Las claves
Encuentros reservados en Ferraz incluyeron a figuras destacadas del PSOE como Santos Cerdán, Juan Manuel Serrano y Antonio Hernando, encargados de gestionar audios delicados relacionados con la familia de Pedro Sánchez.
Leire Díez, reconocida como la ‘fontanera’ del partido, fue la encargada de proporcionar los audios de Villarejo sobre los negocios de saunas vinculados con el suegro de Sánchez, obtenidos a través de la periodista Patricia López.
La finalidad de esta operación consistía en relacionar la persecución hacia la familia de Sánchez con la llamada ‘policía patriótica’ del PP, estrategia que el propio presidente empleó en su discurso defendiendo a su círculo cercano.
Antonio Hernando, figura fundamental en esta trama, tenía conocimiento desde hace años del material relacionado con las saunas, y su implicación fue confirmada por la propia Leire Díez en declaraciones televisivas.
El 26 de abril de 2024, a las nueve y media de la mañana, no habían transcurrido ni 48 horas desde que Pedro Sánchez difundiera su insólita carta a la ciudadanía, en la que se definía como un hombre «profundamente enamorado» de su esposa.
En aquella misiva, escrita tras la imputación de Begoña Gómez, el mandatario anunciaba un inédito período de reflexión de cinco días.
Fue en ese momento de máxima incertidumbre institucional cuando, según los autos emitidos por el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, se activaron las cloacas del PSOE a través de una cumbre urgente en la sede madrileña de Ferraz.
El encuentro tuvo como objetivo fundamental entregar a la cúpula del PSOE material de alta sensibilidad.
En la reunión participaron los miembros más próximos al partido: Santos Cerdán, secretario de Organización; Juan Manuel Serrano, exjefe de gabinete de Sánchez y expresidente de Correos —actualmente señalado por la UCO como actor clave—; Leire Díez, la fontanera del partido; el empresario tecnológico Javier Pérez Dolset y Ion Antolín, director de comunicación del PSOE.
Al día siguiente, los involucrados se reunieron nuevamente en la sala de reuniones de la Secretaría de Organización del PSOE.
De nuevo, Santos Cerdán actuó como anfitrión, proporcionando su despacho y dando la bienvenida a los asistentes.
En esta segunda cita también estuvieron presentes Antonio Hernando, entonces director adjunto del Gabinete de Presidencia, y Juanfran Serrano, adjunto a la Secretaría de Organización.
Sin embargo, el expresidente de Correos ya no asistió, aunque la UCO certifica que mantuvo comunicación constante con Leire Díez a través de mensajes de WhatsApp.
Durante este segundo encuentro, según los documentos del sumario, se escucharon y entregaron directamente los audios del excomisario José Manuel Villarejo aportados por Leire Díez, que podrían haber sido proporcionados por la periodista Patricia López, ya fallecida. López estaba al tanto de la reunión pero no asistió.
La grabación determinante estaba fechada el 22 de agosto de 2014.
En ella, Villarejo dialogaba con el entonces secretario de Estado de Seguridad y número dos del Ministerio del Interior durante el Gobierno de Mariano Rajoy, Francisco Martínez, acerca de los negocios de saunas gestionados por el suegro de Sánchez, Sabiniano Gómez.
Casi al mismo tiempo, El País publicó fragmentos de esos audios, donde se oía la conversación entre Martínez y Villarejo.
El titular no dejaba lugar a dudas: «Una persecución a la familia de Sánchez iniciada por la ‘policía patriótica’ del PP hace 10 años«.
La intención era vincular las declaraciones del excomisario con la línea de oposición del PP.
El éxito aparente de esta estrategia quedó reflejado el 29 de abril, cuando Sánchez optó por no dimitir y aseguró que continuaría «con más fuerza que nunca» tras mantener a España en suspense.
Durante su discurso institucional, el presidente expresó: «Mi pareja, Begoña Gómez, ha sufrido acosos desde que fui nombrado. La mal llamada Policía patriótica persiguió a mi entorno familiar desde 2014«.
En ese preciso instante, Juanma Serrano envió un mensaje a Leire Díez: «Mira cómo el jefe menciona lo de los audios».
La respuesta de la fontanera, interceptada por la UCO, reflejaba la euforia del grupo: «El jefe nos va a colocar en un pedestal«.
Hernando, el celestino
Si existe una figura esencial en esta maquinaria, esa es Antonio Hernando. A pesar de participar en varias reuniones con la fontanera, es ella misma quien lo identifica directamente.
«Hubo fuego amigo. Óscar López y Antonio Hernando investigaron el asunto de las saunas durante la época de primarias», afirmó Leire Díez en El Programa de Ana Rosa, en Telecinco, reflejando un secreto conocido dentro del partido.
Hernando y López compartieron una cercana amistad con Sánchez en sus comienzos bajo la dirección de José Blanco en Ferraz, cuando eran conocidos como «los Pepiño´s boys«.
«Mi estima por Sánchez era tan grande que iba a ser padrino de mi hija en su bautizo civil«, comentó Hernando antes de distanciarse de su amigo en el agitado Comité Federal de 2016, reunión marcada por la polémica de la urna oculta que terminó con la dimisión de Sánchez.
En dicha ocasión, Hernando no solo evitó apoyar a su antiguo amigo, sino que actuó como portavoz parlamentario defendiendo la abstención socialista ante la investidura de Mariano Rajoy, lo que significó una traición para el sanchismo.
Meses después, Sánchez se presentó nuevamente a las primarias del PSOE. Hernando y López le dieron la espalda otra vez para unirse al equipo de Patxi López.
Fue en ese periodo cuando, según la versión de la fontanera, se elaboró un dosier sobre las saunas propiedad del padre de Begoña Gómez.
Información que finalmente no se hizo pública, pero que Hernando conocía en detalle cuando se activaron las reuniones en Ferraz.
No en vano, se trataba de un material sensible con el que él mismo había trabajado apenas unos años antes.

