El seleccionador español también minimizó cualquier polémica sobre la etiqueta de favorito que le atribuyó Didier Deschamps.
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Luis de la Fuente se presentó en la rueda de prensa previa a la semifinal del Mundial contra Francia equipado con fútbol… y con historia.
El seleccionador volvió a recurrir al Imperio romano para describir el ánimo de su equipo y pronunció una frase destinada a acompañar a España en la víspera del encuentro: «Julio César, uno de los grandes conquistadores de la historia, afirmaba que ‘no hay un gran logro sin sufrimiento’. Y yo comparto esa idea».
La cita, atribuida al líder romano y cercana a la filosofía estoica, sirve a De la Fuente para enmarcar una semifinal en la que reconoce que su equipo deberá resistir, sufrir y competir al máximo para acceder a la final.
El técnico, declarado siempre como «aficionado al mundo romano», indicó que es «una de las expresiones» que más le gustan y que emplea con sus jugadores como referencia de comportamiento.
«Es una de las frases que valoro y que traslado a mis futbolistas. Si quieres conseguir algo en la vida, tienes que sacrificar algo y estar preparado para sufrir. Y nosotros venimos con esa disposición», enfatizó, dejando claro que España no solo está lista para dominar el balón, sino también para afrontar los momentos difíciles que pueda presentar una Francia peligrosa en las transiciones.
La etiqueta de favoritos
Paralelamente a esa referencia histórica, De la Fuente descartó cualquier debate sobre la condición de favorito que le atribuyó Didier Deschamps. El seleccionador francés ha insistido en que España es la principal candidata al título desde el inicio, pero el técnico riojano se desligó de ese juego psicológico.
«Desde el comienzo les he dicho que que te consideren favorito no significa nada. No es determinante. Nos enfrentamos dos selecciones de alto nivel; igual que la otra semifinal. No entiendo de favoritos ni de presión… La presión es la responsabilidad que asumimos nosotros», aclaró.
En cuanto a la alineación, De la Fuente mantuvo su habitual discreción, especialmente en el centro del campo.
Luis de la Fuente, en rueda de prensa este lunes.
No quiso confirmar si Pedri o Fabián serán titulares, incluso bromeó para aliviar la tensión: «Cada jugador tiene sus cualidades, siendo futbolistas con características distintas; pueden jugar ambos. Si hay duda, pondremos a los dos y solucionado».
Tampoco reveló si Mikel Merino, héroe por sus goles decisivos frente a Portugal y Bélgica, ha asegurado un puesto fijo. «Hay 26 futbolistas que podrían ser titulares con tranquilidad. Los detalles que nos llevan a elegir a uno u otro dependen de nuestro análisis del adversario», añadió.
Dentro de ese análisis emerge un nombre inevitable: Kylian Mbappé. De la Fuente no evitó reconocer la dimensión del capitán francés y, lejos de restarle valor, lo elogió.
«La crítica es libre. Es un futbolista excepcional, al igual que algunos de nuestros jugadores han recibido críticas y han sabido superarlas. Soy admirador del fútbol espectáculo y de los grandes jugadores que existen, como él», expresó, a la vez que advertía sobre la alta velocidad de las transiciones francesas, uno de los focos defensivos clave para España.
El seleccionador afirmó que tienen «muy estudiada a Francia» y que la clave será imponer la personalidad del equipo español a través del balón.
«Ellos cuentan con futbolistas excepcionales, igual que nosotros. La clave está en intentar dominar las características del rival con las propias. Estaremos muy atentos a ellos, ganando duelos, apoyándonos mutuamente, mostrando protagonismo con nuestro estilo, y hay que vigilar las transiciones rápidas de Francia», detalló.
De la Fuente recordó también que «este tipo de partidos son diferentes» a otras semifinales previas y que el propósito es repetir situaciones favorables y evitar «los últimos 15 minutos del 5-1 al 5-4», una referencia a un equipo que sabe lo que es sufrir a pesar de llevar ventaja.
Más allá del análisis táctico, el técnico mostró su lado más humano, compartiendo el mensaje que transmite al grupo antes de salir al campo en noches como la próxima.
Luis de la Fuente, en la sala de prensa con la Selección.
«Salimos a disfrutar. Estamos en un escenario único y nadie sabe si repetiremos esta oportunidad. Y debemos ser nosotros mismos, ser el equipo que conocemos; un equipo profesional que desea competir hasta la final», reveló.
Añadió, entre sonrisas, el «secreto» que suele repetir en el vestuario: «‘Disfrutad del momento, somos privilegiados, vamos a jugar al fútbol y hagamos lo que sabemos’. Es beneficioso afrontar los partidos con esa mentalidad».
La guinda a 13 años en la RFEF
En esa combinación de exigencia y disfrute se encuadra también el extenso recorrido de De la Fuente en la Federación. El seleccionador recordó sus 13 años de trabajo en las diversas categorías de la RFEF y la continuidad de varios jugadores que le han acompañado durante ese tiempo.
«Siento orgullo por el tiempo transcurrido, que ya es considerable, pero orgullo al fin y al cabo. Por los avances logrados. Me considero un privilegiado por haber desarrollado mi carrera aquí. Siempre hablábamos de cerrar el círculo. Queremos dar otro paso más. Deseamos seguir compitiendo. Sería un gran broche ganar el Mundial. Lo tenemos en mente, aunque sea complicado. Me repito: ¿Y si sí?», confesó.
La rueda de prensa mostró a un De la Fuente relajado, con momentos de humor y sin signos de bloqueo por la presión. Se definió a sí mismo como «muy romántico» porque le «gusta Julio Iglesias», y recurrió al humor citando una frase de su amigo Joaquín Caparrós, quien está luchando contra un cáncer de colon:
«Para aliviar un poco la tensión y distender el ambiente. Recuerdo a Joaquín Caparrós. Él decía: ‘¿Tú crees que se presentarán?’.
El tono cambió hacia el final, cuando el seleccionador se emocionó al rememorar a sus padres y a su hermano Óscar, fallecido hace tres años. «Les recuerdo mucho. A mi familia. Les habría encantado disfrutar de esto que estoy viviendo, como ellos disfrutaron antes», reconoció, visiblemente conmovido.
Entre recuerdos personales, humor y rigor táctico, la frase atribuida a Julio César sirvió como hilo conductor del discurso de De la Fuente. España llega a la semifinal dispuesta a sufrir, competir y gozar de un escenario que su seleccionador considera un privilegio concedido a pocos.
Si la filosofía estoica enseñaba a aceptar el dolor como parte del camino hacia la virtud, la España de De la Fuente parece haber adoptado esa idea: para alcanzar la gloria del Mundial, primero habrá que abrazar el sufrimiento.

