Las claves
Ecologistas en Acción demanda a la Consejería de Medio Ambiente una inspección minuciosa de las líneas eléctricas en Murcia con el fin de prevenir incendios forestales.
La entidad alerta sobre la falta de mantenimiento en los tendidos eléctricos, causa de incendios severos recientes en la región, y reclama un mayor control y transparencia.
Propone priorizar el soterramiento de líneas eléctricas en áreas forestales o protegidas para aminorar el riesgo de incendios y salvaguardar la fauna.
Ecologistas en Acción insta a fortalecer la prevención, intensificar controles y endurecer sanciones frente a negligencias que pueden originar incendios, agravados por el cambio climático.
Ecologistas en Acción ha solicitado a la Consejería de Medio Ambiente realizar una «revisión exhaustiva» de las líneas eléctricas en la Región de Murcia.
Esta medida busca evitar la repetición de incendios forestales como el ocurrido entre Los Gallardos y Bédar en Almería, que se cobró la vida de 13 personas, provocado aparentemente por la rotura de un poste eléctrico en mal estado que hizo que el cableado tocara el quitamiedos de la Carretera de Los Castaños, generando chispas que incendiaron el material vegetal inflamable.
La organización ecologista solicita además que la consejería dedique «una especial atención» a las líneas eléctricas que cruzan o se encuentran cerca de espacios forestales y zonas protegidas.
El propósito, apuntan, es disminuir el riesgo de incendios, los cuales pueden causar daños personales, materiales y ambientales considerables, como se ha observado en recientes eventos en varias áreas del sureste peninsular.
La organización recuerda que más del 50% de los incendios forestales son provocados por actividades humanas, mientras que los causados por factores naturales representan menos del 10%.
Dentro de este amplio grupo de origen humano destacan que los incendios intencionados son escasos y que la mayoría son consecuencia de negligencias que podrían evitarse.
Entre estas causas mencionan las quemas agrícolas, el uso inapropiado de maquinaria, la acumulación de material combustible y la deficiente conservación de tendidos eléctricos.
Ecologistas en Acción alerta también de que el cambio climático está intensificando esta problemática. La mayor frecuencia y dureza de las olas de calor, combinada con la baja humedad y la sequedad del suelo, favorecen enormemente la propagación de incendios de gran magnitud, que resultan complejos de controlar y extinguir.
Por esta razón, la organización considera imprescindible mejorar la prevención, aplicar medidas rigurosas y aumentar tanto la vigilancia como las sanciones frente a conductas negligentes.
Aunque las causas más conocidas pública son las quemas agrícolas o el uso inadecuado de maquinaria, la asociación advierte que a menudo no se presta suficiente atención a otro factor relevante: la falta de mantenimiento adecuado en las líneas eléctricas de media tensión.
Según explican, esta razón ha estado detrás de incendios graves como el de Los Gallardos, en Almería, y el reciente ocurrido en Los Garres, Murcia.
También ponen como ejemplo otros incidentes, como los incendios cerca de Cabo Tiñoso en febrero pasado o el suceso de esta semana en Blanca, ambos atribuidos, según indican, a tendidos eléctricos sin el mantenimiento apropiado.
Para la organización ecologista, dicho escenario es preocupante porque la responsabilidad del mantenimiento recae en entidades privadas y, frecuentemente, no se cumple con la diligencia requerida.
Además, opinan que la administración autonómica no está realizando suficiente inspección para verificar el estado real de estas infraestructuras y para exigir a sus titulares el estricto cumplimiento de la normativa vigente.
Por este motivo, Ecologistas en Acción solicita mayor transparencia en la investigación de los orígenes de los incendios y la asignación de más recursos encaminados a prevenir las causas principales, especialmente aquellas que pueden ser reguladas, controladas y sancionadas.
Entre sus propuestas se incluye la implementación urgente de una campaña de inspección de tendidos eléctricos en toda la región, comenzando por los que atraviesan o rodean espacios forestales y áreas de alta protección, donde el riesgo resulta mayor y el impacto de un fallo puede ser especialmente serio.
Respecto a las líneas situadas en entornos forestales o protegidos, la organización defiende además el soterramiento como solución prioritaria.
Consideran que esta medida podría reducir notablemente el riesgo de incendios, evitar muertes por electrocución o choques de fauna amenazada y minimizar el impacto visual de estas infraestructuras.
Como ejemplo, citan la línea prevista por el Ayuntamiento de Abanilla en el área de la Reserva Natural Fluvial del río Chícamo, donde creen que deberían buscarse alternativas más seguras y respetuosas con el entorno natural.
Ecologistas en Acción insiste en que la prevención debe ser el pilar central de la política contra los incendios forestales.
A su juicio, la combinación de un clima cada vez más extremo, la vulnerabilidad del territorio y la persistencia de infraestructuras mal gestionadas exigen una acción inmediata para impedir que se repitan sucesos que ponen en peligro tanto el patrimonio natural como la seguridad de las personas.

