
Fuente de la imagen, Getty Images
Información del artículo
-
- Autor, Redacción
- Título del autor, BBC News Mundo
- Fecha de publicación 1 julio 2026
- Tiempo de lectura: 4 min
Con su triunfo 2 a 0 frente a Ecuador, la selección mexicana de fútbol masculino alcanzó un objetivo no logrado desde el Mundial de 1986: disputar el quinto partido en una Copa del Mundo.
Desde 1994, el Tri —como se conoce a este equipo— siempre logró avanzar a los octavos de final, salvo en Qatar 2022, cuando no superó la fase de grupos.
Las continuas eliminaciones en octavos en los Mundiales de EE.UU. 1994, Francia 1998, Corea y Japón 2002, Alemania 2006, Sudáfrica 2010, Brasil 2014 y Rusia 2018 alimentaron la idea de una suerte de «maldición» que impedía el acceso a los cuartos de final, es decir, al quinto partido.
El medio mexicano Debate señala que «la expresión ‘quinto partido’ se volvió parte del lenguaje futbolístico nacional, pues significa el encuentro que acerca a las semifinales del Mundial. Sin embargo, la historia se mostró especialmente dura con la selección».
En una entrevista para BBC News Mundo previo al último Mundial en Qatar, el periodista Ciro Procuna admitió que esto se había convertido «en una obsesión para quienes siguen al equipo».
El Mundial de Qatar representó un retroceso porque el equipo ni siquiera accedió a octavos, pero quizá fue justamente ese paso atrás lo que se necesitaba para impulsar un avance…
No obstante, Debate —junto con numerosos aficionados mexicanos— se cuestiona este miércoles si la llamada «maldición» realmente ha desaparecido, ya que México disputará un quinto partido en esta Copa, aunque aún no ha superado los octavos de final.
Para alcanzar los cuartos, el Tri aún debe vencer un obstáculo más… otra eliminatoria directa.
Otra vez el Azteca
El pasado martes, en el estadio Azteca, escenario de la victoria contra Ecuador con goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez, la afición del Tri entonó de nuevo «¿Y si sí?, ¿Y si sí?, ¿Y si sí?».
Esta expresión —reporta el corresponsal de BBC Mundo en México, Daniel Pardo— se ha popularizado recientemente como respuesta a la percepción de que México tiene pocas chances de ganar la Copa del Mundo.
Gran parte de esta esperanza se sustenta en la condición de sede que comparten México, EE.UU. y Canadá en el presente Mundial.

Fuente de la imagen, Getty Images
La última ocasión en que México superó la «maldición del quinto partido» y alcanzó cuartos de final fue en el Mundial de 1986, en el que también fue anfitrión exclusivo.
En aquella Copa, el Tri eliminó a Bulgaria en octavos —también en el estadio Azteca y con un marcador de dos goles—, pero se encontró en cuartos con una poderosa Alemania Occidental dirigida por Karl Heinz Rummenigge y Harald Schumacher, que tras superar a México avanzó hasta la final.
En esta edición del Mundial, el equipo aún no iguala esa hazaña de hace 40 años porque aunque acumula cuatro victorias, todavía no está entre los ocho mejores; el aumento de participantes de 32 a 48 introdujo una ronda adicional de eliminación directa.
El triunfo contra Ecuador, tras cerrar la fase de grupos con puntaje ideal (tres partidos, tres victorias), se produjo en los dieciseisavos de final del torneo.
Por consiguiente, la barrera de los octavos será el próximo desafío del Tri el 6 de julio, cuando se mida con Inglaterra, que este miércoles venció a la República Democrática del Congo.
Si logra la victoria, México habrá accedido de nuevo a los cuartos de final, intención pendiente desde hace cuatro décadas.
¿Y si sí?

