Buenos Aires ocupará el tercer puesto en número de españoles residentes, detrás únicamente de Madrid y Barcelona

Existen tres ideas recurrentes acerca de la Ley de Memoria Democrática, también denominada Ley de nietos, la cual podría transformar a Buenos Aires en la tercera ciudad con más ciudadanos españoles a nivel mundial, únicamente superada por Madrid y Barcelona.
En primer lugar, está la percepción de que al mencionar «España», los argentinos automáticamente asocian el término con «pasaporte». Aunque esta visión puede parecer plausible, se desvanece al dialogar con algunos de los «argeñoles» que han iniciado el proceso para obtener la nacionalidad española junto a la argentina. Sus motivaciones y pensamientos no encajan con el estereotipo de que desean establecerse masivamente en España o Europa.
«Mi conexión con España es básicamente emocional. Mi abuelo paterno era español y desde niña escuché relatos vinculados con ese país», cuenta Maite Domínguez, de 38 años, Licenciada en Relaciones Públicas y Psicóloga, y una de las varias personas con las que EL MUNDO habló para esta investigación.
«Viaje a España por primera vez en 2007 para conocer a mis primos. Me atrae bastante la idea de volver a visitarlos, pero ya con la ciudadanía española», comenta Juan Carlos Cobas, empresario del sector transporte y de 70 años.
«Al recorrer la Avenida de Mayo, me recuerda a la Gran Vía. Imposible imaginar viajar a Europa sin pasar por Madrid», añade Federico Alí, gerente comercial de una empresa tecnológica, actor y bailarín, con 40 años.

Argentina recibió entre 1860 y 1930 aproximadamente dos millones de inmigrantes españoles, los cuales llegaron a constituir el 23% de la población. Estos españoles, que arribaron en gran cantidad junto a italianos y otros grupos como británicos, franceses, alemanes, griegos, turcos, suizos, sirios, libaneses y rusos, explican a los argentinos que hoy solicitan la nacionalidad española, con cerca de 1,1 millones de expedientes. Tras superar las largas filas en consulados y el complejo proceso de recolección y elaboración de documentos, los trámites y entrega de pasaportes se agilizan en Argentina, que concentra el 44% de las peticiones mundiales. El país cuenta con cinco consulados españoles: Mendoza, Rosario, Córdoba, Bahía Blanca y Buenos Aires, siendo esta última la circunscripción consular más grande de España en el extranjero.
Otra creencia que requiere matización es la idea de que todos quienes gestionan la nacionalidad española son descendientes de represaliados franquistas. Esto no es cierto: la instrucción del 25 de octubre de 2022 publicada por la Dirección General de Seguridad Jurídica y Fe Pública amplía la interpretación de la disposición adicional octava de la Ley 20/2022, aprobada el 19 de octubre de ese año y conocida como Ley de Memoria Democrática. De esta manera, la ley beneficia tanto «a los nacidos fuera de España de padres o abuelos originarios españoles, como a aquellos nacidos fuera de España cuyos padres o abuelos, por el exilio, perdieron o renunciaron a la nacionalidad española».
Un ejemplo es Alberto Emaldi, de 67 años. Su abuelo, Florentino Emaldi, llegó a Argentina «entre 1893 y 1894» procedente de Zeanuri, un municipio en Vizcaya, mucho antes del franquismo.
«Como muchos inmigrantes, se estableció en Argentina, con un corto paso por Uruguay, donde nació mi padre, en la ciudad de Carmelo. Luego, se mudaron a Buenos Aires, barrio de Parque Chacabuco, donde aún sigue en pie la casa que hoy habita mi hermana con su hija, mi sobrina. Por ese vínculo y aprovechando la Ley de nietos, decidí solicitar la ciudadanía española».
Periodista, psicólogo social y entrenador de fútbol, Emaldi valora positivamente el trabajo del Consulado de España en Buenos Aires: «El proceso está en marcha y fue realmente rápido. Espero respuesta tras presentar toda la documentación exigida».

