El militar había prestado servicio en Irak y participado en las misiones Balmis y de la DANA

El Ejército de Tierra anunció esta mañana con “profundo dolor” el fallecimiento de uno de sus soldados en acto de servicio. Se trata del cabo Edgar Mallo Baena, quien murió durante un salto paracaidista nocturno en el ejercicio “Tormenta Alada 26”, desarrollado en Huesca.
Según el comunicado, el soldado formaba parte del Batallón de Zapadores de la Brigada «Almogávares» VI de Paracaidistas y se incorporó al Ejército de Tierra en 2018. Durante ese periodo, participó en misiones en el extranjero, específicamente en Irak, y en operaciones dentro del territorio nacional, habiendo recibido las Medallas Conmemorativas de la Operación Balmis y de la DANA. Además, tenía en su haber la Cruz al Mérito Militar con Distintivo Blanco.
El Ejército de Tierra calificó este suceso como un momento de “intensa tristeza” en un mes especialmente complicado por los accidentes militares. Tal como expuso recientemente la Asociación de Tropa y Marinería, el día 19 se vivió lo que denominaron una “semana negra” en cuanto a accidentes y muertes, mientras continúa el trámite de la ley que declare profesión de riesgo para los miembros de las Fuerzas Armadas.
En Ceuta, el legionario Kevin Parra Mejía, de 23 años, falleció el martes 16 de junio durante una rutina de instrucción física con el Tercio «Duque de Alba» 2º de La Legión. El militar sufrió una presunta parada cardiorrespiratoria mientras realizaba actividad deportiva fuera del cuartel y, pese a ser trasladado al Hospital Universitario de Ceuta, no pudo sobrevivir. El caso está bajo investigación, mientras diversos testimonios aportados a ATME sugieren posibles fallas en la gestión del ejercicio y la emergencia, aspectos que deberán esclarecerse.
Ese mismo día, en el Centro de Formación de Tropa nº 1 de Cáceres, un alumno experimentó un presunto golpe de calor durante ejercicios al aire libre en el recinto militar. El joven fue evacuado con urgencia e ingresado en la UCI, donde requirió intubación debido a la gravedad de su estado. “Este incidente vuelve a destacar la necesidad de revisar los protocolos de seguridad en actividades físicas realizadas bajo condiciones de altas temperaturas”, señala el colectivo.
A estos hechos se suma la muerte, ocurrida el lunes 15 de junio, de un cabo mayor de la Armada, encontrado sin vida en el alojamiento logístico Galeaza, en San Fernando (Cádiz). Las causas están siendo investigadas judicialmente.
Pocos días antes, el 14 de junio, un VAMTAC sufrió un accidente en el campo de maniobras de San Gregorio (Zaragoza), donde dos militares de tropa fueron evacuados; ambos pertenecen al Batallón de Zapadores XVI.

