La vicepresidenta segunda del Gobierno ofrece su respaldo a Verónica Martínez Barbero y Rosa Martínez, quienes han sido designadas nuevas coordinadoras de la formación.

“Poner orden” internamente, consolidar una identidad política propia y construir una alianza amplia con otros partidos de izquierda para las próximas elecciones. Movimiento Sumar concluye su tercer congreso —el más complejo hasta la fecha— con una ruta estratégica clara para resolver sus distintas crisis, asegurar su continuidad y afrontar el desafío de iniciar una nueva etapa tras la salida de su fundadora, Yolanda Díaz, que finaliza su ciclo de liderazgo en la organización y dejará la política al término de la legislatura.
La vicepresidenta segunda del Gobierno manifestó ayer su apoyo a Verónica Martínez Barbero y Rosa Martínez, las recién nombradas coordinadoras de Movimiento Sumar, asistiendo al evento de clausura celebrado el sábado en el espacio COEM de Madrid, donde cerca de 300 delegados debatieron el documento político-organizativo y posteriormente eligieron mediante votación a la nueva dirección, sin sorpresas, ya que sólo se presentaba una candidatura.
Barbero y Martínez afrontan un volumen considerable de trabajo. Las crisis han venido afectando a Movimiento Sumar, amenazando su estabilidad con una serie de renuncias y la fuga de numerosos cargos. Por ello, fuentes cercanas destacan que uno de los objetivos inmediatos es “poner orden” en la formación y pacificar las relaciones internas tras los conflictos existentes en parte de la organización, especialmente en territorios, con la anterior coordinadora, Lara Hernández, quien renunció el 1 de julio en medio de sospechas de haber sufrido una campaña interna adversa que buscaba apartarla mediante denuncias por acoso laboral, que finalmente fueron retiradas.
No obstante, existía malestar hacia su figura en algunos sectores del partido, que en este congreso se han unido en torno a la candidatura de Barbero y Martínez. Diversos grupos intentaban reposicionarse en una batalla interna que se concretó por el control del período post-yolandista. Ahora la clave es lograr que esta unidad perdure frente a los próximos retos y que se mantenga la estabilidad.
Apuesta por alianzas amplias con la mirada puesta en los comicios
¿Qué sigue entonces? Dos aspectos. Por un lado, la formación debe definir un propósito y ofrecer una identidad propia que la distinga de otras fuerzas políticas. Por otro, debe ser un motor para las coaliciones electorales. La coalición con IU, Más Madrid y Comunes ya está en marcha para las generales. Sólo mediante esta unión se puede alcanzar el objetivo final: renovar el Gobierno junto al PSOE.

“Lo más valioso que puede aportar la construcción del frente [amplio] es algo que otras organizaciones aún no han ofrecido: una propuesta política propia, distintiva, clara y reconocible”, indica su hoja de ruta, que responde con la fórmula: “Laborismo ecosocialista o ecosocialismo laborista”.
Se posiciona como “pegamento” y enlace entre fuerzas regionales
Se trata de una declaración clara de intenciones. Pretenden diferenciarse de IU y Podemos con una visión más ecológica y moderna en el discurso, enfocándose en los derechos laborales y aportando enfoques distintos para la conquista de derechos sociales desde una perspectiva universal. Es decir, que estos derechos sean accesibles para todos los ciudadanos, sin importar su nivel de ingresos o patrimonio. Esto aplica, por ejemplo, a prestaciones por hijos o a la denominada herencia universal.
Respecto a las alianzas, Movimiento Sumar reconoce que ya no lidera el espacio como cuando lo hacía con Díaz. Actualmente es uno más, incluso con menor tamaño, pero reivindica su importancia como una de las pocas fuerzas nacionales con un proyecto de país, apostando por ser el puente entre los partidos autonómicos y el “pegamento” que mantenga cohesionada la alianza.
Con estos planteamientos, se espera que en septiembre se anuncie el nombre del líder de la candidatura unitaria así como la nueva marca que sustituirá a Sumar. Tras numerosos sobresaltos, el socio minoritario del Gobierno inicia su camino.

