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- Autor, Redacción
- Título del autor, BBC News Mundo
- Fecha de publicación 17 julio 2026Actualizado 19 julio 2026
- Tiempo de lectura: 5 min
Es imposible no fijarse en la melena rizada que se mueve de un lado a otro del campo en cualquiera de los encuentros disputados por España en esta Copa del Mundo.
El dueño de esa cabellera, el defensa español Marc Cucurella, fue recientemente contratado por el Real Madrid, equipo al que se unirá la próxima temporada procedente del Chelsea inglés. Allí celebraba sus anotaciones con saltos similares a los de un pingüino.
«Vi en internet que los pingüinos eligen pareja y permanecen con su familia de por vida. Se mantienen juntos para siempre. Por ello, quiero dedicar esa celebración a mi familia, que siempre me respalda en los momentos buenos y malos», explicó en una rueda de prensa.
Este futbolista, de 28 años, es padre de tres hijos — Mateo, Río y Bella — fruto de su relación con Claudia Rodríguez. Siempre enfatiza que, para él, la familia está por encima del fútbol.
Cucurella acaba de lograr el título de campeón del mundo con España, tras vencer a Argentina en la final.
Sin embargo, a pesar de que la vida de los futbolistas parece idílica, él admite que enfrentan también «problemas personales».

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Uno de esos retos cotidianos, poco visibles desde las gradas, es el recorrido que realiza junto a su hijo Mateo, quien fue diagnosticado con Trastorno del Espectro Autista (TEA) nivel 1 a los 3 años.
El caso de Mateo corresponde a la forma leve dentro del espectro autista.
De acuerdo con Boston Children’s Hospital, el TEA es un trastorno del «desarrollo neurológico». Esto implica que modifica la manera en que un niño piensa, se mueve, comunica o se comporta.
Se distingue por problemas en la comunicación social, repetición de conductas y, en ciertos casos, capacidades cognitivas limitadas o irregulares.
«Nos cambió la vida»
«Nuestro hijo mayor fue quien, en cierto grado, transformó la vida de todos. Al comenzar la escuela infantil, empezamos a notar diferencias. En las fotos de los niños jugando, él siempre aparecía algo apartado», relató el jugador en una entrevista con la cadena pública española RTVE, refiriéndose a las primeras sospechas sobre la condición de su hijo.
«A medida que crecía, notábamos que no hablaba ni balbuceaba mucho. Esa etapa fue, probablemente, la más complicada. Creo que ver a un hijo sufrir es una de las experiencias más duras», añadió.
Cucurella revela que le cuesta tratar el tema y admite que a veces duda sobre cómo apoyar a su hijo.

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Sin embargo, esta experiencia le ha enseñado a tener mayor paciencia, empatía y sensibilidad en la vida. Además, reconoce que su rol como futbolista de alto nivel le brinda una plataforma importante para visibilizar esta situación y apoyar a otras familias.
«Me alegra que el alcance que tenemos sirva para que más familias se beneficien, para que se abran más escuelas y centros de apoyo. A mí me ha servido para valorar y priorizar lo que realmente importa y dejar de lado lo secundario».
Especialmente porque, en un principio, la escuela que Mateo asistía no brindó mucho apoyo, lo que les hizo sentirse desorientados como padres.
«No tuvimos mucho respaldo de la escuela y pasamos por meses muy difíciles. Cada día íbamos juntos a dejar a Mateo y regresábamos a casa llorando. Así fue todos los días», comentó Claudia Rodríguez, esposa del jugador.

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«Tenemos que aprender mucho»
«Es necesario tener a Mateo presente constantemente. A veces deseamos hacer ciertas cosas, pero no podemos porque no son adecuadas para él. Las vacaciones siempre representan un reto debido a la cantidad de cambios que implica para él».
«Claro, tienes un diagnóstico que dice que tu hijo es autista, pero los padres no estamos preparados para esto, por lo que hay mucho que aprender. Probablemente, Mateo también nos ha enseñado mucho», agregó el futbolista.
En una entrevista, se mostró emocionado al hablar del tema, confesando que sufre al ver que Mateo lo pasa mal.
Hasta ahora, el hijo mayor no ha acompañado a sus hermanos en las gradas para evitar que se sienta abrumado, aunque el jugador de la selección española explicó a la emisora española Cope que sí estará presente en la final, como ocurrió en la final de la Eurocopa masculina 2024, donde España resultó campeona.
En Estados Unidos “hace mucho calor y eso lo agobia bastante. Le gusta estar en lugares frescos; con aire acondicionado, piscina”, detalló el futbolista.

