El ariete del City salvó a su equipo en el minuto 86 con un gol decisivo, ya sumando cinco tantos en lo que va del torneo.
Este Mundial está marcado por las estrellas. Por las grandes figuras. Antes de este torneo, poco se sabía con exactitud sobre el valor de Erling Haaland, aunque ahora su cotización se ha disparado. [Así vivimos la victoria de Noruega ante Costa de Marfil en los dieciseisavos de final del Mundial]
El delantero del Manchester City volvió a asumir el protagonismo y a reafirmar quién es la referencia en Noruega. Cuando el partido parecía dirigirse hacia la prórroga, apareció a cuatro minutos del final para inclinar la balanza y certificar el pase a octavos de final.
No es casualidad. Ya acumula cinco goles y no planea detener su cuenta. En octavos se enfrentará a Brasil, en una eliminatoria que entusiasma a los aficionados al fútbol. Queda claro que Haaland y su equipo ya no temen a nada.
No estaba siendo su mejor partido
No le llegaban demasiados balones
Y LE DA IGUAL 🤖
Haaland marca su gol nº 6⃣0⃣ con Noruega #DAZNMundial #FIFAWorldCup pic.twitter.com/rjdbSYMQTS
— DAZN España (@DAZN_ES) June 30, 2026
Costa de Marfil puso dificultades
Noruega partía como favorita, no solo por Haaland, sino también por la impresión que dejó el equipo nórdico en la fase de grupos. Incluso en su derrota contra Francia mostraron un desempeño sólido con el equipo suplente.
El conjunto vikingo empezó con fuerza. Un remate de Haaland tras un centro desde la derecha puso alerta a Costa de Marfil.
Aunque el equipo africano llegaba con menos argumentos, nunca perdió la iniciativa en el partido; incluso, en ciertos momentos se adueñó del control del juego.
Poco a poco, el dominio nórdico se diluyó, Haaland desapareció y Odegaard sufrió dificultades. Costa de Marfil ya no es sólo un equipo basado en lo físico, sino que cuenta con futbolistas capaces de manejar el balón con calidad.
Con laterales adelantándose al área rival, Konan casi marca el primero para los elefantes. Se metió en el área, recortó y disparó al lado del poste. Estaban afinando la precisión.
Los africanos insistían, incrementando su confianza con el paso de los minutos. Diomandé asistió con la zurda, Pépé llegó al segundo palo pero, en lugar de rematar, intentó asistir a un compañero en el punto de penalti. No había nadie y la oportunidad se perdió.
Eran los mejores momentos de Costa de Marfil en el partido, pero el Mundial no da tregua. Sorloth advirtió que Noruega seguía presente mediante una conexión con Haaland; sin embargo, el remate del delantero fue forzado y Fofana lo detuvo sin dificultad.
En la siguiente jugada, Costa de Marfil no evitó el golpe. Nusa recibió en la banda izquierda, penetró en el área y buscó espacio. Se preparó para disparar con la derecha y envió el balón al palo largo. Inalcanzable para Fofana. Un golazo justo cuando Noruega atravesaba su peor momento.
Quedaban apenas cinco minutos para el descanso, pero Noruega pudo empatar si Haaland no hubiera topado con Sangaré. También Agbadou tuvo una oportunidad para Costa de Marfil.
Haaland brilló en el instante decisivo
En vez de venirse abajo, Costa de Marfil logró encontrar su estilo para buscar el empate. No fue la jornada más destacada de Noruega, algo influido por el rendimiento de la selección guiada por Emerse Fae.
Doue probó con un disparo desde fuera del área, aunque su tiro fue bloqueado entre las numerosas piernas noruegas dentro del área. La jugada continuó, el rebote quedó vivo y Pépé lo aprovechó para forzar al máximo a Nyland, quien intervino con éxito en varias ocasiones.
A falta de quince minutos, Costa de Marfil consiguió la recompensa. Probablemente merecida, tras mucho insistir.
Diallo, que ingresó en la segunda mitad, combinó con Pépé, avanzó al área, realizó un par de recortes y definió con la zurda. Un golazo que dio alas a los elefantes y reflejó con justicia lo visto en el campo.
Noruega reaccionó, especialmente cuando Lisaker remató y Diallo salvó sobre la línea de gol.
Haaland, que no había tenido su mejor actuación, lo compensó finalmente. Bobb le ofreció un pase magnífico a Berg, ganando la espalda a la defensa. Costa de Marfil retrocedió bien, pero la asistencia del noruego, el pase de la muerte, fue aún mejor.
Haaland apareció donde debía, en la posición de ‘9’, la del goleador letal. Remató mal, inesperadamente con su pie izquierdo, pero estaba tan cerca del área que el gol se volvió inevitable, por mucho que Fofana se estirara.
Costa de Marfil intentó una última vez. Un disparo lejano de Diallo se transformó en una espectacular parada de Nyland, cuando el balón buscaba el ángulo. Esa jugada selló el pase histórico de Noruega a octavos de final. Ahora, el rival será Brasil.

