Cinco posibles desenlaces para Zapatero ante la presión por aclarar el caso de las joyas y el temor a la confesión de ‘Julito’

José Luis Rodríguez Zapatero, junto a sus hijas y su socio 'Julito' Martínez. Las claves

Zapatero compareció como investigado en la Audiencia Nacional por supuestos delitos relacionados con tráfico de influencias, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal.

El juez no aceptó la versión defensiva de Zapatero y destacó los indicios razonables de criminalidad, aunque no le impuso medidas cautelares.

La investigación abarca joyas valoradas en 1,3 millones de euros encontradas en el despacho de Zapatero, así como a sus hijas por posible intermediación en la canalización de fondos ilícitos.

El contenido del teléfono móvil de Rodolfo Reyes, exconsejero de Plus Ultra, relaciona a Zapatero con el rescate de la aerolínea y constituye una prueba fundamental en la causa.

El declive —del latín occasus; caída— de José Luis Rodríguez Zapatero lleva ya quince años. Hace una década y media dejó la Moncloa y cesó como presidente del Gobierno. Este miércoles, 17 de junio de 2026, compareció como investigado por cuatro presuntos delitos ante la Audiencia Nacional.

Antiguo símbolo moral del socialismo, reconocido por la izquierda gracias a la aprobación del matrimonio igualitario y la Ley Integral contra la Violencia de Género, en la actualidad es considerado por el juez José Luis Calama como «líder» de una organización dedicada a cobrar comisiones ilegales para favorecer a ciertas empresas.

En particular, la aerolínea Plus Ultra, que en 2021 recibió un préstamo público de 53 millones de euros en forma de rescate.

Esta caída podría incluso prolongarse y volverse más severa, dramática y marcada.

Por ahora, el jueves pasado, horas después de interrogar a Zapatero, Calama decidió también investigar a sus dos hijas, Alba y Laura, al considerar que la empresa que gestionan fue un «instrumento» para canalizar los fondos derivado de la presunta actividad ilícita.

¿Cuáles son los posibles escenarios a los que se enfrenta ZP a partir de ahora?

1. El juez no confía en él

Aunque Calama no le impuso medidas cautelares, no aceptó su versión exculpatoria. Así lo expresó en el mismo auto donde rechazó retirar el pasaporte, a pesar de que la Fiscalía Anticorrupción había planteado esa solicitud.

«La declaración del investigado no ha logrado desvirtuar los indicios racionales de criminalidad«, afirmó el juez.

Es decir, las primeras explicaciones que Zapatero ofreció en la Audiencia Nacional no lograron convencer al instructor, quien detalló en su resolución las evidencias que incriminan al expresidente y que, por ahora, no han sido refutadas.

Esta postura del magistrado contrasta con el comunicado difundido por el entorno de ZP tras la declaración, donde el expolítico afirma ser «totalmente inocente«, que siempre actuó con «integridad y honestidad» y que «la verdad saldrá a la luz».

2. Las joyas

Es probable que la declaración de este miércoles no sea la única que ofrezca Zapatero en la Audiencia Nacional. El expresidente evitó contestar sobre las joyas, valoradas en 1,3 millones de euros, que la Policía encontró en una caja fuerte de su despacho.

No cuenta con documentación que acredite la procedencia de estos objetos de lujo. Informó al juez que precisa «una semana o diez días» para recopilar datos que justifiquen el origen de las joyas.

Es factible que solicite una nueva declaración ante el juez Calama una vez reúna esta información.

Mientras tanto, las imágenes de estos artículos —collares de zafiros, pendientes de esmeraldas— ya se han convertido en un emblema del llamado caso Zapatero. Asimismo, se han utilizado como arma política por el PP contra el Gobierno y como un golpe a la reputación pública de Zapatero.

Especialmente relevante dado que él mismo afirmó: «Ser socialista es, generalmente, tener mucho poco y estar dispuesto a dar mucho. Esa es la enseñanza de la casa del pueblo, entre militantes y compañeros».

3. ¿Será ‘Julito’ quien hable?

José Luis Rodríguez Zapatero y Julito Martínez, también investigado, mantienen una amistad de más de 15 años. En la Audiencia Nacional, el expresidente evitó responder si aún mantienen contacto o si se han reunido recientemente.

Martínez fue calificado por directivos de Plus Ultra como un «lacayo» de Zapatero y posee toda la información relativa a los contactos con la aerolínea antes del rescate, a la estructura societaria que pagaba tanto al expresidente como a sus hijas, y a la relación con el entorno político y empresarial venezolano.

