El entrenador portugués, principal aspirante para dirigir al equipo blanco en la próxima temporada, abordó las noticias sobre su futuro en una rueda de prensa.
Más información: La vía Mourinho, una opción divisoria para el banquillo del Real Madrid: los pros y las contras que plantean un dilema
José Mourinho volvió a colocarse en el centro de la discusión acerca del futuro entrenador del Real Madrid, aunque esta vez fue él quien se encargó de controlar el ritmo y el discurso.
Durante la rueda de prensa previa al próximo encuentro del Benfica, el técnico portugués negó rotundamente haber mantenido diálogos con la directiva blanca, aunque aclaró que, una vez finalice la liga portuguesa, estará abierto a escuchar ofertas:
«No he tenido ningún contacto con el Real Madrid y hasta después del último partido de Liga contra el Estoril no lo tendré. Luego dispondré de una semana para negociar con quien considere conveniente».
Mourinho, quien tiene contrato con el Benfica hasta 2027, reiteró que su prioridad es lograr la clasificación para la próxima Champions League con el equipo lisboeta.
En varias ocasiones enfatizó que, por decisión personal, no inicia negociaciones con ningún club durante la recta final de la temporada, respetando al máximo sus compromisos actuales. «En la fase final de las temporadas, no hablo con nadie», insistió.
No obstante, el propio entrenador admitió que conoce bien el funcionamiento del mercado y está habituado a lidiar con rumores desde hace muchos años.
«Nadie del Real Madrid ha tenido contacto conmigo. Eso lo puedo asegurar», afirmó, calificando como «especulaciones» las noticias sobre listas de exigencias o reuniones secretas con la directiva del club blanco.
Contactos y condiciones
El portugués mantiene una posición clara: no conversará con nadie hasta que finalice la liga, aunque no se pronunció sobre lo que puedan estar haciendo su agente o los clubes a nivel informal.
Los rumores indican un paquete de condiciones deportivas que Mourinho supuestamente habría planteado para aceptar un posible regreso: control total del vestuario, autonomía para decidir sobre altas y bajas, y plena libertad para escoger a su cuerpo técnico.
Desde el entorno del entrenador evitan confirmar estos detalles, mientras él mismo limita sus declaraciones a negar que actualmente exista alguna negociación formal con el Real Madrid.
Lo que sí estableció Mourinho fue una fecha clave: el encuentro liguero ante el Estoril, último compromiso del Benfica en la competición. A partir de ese momento, se considera «libre» para dialogar con quien quiera, sin excluir a ningún club ni cerrar la puerta a una posible segunda etapa en el banquillo blanco.
En el Real Madrid, su nombre se asocia con la idea de autoridad y mano firme en un vestuario que atraviesa una crisis disciplinaria por los últimos incidentes, posicionándose cada vez más como candidato para la temporada 2026/27.
Entre la versión oficial de Mourinho y el constante rumor sobre contactos y demandas se abre ahora un breve periodo de espera, de apenas unos días.
El desenlace, como recordó el propio técnico portugués, dependerá tanto de la decisión de Florentino Pérez como de lo que suceda durante esa semana en la que, por primera vez, será él quien elija «hablar con quien quiera».

