La UE evita postura definitiva sobre el debate del aire acondicionado durante ola de calor intensa

The June heatwave has broken historical records across Europe.

Mientras el aire acondicionado se convierte en tema de debates políticos, la Comisión Europea adopta una postura cuidadosa para mantener su neutralidad.

Ante temperaturas sin precedentes, la Comisión Europea ha optado por no posicionarse en el cada vez más polémico debate sobre el aire acondicionado, alegando que no corresponde al ejecutivo de la UE imponer las decisiones de los consumidores.

ADVERTISEMENT ADVERTISEMENT

Aproximadamente el 20% de los hogares europeos cuentan con sistemas de aire acondicionado, frente al 90% o más en Estados Unidos, Japón y Corea del Sur.

La notable ausencia de estos sistemas ha generado una fuente de controversia política tras una ola de calor extrema que causó al menos 1.300 muertes en Europa y provocó una búsqueda urgente de soluciones improvisadas para soportar la vida cotidiana.

«Sabemos que la mayoría de los edificios residenciales y apartamentos en la Unión Europea carecen de aire acondicionado. No es algo comúnmente incorporado, especialmente considerando que gran parte de nuestro parque inmobiliario es bastante antiguo,» explicó Anna-Kaisa Itkonen, portavoz de la Comisión Europea para asuntos climáticos, el lunes.

«No tenemos una posición definida sobre el aire acondicionado, ni a favor ni en contra, pero abordamos este tema dentro de una política que vincula la renovación y la eficiencia energética de edificios y viviendas, siendo parte también de nuestra estrategia habitacional.»

Al ser consultada por Euronews sobre si la Comisión debería adoptar un enfoque dado el creciente peso político del tema, la portavoz resaltó que la prioridad del ejecutivo es garantizar una transición «eficiente y efectiva» hacia la neutralidad climática.

No obstante, la Comisión dejó abierta la posibilidad de reevaluar su neutralidad dependiendo del desarrollo político.

«También debemos evaluar hasta qué punto la Comisión puede indicar a los ciudadanos qué deben o no hacer,» expresó Itkonen.

«La reciente ola de calor probablemente haya sido la última gran prueba para este verano, por lo que no se descarta que este asunto sea debatido a nivel político, y evidentemente actuaremos conforme a las señales de nuestros Estados miembros,» añadió.

«Sin embargo, en lo que respecta a los aparatos de aire acondicionado en hogares privados, la Comisión no interviene en detalles sobre cómo debe procederse.»

La política del aire acondicionado

Los sistemas de aire acondicionado han sido históricamente un tema polémico entre los europeos.

Sus detractores señalan que el aire acondicionado incrementa la demanda eléctrica, sobrecarga las redes eléctricas, libera aire caliente al ambiente y no resuelve las causas principales de la crisis climática.

Por otro lado, sus defensores argumentan que constituye una herramienta adecuada para garantizar condiciones habitables y mantener la productividad laboral durante temperaturas elevadas.

En Francia, el partido de derecha radical Rassemblement National, líder en las encuestas de cara a las elecciones presidenciales del próximo año, ha propuesto una implementación masiva subvencionada de sistemas de aire acondicionado. Incluso la líder de Los Verdes, Marine Tondelier, reconoció que el aire acondicionado se está volviendo «necesario».

Consciente del debate en curso, la Comisión se mueve con precaución en esta cuestión sensible, destacando que el foco principal no debe estar en los sistemas de aire acondicionado, sino en la fuente energética que los alimenta.

En 2025, alrededor del 47% de la electricidad en la UE provenía de energías renovables.

El próximo mes, la Comisión tiene previsto presentar un Plan de Acción para la Electrificación con nuevas medidas para impulsar la electrificación de los sistemas de calefacción y refrigeración en el bloque.

«En última instancia, la decisión sobre qué medidas deben adoptarse recae en la competencia y responsabilidad de los Estados miembros,» comentó Itkonen.

El debate sobre el aire acondicionado se enmarca dentro de una revisión más amplia del Green Deal, el conjunto integral de leyes que la UE ha desplegado para alcanzar la neutralidad climática, es decir, el equilibrio entre las emisiones y la absorción de gases de efecto invernadero, para el año 2050.

Aunque el plazo de 2050 permanece vigente, muchos elementos fundamentales de esta transformación han sido simplificados debido a la presión ejercida por gobiernos e industrias. La Comisión ya no utiliza el término «Green Deal» en sus comunicaciones oficiales, prefiriendo ahora términos como «net zero» y «descarbonización».

Scroll al inicio