El empresario no esperaba que un exjefe de Gobierno —valedor del presidente Sánchez y referente ético del PSOE— fuera investigado por graves delitos relacionados con corrupción.

Julito confiaba en que Zapatero interviniera «moviendo sus influencias». Sin embargo, actualmente el propio expresidente está en una situación comprometida, al igual que sus hijas, quienes son la principal preocupación de ZP.

En este escenario, algunos asesores cercanos a Martínez le sugieren explorar un posible acuerdo con la Fiscalía Anticorrupción para aclarar su situación penal. Aún no hay una decisión definitiva, aunque Julito ha seguido con atención la declaración de Zapatero del miércoles pasado.

Cabe destacar que la incorporación de la abogada María Dolores Márquez de Prado como defensora de Martínez es un elemento preocupante para el expresidente del Gobierno.

Abogada desde hace 19 años tras la insistencia de su esposo, el exmagistrado y antiguo vocal del Consejo General del Poder Judicial Javier Gómez de Liaño, Márquez de Prado ha desarrollado principalmente su carrera como fiscal. Por esta razón, conoce a fondo el funcionamiento del Ministerio Público y cómo combinar una defensa técnica con un posible acercamiento a Anticorrupción.

4. ¿Se sumarán más delitos?

En un principio, el juez Calama imputó a Zapatero presuntos delitos de tráfico de influencias y blanqueo de capitales, basándose en informes emitidos por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional y la Fiscalía Anticorrupción.

Esta última añadió, además, un tercer delito: pertenencia a organización criminal.

La fiscal Elena Lorente reiteró esta acusación el miércoles pasado afirmando: «Según todos los indicios, (…) [Zapatero] es presuntamente el líder de una organización criminal».

Por ello, no se descarta que se sumen más delitos a los que ya se imputan a Zapatero.

Asimismo, tras el hallazgo y posterior aprehensión de las joyas, Calama inició una investigación por delito fiscal y contrabando contra Zapatero.

5. El móvil de Reyes

La defensa de Zapatero intenta anular una prueba clave en el proceso: el contenido del teléfono móvil de Rodolfo Reyes, exaccionista principal y exconsejero de Plus Ultra.

Este dispositivo fue confiscado hace cinco años, en 2021, por las autoridades estadounidenses en el marco de una investigación por contrabando, concretamente por la agencia Homeland Security Investigations.

Estados Unidos entregó esta información a España en marzo pasado.

El contenido del móvil de Reyes es crucial porque confirma que los responsables de Plus Ultra buscaron un canal para contactar al expresidente del Gobierno con el fin de que facilitara el acceso a las ayudas públicas que el Ejecutivo de Pedro Sánchez implementó para empresas estratégicas durante la pandemia.

Por tanto, este móvil representa la prueba principal que vincula, presuntamente, a Zapatero con el rescate de Plus Ultra desde el inicio de la operación.

Actualmente, Calama ya solicitó autorización formal a Estados Unidos para que esta información pueda usarse como prueba en un posible juicio contra Zapatero.

La defensa intenta desvirtuar esta evidencia. En un reciente escrito, el abogado Víctor Moreno Catena cuestionó la forma en que se incautó el móvil y el método mediante el cual se entregó su contenido a la Policía.

Además, señaló la falta de información sobre las circunstancias en que se produjo el intercambio de datos entre HSI y la UDEF, «sin intervención judicial conocida».

Fue Rodolfo Reyes quien —según los chats incluidos en el sumario del caso Plus Ultra— sugirió a Julio Martínez Sola, presidente de Plus Ultra, recurrir a Zapatero para intentar obtener «ayudas públicas».

Martínez Sola aceptó la propuesta y respondió: «Vamos a conseguirlo, aunque tengamos que pagar un poco».

Sin embargo, incluso si la defensa de Zapatero logra neutralizar esta prueba, Calama ya señaló que existen «otras fuentes de prueba» que aportan «indicativos razonables de criminalidad» contra el expresidente.

Entre ellas, los dispositivos electrónicos incautados a otros investigados, incluido Julito Martínez.

También la «trazabilidad de diversas transferencias entre las cuentas bancarias de José Luis Rodríguez Zapatero relacionadas con los fondos públicos otorgados por el Gobierno a Plus Ultra» y «el uso de múltiples sociedades mercantiles aparentemente instrumentales».

El juez también mencionó recientemente como indicio las joyas valoradas en 1,3 millones de euros encontradas en el despacho de Zapatero.

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