Los que se jubilen el año próximo también experimentarán cambios en el cálculo de su prestación y en los requisitos para acceder a la jubilación anticipada

Desde el 1 de enero de 2027, jubilarse será más complicado para miles de trabajadores. El próximo año concluirá el calendario de la reforma de las pensiones que se inició hace más de diez años, con un nuevo endurecimiento en las condiciones para acceder al retiro: se incrementará la edad legal de jubilación, será necesario cotizar más años para percibir el 100% de la pensión y seguirá modificándose la fórmula con la que la Seguridad Social calcula la prestación.
En 2027 se alcanzará el último peldaño del calendario establecido hace más de una década por la reforma de las pensiones de 2011, según BBVA. Tras años de ajustes graduales, este será el punto de llegada: la edad ordinaria de jubilación quedará fijada en 67 años para quienes no hayan cotizado lo requerido y en 65 años para quienes tengan una carrera laboral extensa.
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Estas modificaciones impactarán a miles de trabajadores que están ultimando sus planes de retiro y obligarán a analizar detenidamente el momento más conveniente para jubilarse y cuál será finalmente la pensión que recibirán. No solo variará la edad para acceder, sino que también se endurecerán los requisitos para alcanzar el 100% de la base reguladora y continuará la actualización en la fórmula de cálculo de la prestación.
Enrique Devesa, investigador del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE), explica que la pensión que perciben los jubilados en España es un 60% superior a lo que han aportado a la Seguridad Social.
Una nueva edad para jubilarse
El cambio más evidente será el retraso definitivo de la edad legal para jubilarse. Desde enero de 2027, quienes hayan cotizado menos de 38 años y seis meses deberán esperar hasta los 67 años para poder retirarse. Solo podrán jubilarse a los 65 quienes acrediten un periodo mínimo de cotización de 38 años y medio.
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En la práctica, esto implica un nuevo aumento respecto a 2026, cuando la edad ordinaria es de 66 años y diez meses para quienes no alcanzan los 38 años y tres meses cotizados.
Este ajuste afectará también a otras modalidades de jubilación. Las edades mínimas para acceder a la jubilación anticipada o a la jubilación parcial se elevarán automáticamente, ya que dependen de la edad ordinaria.
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Más años cotizados para recibir la pensión completa
La segunda modificación importante afecta al porcentaje de pensión asignado a cada trabajador según su trayectoria laboral. Hasta finales de 2026 será suficiente haber cotizado 36 años y seis meses para percibir el 100% de la base reguladora. A partir de enero de 2027, ese requisito se elevará a 37 años completos.
Quienes no lleguen a ese límite seguirán cobrando una pensión, pero con un porcentaje menor. Con un mínimo de 15 años cotizados, continuará correspondiendo el 50% de la base reguladora, aumentando gradualmente ese porcentaje conforme se acumulen más años de cotización.
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Por ejemplo, un trabajador con 30 años cotizados tendrá derecho al 84,2% de la base reguladora; con 35 años logrará el 95,6%; mientras que solo quienes alcancen los 37 años recibirán el 100%.
Modificación en el cálculo de la pensión
La cuantía final de la pensión dejará de depender exclusivamente de los años trabajados. Desde 2026, está activo un sistema transitorio que varía progresivamente el período de cotización utilizado para calcular la base reguladora.
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En 2027 seguirá ampliándose esta ventana de cálculo. La Seguridad Social realizará una comparación entre dos fórmulas distintas y aplicará automáticamente la más beneficiosa para cada nuevo pensionista.
Por una parte, continuará el sistema tradicional, basado en las cotizaciones de los últimos 25 años. Por otra, se implementará una fórmula alternativa que, para los que se jubilen en 2027, considerará las 304 mejores bases de cotización dentro de los 308 meses previos al retiro.
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Santiago Carbó, catedrático del Departamento de Economía en CUNEF Universidad, señala que el salario de los jóvenes es inferior a las pensiones que perciben los jubilados, por lo cual considera imprescindible adoptar medidas para reducir esa desigualdad.
El propósito de este modelo es impedir que una caída en los ingresos hacia el final de la carrera laboral penalice en exceso la pensión, especialmente en trayectorias profesionales que incluyan periodos de desempleo o salarios menores en sus últimos años.
La reforma continuará implementándose de modo gradual hasta 2044, año en que el cálculo se efectuará exclusivamente con los 27 mejores años cotizados dentro de los últimos 29 años de vida laboral.
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La jubilación anticipada también se pospone
Las nuevas edades impactan también a quienes deseen dejar el mercado laboral antes de tiempo. En la jubilación anticipada voluntaria, la edad mínima será de 65 años para quienes no alcancen los 38 años y medio de cotización y de 63 años para quienes los superen.
En cuanto a la jubilación anticipada por causas involuntarias, como un despido, se podrá acceder a partir de los 63 años si no se cumple el período mínimo de cotización, o desde los 61 años si se acredita al menos 38 años y seis meses de cotización.
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Asimismo, se retrasará la edad mínima para optar por la jubilación parcial con contrato de relevo, que quedará establecida en 64 o 62 años, según la trayectoria de cotización del trabajador.

Una decisión que requerirá cálculos
Aunque estos cambios estaban previstos desde hace años, su implementación puede modificar la planificación de quienes tenían previsto jubilarse en 2027.
El monto definitivo de la pensión seguirá dependiendo de varias variables: los años cotizados, las bases de cotización acumuladas durante la vida laboral, la posible jubilación anticipada o retrasada y la aplicación de coeficientes reductores o incentivos establecidos por la Seguridad Social.
Además, la cuantía final estará limitada por los topes de pensión máxima y, en ciertos casos, podrá complementarse hasta alcanzar la pensión mínima si se cumplen los requisitos establecidos.
Con el calendario de la reforma prácticamente completado, 2027 marcará un antes y un después para las personas que entren al sistema de pensiones. La jubilación se retrasará para parte de los trabajadores y demandará carreras laborales más extensas para acceder a la prestación completa, consolidando un modelo que busca ajustar el sistema al envejecimiento poblacional y al incremento de la esperanza de vida.

