El club rojiblanco acusa a la entidad azulgrana de negociar a sus espaldas y «acosar» al delantero argentino.
Más información: Julián Álvarez pide al Atlético salir traspasado y cumplir su «sueño» de jugar en el Barça: «Es lo mejor para todos»
El Atlético de Madrid ha interpuesto una denuncia formal contra el FC Barcelona ante la FIFA y la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) relacionada con el ‘caso Julián’.
La directiva del club rojiblanco señala directamente al equipo azulgrana por un posible incumplimiento de las normas de transferencias al negociar a escondidas de la institución y presionar al delantero argentino, que posee un contrato vigente con los madrileños dentro del periodo protegido determinado por el máximo organismo del fútbol mundial.
La intensa disputa institucional entre ambos clubes ha culminado en un enfrentamiento decisivo en los despachos deportivos de nuestro fútbol.
La acción emprendida por el club colchonero responde a la promesa que su consejero delegado, Miguel Ángel Gil Marín, hizo pública hace una semana.
El dirigente rojiblanco ya manifestó en ese momento que el equipo no permanecería inmóvil frente a las maniobras desestabilizadoras del Barcelona para atraer al futbolista. “El Barça nos falta al respeto, creen que pueden ningunearnos”, declaró con contundencia el veterano ejecutivo madrileño.
Los motivos
El origen de esta medida tan tajante se encuentra en los reiterados intentos del conjunto catalán por lograr la incorporación del internacional albiceleste este mismo verano. Para el Atlético de Madrid, el proceder de la junta barcelonista infringe de manera evidente el reglamento de transferencias internacionales de la FIFA.
Esta regulación prohíbe de forma categórica cualquier acercamiento o negociación directa con un jugador sin la aprobación de su club actual, salvo que queden seis meses o menos para finalizar su contrato.
En el caso de ‘La Araña’, su contrato de larga duración se extiende hasta el 30 de junio de 2030 y cuenta con una cláusula de rescisión elevada hasta 490 millones de euros.
El hecho desencadenante de la demanda tuvo lugar tras las polémicas declaraciones de Julián Álvarez durante el Mundial de 2026.
Al concluir el enfrentamiento de la segunda jornada entre Argentina y Austria, el delantero expresó claramente su intención de dejar el club madrileño. “Lo mejor para todos es una transferencia, quiero cumplir mi sueño”.
La dirección del Atlético está convencida de que esta postura pública responde a la presión encubierta y al continuo interés desde la Ciudad Condal, con el objetivo de forzar un traspaso favorable mediante el descontento manifiesto del talentoso jugador.
Aunque se haya emprendido esta acción legal, diversas fuentes indican que el avance inmediato de la denuncia podría ser limitado. Es complicado que la FIFA aplique sanciones severas a corto plazo, mientras que la RFEF podría no tener jurisdicción en este caso internacional, clasificándolo provisionalmente como un conflicto de mercado.

