Las claves
María Jesús Montero definió como «accidente laboral» la muerte de dos guardias civiles en Huelva durante una operación contra narcotraficantes.
La falta de asistencia del ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, en el funeral de los agentes provocó descontento entre las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
El debate electoral andaluz giró en torno a las controversias sobre seguridad, la gestión sanitaria y la financiación autonómica, con acusaciones mutuas entre los principales candidatos.
Vox planteó medidas más severas contra el narcotráfico y criticó la administración de las ayudas sociales, mientras que PP y PSOE se confrontaron por la financiación y la gestión de la sanidad.
La candidata socialista, María Jesús Montero, ha denominado «accidente laboral» la tragedia ocurrida en Huelva, donde fallecieron el pasado viernes dos guardias civiles durante la persecución a narcotraficantes.
Esta expresión seguramente causará malestar dentro de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, quienes no recibieron con agrado la ausencia del ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, en el funeral celebrado el sábado en Huelva.
Este suceso fue el centro del inicio del último debate previo a las elecciones andaluzas del domingo 17. Desde mensajes de condolencia en la apertura hasta enfrentamientos en la sección de Economía y Empleo.
Montero mostró poco compromiso con el asunto, llegando a calificar como «accidentes laborales» la muerte de los agentes, una frase que también utilizó el candidato de Adelante Andalucía, José Ignacio García. Esta postura no fue bien recibida por Manuel Gavira, de Vox, quien calificó la muerte de un «asesinato».
Las alusiones a este tema fueron constantes durante el primer tercio del debate entre los cinco candidatos en la radiotelevisión andaluza.
El presidente de la Junta y candidato del PP, Juanma Moreno, fue el primero en lamentar el fallecimiento de los agentes Germán Pérez y Jerónimo Jiménez. «Defender lo público implica también respaldar a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado que combaten el narcotráfico», afirmó.
Antonio Maíllo, de Por Andalucía, criticó al presidente por aprovechar el fallecimiento de los agentes para «hacer propaganda y electoralismo». Por su parte, Moreno censuró a Vox por no suspender sus actos electorales durante los días de luto oficial, el pasado viernes y sábado.
Gavira también reprochó a Moreno que durante la muerte de los agentes en Barbate, en febrero de 2024, estuviera en la campaña electoral de Galicia, «sin declarar luto oficial e incluso aumentando su sueldo». Para Vox, la solución contra el narcotráfico es «alto o plomo», añadiendo: «Andalucía necesita un gobierno que le diga a Sánchez que es un traidor y a Marlaska que es un cobarde e indigno».
Otra tragedia en Andalucía, la de Adamuz del 18 de enero, también tuvo su espacio. Moreno pidió directamente a Montero que se pronunciara: «¿No tiene nada que decir sobre Adamuz? Han pasado más de cien días sin explicación alguna; las víctimas me han expresado su deseo de conocer la verdad».
Estos temas generaron la mayor tensión entre los candidatos en un debate que, aunque en ocasiones más apagado y menos dinámico que el anterior del día 4, tuvo a Juanma Moreno nuevamente en el centro del ataque: «Todos contra mí», llegó a afirmar.
La mayor parte del tiempo dedicado a políticas sociales se centró en la crisis por los cribados de cáncer de mama. Los candidatos de Adelante y Por Andalucía fueron muy contundentes, y José Ignacio García fue el primero en cuestionar: «¿Qué ocurrió?».
«Voy a explicarlo una vez más», contestó el candidato del PP andaluz con cierto cansancio, recordando que se pidió disculpas, se realizaron pruebas a 2.317 mujeres y presentaron su dimisión la consejera de Sanidad y el equipo directivo.
«Me habéis llamado asesino»
El enfrentamiento con la candidata del PSOE fue más intenso cuando Moreno apeló a su situación personal. «Me habéis llamado asesino, ¿qué podría yo llamarle a usted?«, reprochó Moreno a Montero. Esto debido a que, según el candidato del PP, ella prometió durante su etapa como consejera de Sanidad cribados de cáncer de colon que no se implementaron.
Moreno reveló: «Mi padre falleció por esta enfermedad con diagnóstico tardío». «Me habéis llamado asesino, ¿qué podría yo llamarle a usted?», remató con amargura antes de concluir: «Pero yo no soy como ustedes».
Las listas de espera reavivaron la confrontación entre ambos, y Montero le reprochó que recibiera «54.000 millones de euros más» que el anterior gobierno socialista andaluz, mientras Moreno hizo hincapié en que los andaluces esperaron hasta 1.275 días.
Por su parte, Gavira criticó a Juanma Moreno por «los 7.000 andaluces» que murieron en 2025 aguardando el servicio de Dependencia y también que las ayudas sociales «prioricen a quienes vienen de fuera». Por ello, insistió en su propuesta principal: la prioridad nacional.
El tema de la financiación volvió a enfrentar a PP y PSOE. Montero acusó a Juanma Moreno de utilizar el asunto con fines electorales: «¿Qué agravio sufre Andalucía frente a Cataluña?».
Moreno respondió recordando que «cuando usted era consejera de Hacienda exigía a Rajoy y ahora debe pagar las cuotas a Junts y ERC para que su jefe Sánchez mantenga Moncloa. Ha traicionado a Andalucía».
En el minuto de oro, los candidatos reforzaron sus discursos. Adelante Andalucía apeló a la «esperanza», Por Andalucía abogó por detener el desmantelamiento de la sanidad pública, Gavira (Vox) insistió en implantar la «prioridad nacional» en Andalucía. Montero, por su parte, se presentó como la «única alternativa real» a un gobierno de derechas.
Finalmente, el presidente de la Junta, Juanma Moreno, puso énfasis en la «solidez y estabilidad» de su proyecto. «Somos una opción segura para Andalucía, que evite la inestabilidad y mantenga esta Andalucía próspera y con futuro en la que nos hemos convertido».

