Las fresas en supermercados europeos contienen pesticidas prohibidos por la UE hace años

Una investigación de la ONG PAN Europe en 11 países reveló que el 58% de las muestras convencionales contiene sustancias “eternas” asociadas a daños fetales y alteraciones hormonales

Un cesto de fresas rojas y frescas exhibe sobre su superficie los puntos brillantes que indican la aplicación de un pesticida. (Imagen Ilustrativa Infobae/IA)

Tres de cada cuatro fresas convencionales comercializadas en supermercados europeos contienen residuos de pesticidas que representan un riesgo para la salud. Más de la mitad contienen PFAS, compuestos sintéticos que no se eliminan del organismo, o disruptores endocrinos, sustancias que alteran las hormonas y afectan la reproducción, las cuales la legislación de la Unión Europea (UE) debería haber retirado del mercado. Así lo expone un informe recientemente divulgado por PAN Europe (Red de Acción sobre Plaguicidas de Europa) y sus organizaciones asociadas, tras analizar 41 muestras de fresas de producción local recogidas entre abril y junio en 11 países del bloque: Austria, Bélgica, Croacia, Francia, Alemania, Hungría, Irlanda, Italia, Países Bajos, Eslovenia y España.

El estudio, basado en análisis realizados por laboratorios acreditados Eurofins en Bélgica, Irlanda y Hungría, detectó un total de 22 sustancias activas diferentes en las muestras convencionales. El 61% de estas muestras contenía residuos de más de un pesticida, con un promedio de 3,5 compuestos por muestra. El registro más alto correspondió a Bélgica, donde una muestra acumuló nueve residuos distintos, incluyendo tres PFAS, dos carcinógenos sospechosos y dos pesticidas pertenecientes a la lista europea de sustancias más tóxicas. Eslovenia y Hungría alcanzaron ocho residuos en sus muestras más contaminadas; Irlanda, siete.

PUBLICIDAD

Los pesticidas más detectados: prohibidos según la UE

Los dos compuestos encontrados con mayor frecuencia son justamente aquellos que la normativa europea debería haber prohibido. El fludioxonil apareció en el 39% de las muestras convencionales —14 de 36—, y el cyprodinil, en el 33%. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés) los clasificó como interferentes endocrinos en 2024 y 2025, respectivamente. Ambas sustancias alteran el funcionamiento de las hormonas sexuales esteroides en estudios con animales; la exposición prenatal perjudica la salud reproductiva de la descendencia, retrasa la maduración sexual y disminuye los resultados reproductivos.

Un agricultor con sombrero y mascarilla rocía pesticidas sobre largas hileras de plantas de fresa con frutos rojos en un campo, bajo un cielo claro.

Además, el cyprodinil afecta el funcionamiento tiroideo, relacionado con el desarrollo cerebral. A pesar de esta clasificación, ninguno de los dos compuestos ha sido retirado del mercado. PAN Europe afirma que tanto la Comisión Europea como los Estados miembros se rehúsan a implementar la ley de forma efectiva.

PUBLICIDAD

Los pesticidas PFAS —denominados “contaminantes eternos” por su elevada persistencia ambiental— estuvieron presentes en el 58,3% de las muestras convencionales. En tres casos, una misma muestra acumuló tres pesticidas PFAS diferentes: una italiana, una francesa y una belga. Casi todos estos compuestos se descomponen en ácido trifluoroacético (TFA), metabolito que la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA) clasificó recientemente como tóxico para la reproducción en categoría 1B, lo que indica que puede causar daño al desarrollo fetal.

El tercer pesticida más habitual fue el boscalid, encontrado en 10 muestras. Es un fungicida con indicios de disrupción endocrina aún en evaluación, asociado a daño mitocondrial y proliferación de células cancerosas, además de presentar alta toxicidad para abejas y especies acuáticas. A continuación aparecen el azoxystrobin —potencialmente neurotóxico para humanos— y el bupirimate, clasificado como carcinógeno de categoría 2.

PUBLICIDAD

El problema del cóctel: sin evaluación desde 2005

Uno de los puntos más críticos que indica el informe de la ONG es la carencia de una metodología para evaluar el riesgo de la exposición simultánea a múltiples pesticidas. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés) fue legalmente encargada en 2005 para desarrollarla, sin embargo, dos décadas después aún no ha sido presentada, según denuncia la ONG Red de Acción sobre Plaguicidas. Por lo tanto, las autoridades regulatorias desconocen el impacto real del efecto cóctel en la salud humana y no han implementado ningún factor de seguridad adicional para compensar esta carencia.

La evidencia científica acumulada señala, entre otros efectos, una disminución en la tasa de fertilización, menor reserva ovárica, peor calidad espermática y menor tasa de éxito en reproducción asistida por la exposición crónica a mezclas de pesticidas. Un estudio epidemiológico francés citado en el informe concluyó que el consumo habitual de alimentos orgánicos disminuye en un 25% la probabilidad de desarrollar distintos tipos de cáncer, especialmente linfomas.

PUBLICIDAD

El informe destaca un dato que incide directamente en las familias: el 78% de las fresas convencionales analizadas excede los límites legales establecidos para alimentos infantiles en la UE. La norma europea fija en 0,01 mg/kg el máximo permitido de residuos en productos para bebés. Cuando un adulto prepara en casa purés o papillas con fresas convencionales, expone al lactante a concentraciones que, en el caso más extremo —una muestra de Eslovenia— superaron ese límite por 188 veces.

Infografía sobre residuos tóxicos en fresas europeas, con imágenes de fresas, estructuras químicas, iconos de peligro y salud, y mapas de países.

Empeora la situación el hecho de que los límites máximos de residuos autorizados en fresas son, para algunos pesticidas, dos o tres veces superiores a los permitidos en manzanas. A diferencia de estas últimas, las fresas no se pueden pelar ni lavar eficazmente para disminuir la presencia de pesticidas.

PUBLICIDAD

Las fresas españolas, entre las menos contaminadas de Europa

Las fresas españolas se encuentran entre las menos contaminadas del estudio. Las tres muestras analizadas —dos convencionales y una etiquetada como libre de residuos— mostraron un promedio de apenas una sustancia por muestra, y el mayor exceso sobre el límite legal para alimentos infantiles fue de 16 veces, la cifra menor en todos los países evaluados. Ninguna muestra presentó PFAS ni disruptores endocrinos.

Solo una de las tres muestras españolas contenía dos residuos diferentes, entre ellos el spinosad, un pesticida neurotóxico. Este resultado ubica a España dentro del grupo de países con menor presencia de pesticidas en sus fresas, junto a Francia y Países Bajos, que presentan un panorama distinto: el 50% y el 75% de sus muestras, respectivamente, no mostraron residuos detectables.

PUBLICIDAD

En Países Bajos, el promedio fue de apenas 0,3 sustancias por muestra, comparado con las 3,5 del total del estudio. Investigaciones de la Universidad de Wageningen demostraron que la gestión integrada de plagas puede reducir el uso de pesticidas en invernaderos de fresas en más de un 90%.

PAN Europe advierte que estos resultados contradicen la propuesta de la Comisión Europea para un Reglamento Ómnibus de Seguridad Alimentaria, que plantea flexibilizar las normas de autorización de pesticidas e introducir aprobaciones sin límite temporal. La organización exige lo contrario: una aplicación más estricta y rápida de la legislación vigente, incluida la prohibición inmediata de todos los pesticidas PFAS que generan TFA.

PUBLICIDAD

Scroll al inicio