El exfutbolista rememoró la infancia del centrocampista español y su amor por el fútbol desde muy pequeño.
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Hablar de Mikel Merino supone referirse a uno de los jugadores clave de la selección española. Aun así, mucho antes de coronarse campeón de Europa y del Mundo, ya existían indicios que señalaban que su futuro estaría estrechamente vinculado al fútbol. los Fulanos’
Nadie conoce esto mejor que su padre, Miguel Merino, exfutbolista profesional también. En una entrevista en el canal de Youtube ‘Los Fulanos’, Miguel relató cómo nació la pasión de su hijo por el balón cuando todavía era un niño.
«Tenía dos o tres años y ya mostraba un entusiasmo por el balón fuera de lo común», comentó, dejando claro que el deporte ocupó un papel principal en la vida de Mikel desde sus primeros años.
La familia vivió el fútbol de cerca. Miguel tuvo una sólida carrera en clubes como Osasuna, Celta, Las Palmas y Leganés, lo que hizo que Mikel Merino creciera entre vestuarios, sesiones de entrenamiento y charlas sobre fútbol.
Su padre recordó que la intensidad con la que Mikel vivía el fútbol no era común para un niño de su edad. Siempre deseaba jugar, entrenar o ver partidos. La pelota era su más fiel compañera, y cualquier instante se aprovechaba para tocar el balón.
Mikel Merino, felicitado por Fabián.
Miguel incluso bromeó sobre el talento temprano de su hijo con una frase que resume aquellas sensaciones: «Con diez años ya necesitaba un representante».
Una forma simpática de expresar que quienes le rodeaban sospechaban que delante había un futbolista especial.
Mikel Merino celebra su gol contra Bélgica.
Esa progresión jamás fue producto de la suerte. Aparte de sus cualidades naturales, Mikel Merino se destacó por una gran ética de trabajo y una personalidad muy competitiva. Su padre siempre afirmó que nunca hubo que obligarlo a entrenar, pues era él quien constantemente buscaba superarse.
Con el paso de los años, quienes veían ese potencial desde antes se confirmaron. Tras su formación en la cantera de Osasuna, dio el salto al Borussia Dortmund, jugó en el Newcastle y se afianzó en la Real Sociedad, antes de fichar por el Arsenal, donde ha alcanzado una etapa destacada en su carrera.
Su desarrollo también le abrió las puertas de la selección española, donde se ha consolidado como una pieza clave para Luis de la Fuente. Su habilidad para llegar al área, inteligencia táctica y liderazgo lo han convertido en un jugador decisivo en grandes torneos, confirmando aquello que su padre atisbó en su infancia: que aquel niño inseparable del balón estaba destinado a llegar lejos.