Emaldi no es el único entrevistado para este reportaje que obtendrá la nacionalidad española sin que sus ancestros hayan sufrido exilio por «razones políticas, ideológicas o de creencia o de orientación e identidad sexual», conforme establece la ley. Varias personas confirmaron que sus familiares llegaron al país antes del periodo del 18 de julio de 1936 al 28 de diciembre de 1978, delimitación que da lugar a la consideración de exiliados políticos.
Los representantes diplomáticos españoles aplicaron un criterio «amplio y generoso» en Argentina, según reconocieron en diciembre de 2025 en el reportaje de EL MUNDO que colocó a Buenos Aires como tercera ciudad española.
«La ley establece claramente que pueden optar a la nacionalidad española, dentro del plazo de tres años que tuvo la ley, cualquier nieto o nieta de abuelo o abuela originalmente español. ¿Qué implica ser amplios y generosos? Por ejemplo, un emigrante español que arribó a principios del siglo XX a Argentina y tuvo un hijo sin naturalizarse argentino. Su hijo nace argentino, dato simple, ya que todo nacido en Argentina es argentino, pero según la legislación anterior, era español por ser hijo de varón español. Esto amplía el alcance legal hasta el bisabuelo. Hay diferencias con las mujeres, porque solamente se amplió la ley a las bisabuelas si no estaban casadas, dado que la legislación de entonces indicaba que una mujer casada perdía la nacionalidad y adoptaba la del esposo argentino. En cambio, una madre soltera sí podía transmitir la nacionalidad».
Este enfoque «amplio y generoso» coincide con la postura del PP en Argentina. «Siempre defendimos el vínculo entre España y sus descendientes y desde hace años promovemos que la nacionalidad llegue a los nietos de emigrantes. Proponemos una ley de nacionalidad sin limitaciones temporales, que sea permanente», declaró a EL MUNDO Martín Mimendez, empresario de 35 años y presidente de la rama argentina del PP, partido que contó con Manuel Fraga, un gestor destacado del voto de la emigración.
«Feijóo ha visitado Buenos Aires en múltiples ocasiones. Las políticas de la Xunta de Galicia dirigidas a los emigrantes son ejemplares; ninguna otra comunidad autónoma realiza algo parecido», señala Mimendez, quien es nieto de santanderino y gallega, además de secretario general del Consejo de Residentes Españoles (CRE) en Buenos Aires.
Juan Manuel de Hoz, líder del Centro de Descendientes de Españoles Unidos (Cedeu) y militante del PSOE, se mostró muy crítico con el reciente debate abierto, especialmente con las declaraciones de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. «¿Acaso Pedro Sánchez busca «nacionalizar socialistas»?», se preguntó la dirigente. «No entendemos por qué se incluye a la ciudadanía española en el exterior en la polarización política española», reprochó De Hoz.
«Toda ley tiene su reglamento; no comprendemos que un partido de gobierno cuestione un proceso realizado por un equipo altamente capacitado. El comentario de Ayuso parece un control político en torno a funcionarios de alto nivel. En Cedeu hay personas de todas las corrientes y apoyamos la disposición adicional octava y su reglamento, al igual que el voto por correo. La afirmación de que la gente elige en qué provincias inscribirse es falsa. Además, el padrón electoral se cierra varios meses antes de las elecciones».

