Logros destacados de Messi en cada encuentro con Argentina: su rendimiento excepcional a los 39 años en el Mundial más significativo de su carrera

Messi celebra emocionado la victoria ante Egipto en el Mundial. El argentino es, de momento, el máximo anotador del torneo con ocho goles. Frente a Egipto, rescató a la vigente campeona en un momento crítico.

Más información: Argentina logra una remontada épica contra Egipto, que estuvo cerca de una hazaña, y avanza a los cuartos de final del Mundial

Se encuentra disputando su última Copa del Mundo y la vive con la misma pasión que cuando tenía 18 años y debutó en este torneo. Las lágrimas derramadas por Messi tras imponerse a Egipto reflejan la conciencia de un jugador que sabe que cada partido puede ser su último defendiendo los colores de Argentina.

Desbordado por la emoción, demostró una vez más que sigue en plena forma. En el Atlanta Stadium protagonizó una noche inolvidable para la albiceleste. Ya en el minuto 82 estaban fuera del Mundial, pero ahí apareció su magia.

Había errado un penal en la primera mitad, ejecutado una falta que chocó contra el poste, parecía que no era su noche. La supervivencia de Argentina pendía de un hilo… o mejor dicho, de Messi.

El futbolista se convirtió en el primero en anotar en nueve partidos consecutivos en una Copa del Mundo. Además, ‘La Pulga’ estableció otro récord al marcar en seis encuentros seguidos de eliminación directa.

Con su gol ante Egipto, Messi alcanzó ocho tantos y lidera la tabla de goleadores del torneo, en el mismo campeonato donde superó el récord histórico de anotaciones en Mundiales. A sus 39 años, sin descansar ni un minuto en los encuentros contra Cabo Verde y Egipto, sigue siendo la pieza clave de su selección.

Se preparó meticulosamente en los últimos partidos de la temporada con el Inter Miami, y la estrategia para llegar en óptimas condiciones a la Copa del Mundo ha dado frutos. Su carta de presentación fue el hat-trick contra Argelia, que pudo ser póker si no le hubieran anulado un gol; insatisfecho, anotó dos tantos en la victoria frente a Austria; añadió otro más contra Jordania, y también marcó frente a Cabo Verde y Egipto.

Está batiendo cada récord en su camino, aunque hay uno que persigue con especial determinación. El más relevante, dado que está disputando el mejor Mundial de los seis en los que ha participado. Resulta curioso que sea a sus 39 años.

Si Argentina levanta el trofeo el próximo 19 de julio, será la primera selección en la historia en conseguir cuatro torneos grandes consecutivos. Estos serían la Copa América 2021, el Mundial 2022, la Copa América 2024 y, de lograrlo, el Mundial 2026.

Sería el cierre perfecto para la carrera del que muchos consideran el mejor futbolista de todos los tiempos. Nunca ha ganado la Bota de Oro en un Mundial y esta es su mejor opción. Por delante tiene a Mbappé, Kane y Haaland, tres gigantes que buscan superarlo.

No será sencillo, ni mucho menos. Más aún con la versión que está mostrando. Los números son tan contundentes como el impacto que genera en el campo. Ocho tantos en lo que va de torneo resumen una actuación simplemente excepcional.

Sigue siendo un jugador determinante

Los tres goles ante Argelia marcaron el inicio de un torneo en el que Messi dejó claro que sigue siendo capaz de inclinar cualquier partido con su talento. Luego llegaron dos dianas frente a Austria, una demostración de mando ante Jordania y otro gol decisivo frente a Cabo Verde, antes de culminar los octavos con un nuevo gol contra Egipto.

Las verdaderas hazañas de Messi se encuentran en la manera en que interpreta el juego, en la serenidad con la que detecta espacios invisibles para otros y en su capacidad casi sobrenatural para acelerar o frenar el ritmo del partido según lo requiera la situación.

Los jugadores argentinos mantean a Messi.

Los jugadores argentinos mantean a Messi. Reuters

Cada partido ofrece una faceta distinta de este genio. Contra Argelia se mostró como un goleador imparable. Frente a Austria, fue un director de juego que controló cada ataque de Argentina.

Ante Jordania asumió el liderazgo cuando el equipo más lo necesitaba. Y frente a Egipto volvió a demostrar que la presión no es un impedimento para él, sino el escenario perfecto para engrandecer su leyenda.

Lo más impresionante, sin embargo, no son solo los goles. Es la naturalidad con la que desafía el paso del tiempo. A los 39 años conserva la precisión técnica, la visión excepcional y una inteligencia táctica que parece aumentar en cada torneo.

Ya no requiere correr todo el terreno. Le basta con una carrera, un movimiento o un toque para desequilibrar cualquier defensa.

Argentina también ha hallado en él un liderazgo diferente. Más calmado, más sereno, pero igual de decisivo. Sus compañeros juegan convencidos de que mientras Messi esté en el campo, siempre existirá una oportunidad.

Esa confianza colectiva explica gran parte del progreso de una selección que vuelve a soñar con levantar la Copa del Mundo.

Quizá este Mundial concluya con un título más o quizá no. El fútbol siempre deja espacio para la incertidumbre. Pero lo único incontrovertible es que el argentino está protagonizando una de las actuaciones individuales más memorables que se recuerdan en una Copa del Mundo.

Sus ocho goles son la prueba más visible de un fenómeno que trasciende las cifras. Porque las verdaderas hazañas de Messi no se miden solo en tantos, sino en la capacidad de convertir cada encuentro de Argentina en un momento histórico.

Scroll al inicio