Yolanda Díaz impulsa una alianza temporal con Rufián y los partidos independentistas

Movimiento Sumar defiende en su nueva estrategia «generosidad» y «posiciones laicas» para enfrentar a PP y Vox

Yolanda Díaz, en un Consejo de Ministros.

El proyecto de unidad de Gabriel Rufián recibe el apoyo total para las elecciones generales. Movimiento Sumar, liderado por Yolanda Díaz, apuesta por «construir» una «alianza coyuntural» con fuerzas «independentistas» y «soberanistas» de izquierdas, como propone el diputado de ERC, a través de un «programa común» que permita «competir» y vencer a las «derechas» en los comicios previstos para 2027.

Este planteamiento aparece en el borrador del documento político-organizativo de Movimiento Sumar para el congreso extraordinario que tendrá lugar el próximo 11 de julio en Madrid, donde se revisará la estrategia tras la salida de Yolanda Díaz, y donde se elegirá una nueva dirección en medio de una fuerte disputa interna entre la coordinadora actual, Lara Hernández, y un sector crítico mayoritario que busca reemplazarla por Verónica Barbero.

Aunque la contienda por el liderazgo del partido es un asunto, existe un amplio consenso en esta línea estratégica dentro de Movimiento Sumar, que une a ambos bandos. De hecho, el documento fue aprobado el jueves pasado por el 90% de la dirección. Sin embargo, queda por abordar el proceso de enmiendas y la ratificación por parte de los militantes en la asamblea. En cualquier caso, la posición es clara: Movimiento Sumar comparte la idea de Rufián y se ofrece a investigarla. Lo que ocurra con ERC y otros independentistas es otra cuestión.

Sin hacer referencia directa al portavoz republicano en el Congreso, el texto adopta su enfoque y afirma que tal unidad electoral podría concretarse a pesar de la diferencia en la visión del Estado entre Movimiento Sumar y las fuerzas independentistas. Esta diferencia no debe ser un obstáculo. «No puede ser el freno para construir un programa que nos permita avanzar juntos y forjar alianzas que comprendan que nuestro momento exige una gran generosidad, mucha apertura y posiciones laicas que no antepongan dogmas ideológicos o partidistas a lo indispensable para alcanzar nuestro objetivo», señala el documento.

Desde esa «gran generosidad» y «posiciones laicas» se avanza plenamente. «De nuevo, debe partirse del reconocimiento mutuo. No construiremos un sujeto común con fuerzas que tienen una concepción distinta del Estado, pero sí es posible crear un programa común y una alianza coyuntural que nos permita disputar esos modelos democráticamente, conscientes de que para las derechas esas sutilezas no cuentan».

El resumen sobre su objetivo para competir contra PP y Vox es el siguiente: «Todos, todas y todes estamos del mismo lado, el de quienes no encajan en su idea de España y a quienes buscan eliminar». Por tanto, existe una necesidad y utilidad clara.

Partiendo de esta visión, Movimiento Sumar se alinea con la propuesta de Rufián que invita justamente a dejar de lado diferencias y formar un frente común entre todas las izquierdas, incluyendo Sumar (Movimiento Sumar, IU, Más Madrid y Comunes), ERC, EH Bildu, BNG, Podemos, Compromís, Chunta Aragonesista, Adelante Andalucía y Més, entre otros. Hasta ahora, el mayor impedimento ha sido la rotunda declaración de ERC, EH Bildu y BNG de presentarse en solitario con sus propios proyectos.

En previsión, sea o no que esta plataforma se imponga y que el escenario realista para las elecciones sea un debate sobre la unidad sin estos partidos, como el de 2023, el documento encara una reflexión relevante sobre la «idea superficial y dañina de la unidad» en la construcción de un «frente amplio».

«Nadie apoya un proyecto político solo porque recopile piezas diversas. El frente tendrá éxito no por reunir a todos bajo su paraguas, sino si logra un liderazgo claro, una línea común atrayente basada en un programa mínimo para avanzar en derechos con un horizonte de democratización del país, y un orden interno que permita expresar, efectivamente, una unidad», afirma.

Se destacan varios aspectos: «liderazgo claro» y un «orden interno». Este mensaje parece dirigido a Podemos. Puede interpretarse como un aviso en caso de querer pactar con el conjunto de partidos de Sumar o como razones para cerrarles la puerta. No se trata de «la suma de las partes», sino de «algo superior a ellas» que «forme un espacio confiable, tranquilo, estable, saludable, agradable y atractivo».

En síntesis, «el objetivo es construir un espacio habitable en su diversidad». «La sociedad ya lo posee, las diferentes posiciones políticas de nuestras fuerzas se reconocen, se encuentran, dialogan, debaten y divergen en las calles, en sus trabajos, en sus hogares, etc. Lo que falta es dar a esa diversidad un espacio político, un lugar común».

