Los 10 hitos de De la Fuente que posicionan a España como una de las selecciones más fuertes del Mundial

Luis de la Fuente, con Cucurella detrás, durante el partido contra Portugal. Los 35 partidos consecutivos sin derrota y varios datos adicionales consolidan la candidatura española al título.

Más información: Mikel Merino, el ángel de la guarda de la Selección: otro gol histórico que da el ‘chupinazo’ para España en el Mundial

Existen selecciones que simplemente ganan y otras que trascienden más allá. La España de Luis de la Fuente, clasificada ya para los cuartos de final del Mundial tras superar con un cerrado 1-0 a Portugal en octavos, pertenece a esta última categoría.

No solo transforman partidos en triunfos, sino que convierten cada victoria en capítulos memorables. Numerosos récords respaldan esta afirmación, todos ellos con un común denominador: esta Selección no improvisa su grandeza, la está edificando paso a paso, con constancia y método.

El primero y más relevante de estos registros refleja la fortaleza del proyecto. El triunfo contra Portugal elevó la racha a 35 partidos seguidos sin perder, igualando la mejor marca en la historia de la selección española.

La selección española rompe récords en el Mundial Fernando González López

Este número es compartido con la España dirigida por Luis Aragonés y Vicente del Bosque, aquella generación que logró títulos consecutivos y revolucionó el fútbol mundial entre 2008 y 2012.

Que una nueva camada alcance cifras similares, pero con un estilo distinto —más equilibrado, más directo y capaz de cerrar partidos a través de diversas vías— habla mucho de lo que De la Fuente ha ido construyendo con discreción.

La racha comenzó en marzo de 2023, en un momento de reconstrucción, y desde entonces ha superado una Eurocopa ganada en Berlín, una Liga de Naciones, y ahora acumula cinco partidos invictos en este Mundial.

Durante estos 35 encuentros, España no conoció la derrota ante adversarios de distinta envergadura y en escenarios variados. Esto refleja la identidad táctica y mental que De la Fuente ha inculcado con coherencia, a veces silenciosa pero innegable según las estadísticas.

El techo de esta racha lo marca la Italia de Roberto Mancini, que enlazó 37 partidos sin perder entre 2018 y 2021 antes de perder precisamente ante España en las semifinales de la Nations League de ese año. Aquella Italia fue campeona de Europa.

España ya es campeona continental y aspira a más. Solo requiere dos victorias adicionales —en cuartos y semifinal— para igualar esa marca histórica, y una tercera —la final— para superarla y ubicarse como la mejor de la historia. En otras palabras, el récord mundial absoluto está al alcance.

Esta estabilidad se manifiesta también en la portería. España es la primera selección en la historia de la Copa del Mundo que acumula seis partidos consecutivos sin encajar gol durante un mismo torneo, sumando diferentes ediciones.

Mientras que Italia en 1990 y Suiza en 2006 alcanzaron cinco partidos así, nadie había superado ese umbral. Además, por primera vez en su historia en Mundiales, España finalizó la fase de grupos sin recibir tantos en contra.

Ni siquiera la generación de Xavi, Iniesta, Villa y Casillas lo logró en 2010. De la Fuente lo ha conseguido gracias a una defensa que destaca por su orden colectivo como su principal fortaleza.

La invulnerabilidad de Unai

Ese orden grupal tiene a un guardián que merece un capítulo aparte. Desde el minuto 51 del partido España-Japón en Qatar 2022, cuando Ao Tanaka anotó el único gol, Unai Simón no ha vuelto a recoger el balón de su portería en un Mundial.

Seis partidos después, el portero del Athletic acumula 609 minutos sin perder la portería, una marca sin comparación en la historia del torneo. Ni Walter Zenga (517 minutos en Italia 1990), ni Peter Shilton (501 en esa misma edición), ni Casillas (476 entre Sudáfrica 2010 y Brasil 2014) alcanzaron ese registro.

Unai Simón, celebrando la victoria contra Portugal.

Unai Simón, celebrando la victoria contra Portugal. Reuters

Simón ha construido su propio legado en etapas: primero superó el récord nacional de Casillas, luego dejó atrás a Zenga y Shilton, y ahora continúa ampliando una marca que parecía inalcanzable. “Esto significa más para el equipo que para mí”, expresó con la humildad que le caracteriza.

Cubarsí, en camino al récord

Justo delante de él, Pau Cubarsí comanda la defensa con una autoridad poco común para sus 19 años. El central del Barcelona es el único jugador menor de 20 años que ha disputado los cinco partidos completos de su selección en este Mundial.

Que un joven que cumplirá 20 años en enero de 2027 dirija una defensa de primer nivel mundial no es casualidad, sino fruto de años de formación y de la confianza que De la Fuente le otorgó desde el inicio.

Pau Cubarsí, junto a Cristiano Ronaldo en el Portugal - España.

Pau Cubarsí, junto a Cristiano Ronaldo en el Portugal – España. Reuters

En el horizonte tiene el récord de Mbappé como el jugador sub-20 con más minutos en la historia de los Mundiales, aunque esos números parecen importarle poco.

Lamine, de otra galaxia

En el extremo opuesto, Lamine Yamal participa en este Mundial desde otra dimensión, también histórica. Con 18 años y 343 días, el extremo del Barcelona se convirtió frente a Arabia Saudí en el noveno jugador más joven en anotar en la historia de la Copa del Mundo, sumándose a una lista encabezada por Pelé, que marcó en Suecia 1958 con 17 años y 239 días.

Pero Lamine no se conforma con anotar. Contra Austria fue el primer futbolista en este Mundial en completar al menos diez regates y diez toques dentro del área rival en un mismo partido, además de ser el más joven en lograrlo en la historia del torneo.

Lamine Yamal, en acción contra Portugal.

Lamine Yamal, en acción contra Portugal. Reuters

Su capacidad para leer el juego hace que sus oponentes se queden sin respuestas cuando recibe el balón.

Oyarzabal y el gol

Mientras Lamine genera desequilibrios, Mikel Oyarzabal culmina. Con el doblete que anotó ante Arabia Saudí antes del descanso, el capitán de la Real Sociedad superó los 26 goles de Emilio Butragueño y empató con Fernando Morientes en el ranking histórico de goleadores de la Selección.

Con su tanto ante Austria, en los dieciseisavos, alcanzó los 29 goles y empató a Fernando Hierro, colocándose como el séptimo máximo goleador histórico español.

Más allá de las cifras, lo que Oyarzabal logró en ese partido contra Arabia carece de precedentes recientes: dos goles y una asistencia antes del minuto 25, un logro que solo había conseguido el húngaro László Fazekas frente a El Salvador en el Mundial de 1982.

Cuatro décadas y cuatro años después, el donostiarra igualó ese registro en media hora y firmó una de las actuaciones más completas del campeonato.

Oyarzabal, celebrando con Mikel Merino.

Oyarzabal, celebrando con Mikel Merino. EFE

Diez marcas que no son fruto de la casualidad, sino el resultado lógico de un proyecto que De la Fuente ha cimentado desde la solidez colectiva, la confianza en el talento joven y la convicción de que es posible ganar bien y en cantidad.

Esta España no exhibe su talento constantemente porque sabe cuándo desplegarlo. Y cada vez que lo hace, reescribe la Historia.

Scroll al inicio