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- Autor, Redacción
- Título del autor, BBC News Mundo
- Fecha de publicación 25 junio 2026Actualizado 26 junio 2026
- Tiempo de lectura: 6 min
La árbitra mexicana Katia Itzel García alcanzó este jueves un sueño largamente esperado: actuar como árbitra principal en un evento de Copa del Mundo.
García, de 33 años, fue la encargada de dirigir el encuentro entre Túnez y Países Bajos, que terminó 1-3, dentro del Grupo F del Mundial 2026. Al dar inicio al partido con su silbato, se convirtió en la primera mujer latinoamericana en asumir esta función.
En casi un siglo de historia en los Mundiales masculinos, fue en Qatar 2022 cuando por primera vez una mujer ofició como árbitro principal. En esa edición, participó un trío: la francesa Stéphanie Frappart, la ruandesa Salima Mukasanga y la japonesa Yoshimi Yamashita.
En la edición 2026, la árbitra estadounidense Tori Penso debutó también este jueves.
Antes, la presencia latinoamericana había sido limitada a las juezas de línea, tales como la brasileña Neuza Back y la mexicana Karen Díaz.
Por eso, Katia Itzel García pasará a la historia como la primera mujer en arbitrar en posición central por América Latina, y como la quinta en hacerlo a nivel mundial.
"Felicitaciones a Katia. Esto demuestra cómo se rompen estereotipos y cómo cambia la percepción sobre las mujeres. Todo esto es gracias al esfuerzo de Katia. Ella es un referente para todas las niñas y niños de México y el mundo, demostrando que las mujeres podemos alcanzar cualquier meta", expresó la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, el lunes durante el anuncio de la selección de García.
La trayectoria de la árbitra no ha sido sencilla: inició en 2015 y ha debido superar etapa tras etapa, torneo tras torneo, para finalmente recibir la nominación de la FIFA.
Además, en esta senda ha afrontado críticas dentro de un deporte que históricamente ha estado marcado por actitudes machistas, tanto en el terreno de juego como fuera de él.

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La exfutbolista que no abandonó el terreno de juego
Originaria de Ciudad de México, García procede de una familia dedicada a la música, aunque su elección fue el deporte.
En diferentes entrevistas ha relatado que comenzó a jugar fútbol amateur en 2004. Participó en clubes escolares hasta ingresar al sistema de preparatorias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y más tarde a la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales.
Mientras estudiaba Ciencia Política y Administración Pública, formó parte del equipo universitario a lo largo de la última década, hasta finalizar sus estudios.
Lamentablemente, en esa época la Liga MX Femenil, la máxima categoría profesional, no había iniciado (su arranque fue en 2017), por lo que su aspiración de futbolista profesional no se concretó en México.
Sin embargo, eso no la apartó del fútbol. Relata que entonces se interesó por el arbitraje, una disciplina en la que ya existían algunas pioneras como Virginia Tovar, primera mujer en dirigir un juego de primera división en México en 2004, y un reducido grupo de árbitras más.
"Comprendí que en el arbitraje se podían forjar nuevos sueños y metas, además de estar cerca del fútbol. La árbitra ocupa el mejor lugar dentro del campo: disfruta de cada gol y vive el ambiente del estadio desde el corazón de la cancha", comentó en entrevista con la periodista Carmen Aristegui antes del Mundial 2026.
Su carrera quiso avanzar con rapidez, aunque no estuvo exenta de los retos que enfrentan las mujeres en el fútbol.

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Su trayectoria respaldada por resultados
García comenzó a arbitrar en el ámbito amateur en 2015 y un año después ascendió a la categoría profesional, guiada por la árbitra Verónica Brito.
Desde entonces su carrera avanzó de forma constante: pasó por divisiones inferiores del fútbol masculino y torneos juveniles sub-13, sub-15, sub-17, sub-20, hasta llegar a la Liga de Expansión MX (segunda división masculina) y la Liga MX Femenil (primera división).
Con 27 años consiguió su gafete FIFA en 2019, certificándola como árbitra a nivel internacional.
Fue la jueza principal en dos finales del fútbol femenino entre 2021 y 2022. Su destacado trabajo la llevó a arbitrar tres partidos en los Juegos Olímpicos de París 2024: dos en el torneo femenino, incluido el juego por la medalla de bronce, y uno en el masculino.
En la Liga MX ha dirigido más de 20 encuentros, uno de ellos un partido de cuartos de final en el campeonato Apertura 2025, un logro sin precedentes para una mujer.
Durante una exposición con estudiantes universitarios de la UNAM, García explicó que alcanzar este nivel requirió gran dedicación: "Cuando entré, había 900 árbitros profesionales en todo el país y sólo 30 éramos mujeres. Sabía que no sería sencillo cumplir mi objetivo de ser árbitra internacional, dirigir en un Mundial femenil o en Liga MX Femenil, e incluso en la varonil", compartió con los alumnos.
"Pero cuando persigues algo que te apasiona, superas cualquier barrera con trabajo y compromiso", añadió.
Superar el machismo
Como muchas árbitras que participan en competencias masculinas, García ha tenido que enfrentar críticas, en particular de carácter machista, que a menudo cuestionan su papel más allá de sus aciertos y errores durante los partidos.

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Su vinculación con los equipos universitarios de la UNAM, institución representada por los Pumas de primera división, generó críticas acusándola de parcialidad hacia ese equipo. Sin embargo, ella sostiene que su labor arbitral se mantiene independiente de su pasado como jugadora.
No obstante, el mayor desafío lo ha encontrado en las actitudes no verbales dentro y fuera del campo, como gestos, desprecios y el tono empleado por algunos futbolistas y entrenadores hacia ella.
"A medida que avanzas en el fútbol, entiendes que la sociedad debe evolucionar y progresar mucho más", comentó García a Aristegui. "Está tan normalizado que se falte al respeto a los árbitros y árbitras en el fútbol que hay que recuperar una línea clara de respeto que nunca debería perderse".
La selección de García para el Mundial 2026, por encima de otros árbitros igualmente posibles, suscitó cuestionamientos acerca de si la decisión respondió a una política inclusiva de FIFA en favor de las mujeres más que al reconocimiento de su capacidad.
Ella lamenta que en México el debate se haya orientado de esta manera: "Estos días han sido complejos: más allá de mis felicitaciones, se han suscitado aspectos opuestos", declaró a Aristegui.
"Es necesario avanzar y celebrar no solo los logros femeninos, sino todos los éxitos de los mexicanos, ya que competir contra los mejores árbitros no es algo sencillo".
A pesar de los retos, García se ha propuesto derribar paradigmas para que dirigir a 22 jugadores, sean hombres o mujeres, deje de ser algo fuera de lo común.
"Represento una continuidad del camino abierto por muchas árbitras antes que nosotras, y espero que esto sea un espacio aún más amplio para las que vienen detrás", afirmó en una charla con estudiantes universitarios.
"Quisiera que niñas, niños y jóvenes perciban en el arbitraje una figura diferente, una forma distinta de vivir el fútbol".