Mientras tanto, Movimiento Sumar impulsa junto a IU, Más Madrid y Comunes una nueva alianza electoral que reemplace a Sumar. El propósito es institucionalizar este espacio y mejorar las dinámicas internas para consolidarlo y hacerlo auténticamente común y flexible para incorporar a otros.

Pero ya se vislumbran cambios. Por ejemplo, se menciona la realización de primarias «mediante censos abiertos a la ciudadanía» para seleccionar las listas electorales, un cambio radical respecto a experiencias anteriores. Asimismo, se plantean sistemas de votación «que resuelvan momentos de desacuerdo» y «mecanismos para acordar un programa común del frente». Además de alianzas flexibles, se reivindica la necesidad de «establecer normas de funcionamiento comunes».

Volver a gobernar con el PSOE

El documento organizativo anticipa un debate que será esencial en adelante. Ya aparecen matices y otras fuerzas que han tenido éxito defendiendo lo contrario. ¿Debe retornarse al gobierno junto al PSOE? «Ante esta pregunta respondemos afirmativamente: debemos ser parte de la máquina estatal y, si no lo hubiéramos hecho, el Gobierno estaría hecho trizas hoy», afirma el texto.

Movimiento Sumar se define como una fuerza de gobierno y defiende constituir un nuevo Ejecutivo «progresista» con el PSOE, porque «sin presencia en el gobierno no hay dirección para las políticas estatales». El partido reconoce que la relación con el PSOE es «siempre tensa y conflictiva», «conjuga enormes contradicciones», pero que, sin embargo, «es vital para orientar la política». No obstante, consideran que deben tener «más peso dentro».

Previendo que querer gobernar de nuevo con Sánchez sea motivo de fricción con otros partidos, Movimiento Sumar se adelanta. «También defendemos que no es imprescindible que todas las fuerzas del frente [la alianza] compartan esta visión. Lo esencial es que la consideren legítima y deseable, aunque no la hagan propia», se enfatiza.

La disposición a repetir la gobernabilidad conjunta no impide que Movimiento Sumar critique con dureza al PSOE, especialmente por temas de corrupción, donde se mantiene inflexible tras el caso Zapatero y otros. «La salida para nuestro país no pasa por el Partido Socialista. El PSOE no puede marcar la dirección de nuestro país porque es una fábrica de decepciones y pasiones tristes», denuncia.

El texto reivindica a Sumar como artífice de las políticas «que mantienen este gobierno en pie cada día». Así, lamenta que el PSOE centre toda la atención en Sánchez, pero que al mismo tiempo destila «falta de orientación política» e incumple la tarea de transformarlo en un proyecto para el país, especialmente en materia de vivienda.

Movimiento Sumar reclama un nuevo impulso para la legislatura y el futuro. «El objetivo no puede ser refundar lo existente, porque lo actual no es suficiente. Hay que avanzar más», afirma. «El Partido Socialista está incapacitado para asumir ese rol, tanto por su interpretación del contexto político como por los casos de corrupción dentro de su vieja estructura», critica para reclamar protagonismo.

Su identidad, elecciones municipales…

El documento aporta más detalles respecto a la hoja de ruta. Primero, es relevante el papel que Movimiento Sumar desea asumir ante la fragilidad que ha mostrado, que le ha llevado de ser fuerza principal en la alianza de izquierdas (Sumar) a un papel más secundario y discreto en la nueva alianza que se está gestando (que aún no tiene nombre ni candidato). Reconoce que ahora se pone «al servicio de proyectos políticos más grandes que nosotros/as».

Además, redefine su identidad: «Lo mejor que podemos aportar a la construcción del frente es un enfoque que otras organizaciones no están ofreciendo, una apuesta política propia y singular, clara y reconocible, con un horizonte estatal y más allá, europeo e internacional. Lo hemos llamado Laborismo Ecosocialista o Ecosocialismo Laborista».

Respecto a las recientes elecciones autonómicas, reconoce que el espacio al que pertenece debe «atender» las razones del éxito de fuerzas como Adelante Andalucía o Chunta, a las que identifica como «rebeldes, frescas y populares». «La defensa de una unidad estatal de izquierdas no ha bastado», reconoce en autocrítica.

Sobre el futuro: además de los comicios generales, en 2027 habrá autonómicas y municipales. Movimiento Sumar pretende que el espacio se presente unido igual que en la preparación para todo el país. «Nuestra aspiración máxima es que los principios que guían la construcción de frentes amplios también inspiren la formación de alianzas sólidas para las elecciones municipales y autonómicas», señala.

Esto conecta con el propósito de consolidar esa unidad en ambas elecciones y reproducir la experiencia municipalista de 2015, replicando el modelo de «confluencias» de Manuela Carmena o Ada Colau, donde puedan participar no solo partidos sino también organizaciones. Para este plan, se diseñará una hoja de ruta específica tras el verano.

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