España muestra un 10,6% de estudiantes con alto rendimiento académico, cifra inferior a la media de la OCDE y a la de países como Francia.

La disparidad en el alto rendimiento se concentra entre los estudiantes con mayor nivel socioeconómico, quienes obtienen resultados inferiores al promedio internacional, según un análisis de la Fundación Areces y el Ivie

Alumnos antes de un examen de la PAU(HANDOUT por UPCT/ Europa Press)

En España, los estudiantes catalogados como de alto rendimiento constituyen el 10,6% del total de alumnos de 15 años, cifra que se sitúa tres puntos por debajo del promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y dista notablemente de potencias educativas como Corea del Sur (29,7%), Japón (28,7%) o Canadá (22,7%).

Así lo refleja un análisis monográfico dedicado a la calidad educativa en España y al fenómeno del alto rendimiento, elaborado por la Fundación Areces junto con cinco especialistas del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie). El informe indica que una mayor proporción de adultos con competencias elevadas favorece el PIB per cápita y la productividad nacional, señalando a la formación como “el mecanismo fundamental” para lograrlo.

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El estudio confirma que el sistema educativo español produce un porcentaje de alumnado de alto rendimiento menor que el de otros países desarrollados, basándose en los resultados del informe PISA de 2022, que evalúa internacionalmente las competencias en matemáticas, lectura y ciencias de estudiantes de 15 años, considerando alto rendimiento a quienes obtienen niveles avanzados en al menos una de estas áreas.

España, por debajo en todos los indicadores de alto rendimiento

España se sitúa consistentemente por debajo de la media de la OCDE en la proporción de estudiantes con alto rendimiento, que es del 13,7%, y también respecto a la mayoría de países europeos, como Países Bajos (19%), Alemania (14,6%) y Francia (12,9%).

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No obstante, está por delante de otras naciones europeas de la zona mediterránea, como Portugal (10,1%) y significativamente por encima de Grecia (3,9%), mientras que muestra cifras semejantes a Italia (10,7%).

Además, solo el 1,6% de los estudiantes en España alcanza el nivel más avanzado en alguna de las tres habilidades evaluadas. Esta cifra es inferior a la media de la OCDE (3,1%) y considerablemente menor que en países como Corea del Sur (10,25%), Japón (8,2%), Canadá (6,6%) o Suiza (5,1%). Según el informe, esto evidencia las limitaciones del sistema educativo para elevar a más alumnos a niveles de excelencia.

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La brecha en alto rendimiento no se explica tanto por los alumnos con menor nivel económico, cuyas cifras son similares a la OCDE (2,1% frente a 2,6%), sino por aquellos con mejores condiciones socioeconómicas, que obtienen resultados inferiores en comparación con otros países: un 12,9% en España frente al 19,1% del promedio internacional.

Diferencias entre comunidades autónomas

Cinco comunidades autónomas superan la media de la OCDE en el porcentaje de estudiantes de alto rendimiento: Castilla y León (15,1%), La Rioja (14,9%), Asturias (14,9%), Madrid (14,8%) y Cantabria (13,9%), todas por encima del 13,7% de la OCDE, seguido por Aragón (13,4%), Navarra (12,4%) y Galicia (12,2%), con cifras que exceden la media española (10,6%).

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Por otro lado, Ceuta (1,5%) y Melilla (3,2%), Canarias (6,2%) y Castilla-La Mancha (6,7%) presentan los índices más bajos de alumnos de alto rendimiento.

Las disparidades en el volumen de recursos autonómicos y el gasto público en educación por alumno no determinan los resultados en alto rendimiento; es más relevante cómo se distribuyen estos recursos: la organización del proceso educativo, la selección del profesorado, el ambiente escolar o la innovación pedagógica.

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Perfil del alumno con alto rendimiento

El análisis examina varios factores que influyen en los niveles de excelencia educativa alcanzados, desde características individuales y del entorno familiar del alumno, hasta las condiciones del centro educativo y las políticas públicas en materia educativa.

En particular, los factores socioeconómicos, tales como la renta familiar, la educación y la ocupación de los padres, tienen un impacto decisivo en el desempeño académico. Específicamente, el 21,2% de los estudiantes del cuartil con mayores ingresos logra niveles de alto rendimiento, mientras que esta proporción desciende a menos del 5% en los alumnos con recursos limitados. De hecho, España exhibe resultados inferiores a la OCDE especialmente entre quienes cuentan con mayores ingresos.

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El informe indica que el 91% de los alumnos con excelencia académica en España son nativos, escolarizados desde la Educación Infantil, sin haber repetido curso y mantienen buena salud física y emocional.

Además, estudiando en centros privados o concertados, con clases de tamaño medio y sin incidencia de acoso escolar, este perfil también se asocia a municipios con más de 100.000 habitantes.

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El Centro de Educación Especial Infanta Lena, en alianza con Dogtor Animal y Purina, ha iniciado un proyecto piloto de terapia asistida con perros. Se destaca cómo Lía, una Golden Retriever, contribuye a mejorar las habilidades sociales, comunicativas y motoras de los alumnos, generando sonrisas y un notable estado de relajación.

Los especialistas recomiendan reforzar los mecanismos de detección temprana de alumnado con altas capacidades, fortalecer las políticas de prevención del acoso escolar y ampliar las becas dirigidas a estudiantes en situación de vulnerabilidad como algunas de las medidas clave para disminuir la brecha de rendimiento.

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