Lo planteado por De Hoz se relaciona con la tercera idea que circula: la creencia de que, agradecidos por obtener la nacionalidad española, los «argeñoles» votarán mayoritariamente al PSOE de Pedro Sánchez. Esta suposición se puede analizar en dos niveles. Muchos argentinos que pronto serán españoles están informados sobre la actualidad española, siguen sus medios y tienen criterio propio. No en vano, Javier Milei se convirtió desde 2024 en un representante relevante en la política española. Sin embargo, las opiniones son variadas.
Emaldi es consciente de que puede votar: «Sigo la política española como otras realidades internacionales, ya que como periodista mantengo la curiosidad constante». No revela a quién apoyará, aunque confiesa tener «una posición tomada».
Cobas, dueño de la empresa de transporte, es enfático en su postura. «Me interesa la política española y la sigo. Nunca votaría a Sánchez y me agrada Feijóo, tanto en lo personal como político. Es gallego, todo queda en familia», afirma con una sonrisa. «Cuando pueda votar, no lo haré por Sánchez ni su equipo».
Existe una coherencia ideológica que cruza el Atlántico en el caso de Cobas, quien aunque poco conocido en Argentina, debería serlo. En 1995, como asesor del secretario general de la presidencia, Alberto Kohan, fue el creador de la campaña «Menemóvil», el imponente autobús con el que el peronista Carlos Menem recorrió el país para lograr su contundente reelección presidencial. Si los trámites continúan ágilmente en el Consulado español de Buenos Aires, es probable que Núñez Feijóo consiga un voto peronista, un peronismo de derecha, variante existente entre muchas otras.
Pablo Rodríguez, ingeniero informático de 47 años, completó la documentación para que su madre, Amelia, de 70 años, pueda obtener la nacionalidad española. Durante la pandemia, Rodríguez se dedicó a elaborar el árbol genealógico familiar —llegando hasta el siglo XVI— y reunió papeles sin saber que serían valiosos años después.
«Contacté con Almoines, en Valencia, donde ya había estado antes. Llamé, me atendió Jesús y rellené un formulario online. Ya contaba con toda la información, solo era necesario emitir un nuevo acta de nacimiento. No tengo intención de mudarme a España; para mí, es más cuestión de contar con una garantía y acceso, ya que con el pasaporte argentino algunas cosas se complican. Cuando mi madre consiga el pasaporte, lo tramitarán mi hermano Nicolás y yo. La esposa de mi hermano ya tiene la nacionalidad española y mis sobrinos también la están gestionando. Mis primos también iniciaron el procedimiento, pues el hermano de mi madre también presentó la solicitud», explica Rodríguez, precisando que su madre no tiene «ningún conocimiento» de la política española.
«En cambio, yo sí la sigo. Apoyo al gobierno actual y, si puedo votar, lo haré», afirma, luego de pensar por qué el PSOE no debería esperar apoyo de los argentinos: «Aquí mucha gente votó a Milei, ¿por qué entonces votarían a Pedro Sánchez?».
A mil kilómetros de Rodríguez está Mariano Riveros, abogado independiente y actor que vive en Mendoza, famosa región vitivinícola junto a la Cordillera de los Andes. Su bisabuelo llegó en los años 40 desde León y su tatarabuelo, a Ushuaia, la ciudad que mira a la Antártida, proveniente de Grecia.

«España siempre ha estado presente en mi familia, tengo el anhelo de viajar a Europa con ciudadanía europea. Los argentinos no reniegan de sus orígenes; este tema se comenta en todos los hogares. Mi hermana y mi madre ya obtuvieron la nacionalidad y el pasaporte, ya que hicieron el trámite en Mendoza. Como nací en Buenos Aires, aún espero resolución del trámite iniciado en 2023», comenta el abogado de 32 años con cierta frustración.
«Creo que la mayoría se ocupó de recibir los expedientes para que más personas pudieran presentar solicitudes. ¿Votar? No había pensado que podría votar, pero me interesa, sigo la política española. No comparto muchas de las ideas de Vox, pero tampoco coincido en todo con Pedro Sánchez, aunque valoro el papel de España como contrapeso frente a gobiernos de derecha populistas en Europa. También me gustó su postura respecto a la flotilla en Gaza y su política migratoria».
Federico Alí, apasionado por España, país que visitó en cuatro ocasiones, afirma que «aprovechará la oportunidad» de votar, ya que junto al pasaporte corresponde recibir «los derechos y obligaciones», aunque comprende que en España a diferencia de Argentina votar no es obligatorio. «Para mí, votar es un placer y un deber cívico», expresa Alí, quien ha bailado bachata, a la que define como un lenguaje universal, en Madrid y Barcelona.
Maite Domínguez tuvo que enfrentar un obstáculo singular: su abuelo, español de Lugo, se graduó en Contaduría Pública en la Universidad de Buenos Aires (UBA). «En aquella época, los extranjeros debían naturalizarse argentinos para estudiar en la UBA, por lo que legalmente mi abuelo perdió la nacionalidad española. Cuando apareció la Ley de nietos, no dudamos en iniciar los trámites. Más allá de algunas ventajas en viajes, también lo hice para reivindicar, a nivel personal, mis raíces», relata.
Domínguez, que trabaja hace 18 años en Relaciones Públicas y Ceremonial del Servicio Penitenciario Federal argentino, es madre de un niño de cinco años y una niña de dos. Sabe que podrá votar y está registrada en la provincia de Lugo, pero ha decidido no hacerlo y explica claramente sus motivos.
«Creo que el voto implica una gran responsabilidad ciudadana. Aunque me informo sobre la política española, considero que sin residir en el país y sin comprender realmente la vida cotidiana y la gestión gubernamental, no sería responsable otorgar un voto a ningún candidato basado únicamente en noticias mediáticas. Me parece más sincero y justo que sean los españoles residentes en España quienes elijan a sus representantes».

