Principales responsabilidades laborales esenciales para empleados según un especialista empresarial

El abogado laboralista Ignacio de la Calzada detalla qué comportamientos pueden conllevar sanciones o un despido procedente, desde desobedecer órdenes hasta falsificar bajas médicas

Varios empleados de una empresa trabajan sobre una mesa. (Freepik)

No todos los conflictos laborales se originan por la vulneración de un derecho empresarial. En ciertos casos, el inconveniente se produce porque el trabajador incumple deberes que podrían parecer insignificantes, aunque son suficientes para justificar una sanción o incluso un despido procedente que coloca al empleado en una situación vulnerable. En un video compartido en su perfil de Instagram (@un_tio_legal_), el abogado laboralista Ignacio de la Calzada repasa cuáles son esos deberes que con frecuencia los empleados pasan por alto.

El primer deber que menciona De la Calzada es también el más inmediato en la práctica: acatar las órdenes de la empresa, aunque el trabajador no esté completamente de acuerdo con ellas. “Primero cumple y luego reclama”, subraya el abogado y divulgador, aunque enfatiza que estas instrucciones deben estar siempre dentro de las funciones del empleado y que hay excepciones, como en casos extremos donde se pone en riesgo el bienestar del trabajador. El rechazo a una instrucción expresa da lugar a una sanción por desobediencia, situando al empleado en una posición legal débil antes de que el conflicto llegue a los tribunales.

PUBLICIDAD

En el mismo sentido, De la Calzada remarca la obligación de respetar las normas de prevención de riesgos e higiene. La empresa tiene el mandato legal de capacitar a su plantilla en este ámbito, y cumplir con ello le confiere la facultad de sancionar a quien transgreda dichas normas. Las sanciones pueden variar desde una amonestación hasta una suspensión del empleo y salario.

La competencia desleal, causa común de despidos procedentes

Uno de los errores más habituales, según el abogado laboralista del despacho Galant Iuris, es iniciar un negocio propio en el mismo sector donde se trabaja sin informar a la empresa. “Hay mucha gente que trabaja en algo, luego comienza un negocio por su cuenta y es despedida. Y esos despidos suelen ser procedentes”, advierte De la Calzada en el video. Su consejo es que, si se va a realizar otra actividad, se debe notificar al empleador y obtener su autorización por escrito para evitar conflictos futuros.

PUBLICIDAD

Aquí te explicamos lo que es el despido procedente

No obstante, si tuviese que destacar una sola obligación general, De la Calzada asegura que sería la buena fe. “Se debe mantener una relación de buena fe con la empresa”, puntualiza, y lo concreta en términos específicos: evitar abusos, aprovecharse y, en ningún caso, apropiarse de bienes ajenos. El abogado admite que esto puede parecer evidente, pero insiste en que “la mayoría de los problemas suelen originarse por ahí, por no aplicar el sentido común”.

Además, se suma el cumplimiento de lo acordado en el contrato. El ejemplo que aporta el abogado es que, si un plus salarial está vinculado a la realización de guardias, el empleado está obligado a cumplirlas. Así como la empresa no puede exigir más de lo pactado, las condiciones firmadas no son optativas, según explica el especialista.

PUBLICIDAD

Las bajas médicas y el límite del sentido común

Durante una baja médica, el trabajador puede hacer “absolutamente lo que le dé la gana”, desplazarse o viajar, ya que la ley lo ampara, según asegura De la Calzada. Sin embargo, el abogado señala un matiz que va más allá del texto legal. “Tampoco hay que ser descarado”, comenta, y menciona casos donde empleados enfermos han realizado actividades que hacen dudar a la empresa sobre su estado.

Quién paga a un trabajador el dinero en una baja laboral: ¿empresa, Seguridad Social o mutua?

“Para un empresario, y en muchos casos para una pequeña empresa, es muy difícil demostrar eso, porque no pueden gastar dinero en investigación privada”, explica. Su conclusión no es jurídica, sino práctica: “Aplica el sentido común y mantén una buena relación con tu empresa”, porque al fin y al cabo, recuerda, está en juego el sustento del propio trabajador.

PUBLICIDAD

Scroll al inicio