El PSOE considera que recuperar la Comunidad Valenciana será posible únicamente en 2027 debido a la fuerte voluntad de cambio en la región.

Las encuestas también sugieren que los gobiernos de Castilla-La Mancha y Asturias podrían estar en riesgo.

La ministra de Ciencia, Diana Morant, en un acto de la dana.

La cohesión que intentó proyectar el PSOE en torno a Pedro Sánchez durante la reunión del Comité Federal del sábado obedece, ante todo, a una meta concreta y pragmática: encarar de la mejor manera posible el apretado calendario electoral de 2027. Más allá de la continuidad del presidente en La Moncloa, el partido afrontará la defensa de sus tres gobiernos autonómicos de los cuatro que controla, además de más de 1.300 ayuntamientos.

Este reto llega con un panorama poco alentador en cuanto a la recuperación de poder territorial, tras acumular cuatro derrotas en cinco meses, dos de ellas en regiones históricamente referenciales para el partido, como son Andalucía y Extremadura. De hecho, las fuentes internas consultadas por este medio sólo consideran factible recuperar la Generalitat Valenciana de cara al próximo ciclo electoral.

A pesar de que las encuestas, incluida la elaborada por Sigma Dos para EL MUNDO, pronostican una mayoría de PP y Vox en esta región tradicionalmente más conservadora, en el PSOE defienden que la formación liderada por Diana Morant supera los pronósticos demoscópicos. Además, podrían beneficiarse de un Compromís en ascenso, que, a diferencia de otras zonas, logra aglutinar el voto de la izquierda alternativa. «Allí existe una clara voluntad de cambio», sintetiza un miembro orgánico, que considera que «la carga de la dana» continuará afectando al candidato popular que reemplace a Carlos MazónJuanfran Pérez Llorca espera designación-.

Que la Comunidad Valenciana sea un feudo clave para Sánchez se refleja en sus recientes nombramientos tanto en el Gobierno como en la estructura del partido. En marzo, el presidente elevó a Arcadi España a ministro de Hacienda, sumándose así, junto con Morant — responsable de Ciencia y Universidades — a un total de dos políticos valencianos en el Ejecutivo. Además, Rebeca Torró y Pilar Bernabé — esta última candidata a la Alcaldía de Valencia — ocupan actualmente los cargos de secretarias de Organización e Igualdad en la dirección de Ferraz, respectivamente, puestos tres y cuatro en la jerarquía socialista.

Durante el descalabro electoral de 2023, los socialistas perdieron seis de los nueve gobiernos autonómicos que mantenían entonces. En dos de esas comunidades, la recuperación ya se considera inviable tras sus respectivos adelantos electorales: Extremadura y Aragón. Según las encuestas publicadas hasta ahora, tampoco parece probable una recuperación en Canarias — aunque podrían mantener la victoria electoral —, ni en Baleares, donde no se presentará de nuevo la presidenta del Congreso, Francina Armengol, ni en La Rioja.

Las últimas encuestas de Sigma Dos también indican que están en riesgo las presidencias socialistas en Castilla-La Mancha, tras la sorpresa de Emiliano García-Page al no descartar no presentarse a la reelección, y en Asturias, donde aunque la lista de Adrián Barbón quedaría como primera fuerza, la coalición PP-Vox podría superarla. Sin embargo, en Navarra se conservaría el Ejecutivo, aunque la presidenta María Chivite dependería aún más de EH Bildu para mantener su tripartito con Geroa Bai y Contigo Zurekin.

De forma oficial, el mensaje desde Ferraz es el de ir «a por todas», sin conceder ningún territorio o municipio como perdido. «Contamos con una cantera destacada de alcaldes y concejales, hombres y mujeres honestos que conocen cada rincón, cada barrio y pueblo, pues llevan años enfrentando desafíos, escuchando y defendiendo a sus comunidades», arengó Sánchez en su discurso durante el Comité Federal, en un contexto marcado por escándalos de corrupción que afectan al Gobierno y al partido. «Ahora lo que haremos es transformar toda esa energía en el mejor equipo. Así que, desde hoy, todos unidos, porque salimos a ganar, salimos a gobernar», enfatizó.

En el caso de Madrid, una región inaccesible para ellos desde hace cuatro décadas, el escenario más favorable para los socialistas sería recuperar el liderazgo de la oposición en la Asamblea de Vallecas, donde son actualmente la tercera fuerza tras Más Madrid, y que la popular Isabel Díaz Ayuso pierda la mayoría absoluta obligándola a depender de Vox. Tampoco parece probable una alternativa en la Región de Murcia ni en Cantabria, aunque en esta última podrían sorpassar al PRC y convertirse en segunda fuerza.

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