La Comunidad de Madrid permanece bajo aviso amarillo (riesgo bajo) debido a temperaturas máximas que alcanzarán los 36 grados en áreas como puntos de Henares, el sur, oeste, las Vegas y la zona metropolitana.

Diez comunidades mantienen este lunes el aviso amarillo por máximas que variarán entre 36 y 39 grados, así como por fuertes tormentas con granizo y lluvias que podrán acumular hasta 20 litros por metro cuadrado en una hora, según informa la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en su sitio web.
La Comunidad de Madrid se encuentra en aviso amarillo (peligro bajo) debido a valores máximos que llegarán a 36 grados en sectores como puntos de Henares, el sur, oeste, las Vegas y el área metropolitana.
Extremadura ha declarado nivel amarillo por calor, con temperaturas máximas que alcanzarán hasta 38 grados en la vega del Guadiana, la siberia extremeña, además de partes del Tajo y Alagón.
En la costa del Mediterráneo, Cataluña también registra aviso amarillo por calor en las provincias de Girona y Tarragona, donde los termómetros subirán entre 34 y 36 grados. Por su parte, en las Baleares solo Mallorca mantiene alerta amarilla con temperaturas máximas que podrán llegar a 36 grados.
Andalucía continúa bajo el nivel amarillo por calor en las provincias de Sevilla, Huelva, Córdoba y Jaén, con temperaturas máximas de hasta 39 grados. En Almería, Granada y Jaén hay aviso por lluvias que pueden alcanzar 20 litros en una hora, acompañadas de tormentas, granizo y vientos fuertes.
La Región de Murcia, junto con las provincias de Castellón y Valencia (Comunidad Valenciana), Teruel (Aragón) y Albacete y Cuenca (Castilla-La Mancha), están en aviso amarillo por lluvias que podrían acumular 20 litros en una hora y por tormentas intensas con granizo y ráfagas de viento.
En las Canarias, se mantiene el nivel amarillo en Gran Canaria, Tenerife, La Gomera, Lanzarote y El Hierro, debido a altas temperaturas, fenómenos costeros adversos o vientos fuertes con rachas de hasta 70 kilómetros por hora.
La Agencia Estatal de Meteorología advierte que el aviso amarillo no implica riesgo meteorológico para la población en general, aunque sí puede afectar a ciertas actividades específicas.

