Impacto del desgaste provocado por las apps de citas y 4 recomendaciones para reducirlo

Corazón que arde saliendo de un teléfono

Fuente de la imagen, Serenity Strull/ BBC/ Getty Images

    • Autor, Thomas Germain
    • Título del autor, BBC News
  • Fecha de publicación 8 horas
  • Tiempo de lectura: 11 min

Descargar, agotarse, eliminar, repetir. La ciencia confirma que los usuarios de apps de citas siguen un patrón previsible y perjudicial. Estas son las señales para detectar si estás atrapado… y cómo liberarte.

Hace dos años, Fernanda R eliminó sus aplicaciones de citas y aseguró que las dejaría atrás. Sin embargo, sus amigos comenzaron a encontrar pareja en línea y todos compartían relatos llenos de esperanza.

Recientemente, esta consultora en relaciones internacionales de 29 años, que prefirió mantener su apellido en reserva, decidió dar una nueva oportunidad a las apps y volvió a descargarlas.

"Pensé que quizás esta vez las cosas serían diferentes", comenta Fernanda.

Pero se equivocó.

Pronto se vio atrapada en múltiples charlas simultáneas, vigilando compulsivamente su móvil y agobiada por la presión constante de resultar ingeniosa e interesante.

"Es muy abrumador", afirma Fernanda. "Existe una presión invisible. Empieza a restar tiempo para tus verdaderas amistades y para el trabajo".

El algoritmo le mostró muchas opciones, pero ninguna encajó. Fernanda comenzó a cuestionar qué reflejaba eso en ella misma. Se sentía más sola que en dos años de soltería.

La experiencia de Fernanda es común y tiene un nombre: agotamiento por el uso de aplicaciones de citas.

Las investigaciones indican que estas aplicaciones generan un ciclo claro en sus usuarios, parecido menos a la cita romántica y más a trabajar en un entorno estresante e insostenible: cansancio, cinismo y la sensación creciente de que nada de lo que se hace funciona, o incluso que el problema está en uno mismo.

Si no se atiende, esta situación empeora. Estudios relacionan las apps de citas con mayores tasas de depresión, ansiedad y soledad, especialmente en personas con dificultades previas.

"Parece que los objetivos de las aplicaciones chocan fundamentalmente con las expectativas de sus usuarios", explica Liesel Sharabi, directora del Laboratorio de Relaciones y Tecnología en la Universidad Estatal de Arizona, EE. UU.

Si realmente se encontraran parejas ideales y se vivieran citas satisfactorias, la gente dejaría estas aplicaciones para siempre. "Pero eso no ocurre. Las personas simplemente entran y salen sin parar".

Si este verano te animas a buscar el amor online, puede que te encuentres dentro de ese ciclo. La buena noticia es que, una vez identificado, existen pasos concretos para protegerse.

Hombre con teléfonos celulares

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¿Estás atrapado en el ciclo del agotamiento?

En un estudio realizado en 2024, se siguió el comportamiento de cientos de usuarios de aplicaciones de citas durante un período de tres meses.

"Con el paso del tiempo, observamos que los usuarios experimentaban un agotamiento generalizado", señala Sharabi.

Esta situación resulta lógica. Si todavía te encuentras dentro de la app, es porque no has hallado lo que buscas, salvo que tu intención sean encuentros casuales.

Pero el problema era mucho más profundo que una simple sensación de frustración.

El término "burnout" o agotamiento se usa tanto que ha perdido algo de su significado, aunque existe una definición psicológica clara.

El método habitual para evaluar el agotamiento se divide en tres aspectos: cansancio emocional, cinismo (o despersonalización) y sensación de impotencia.

Originalmente, esta condición se describió en ambientes laborales muy exigentes, pero la investigación ha demostrado que también se manifiesta en otras áreas, como en quienes buscan pareja en línea.

El agotamiento emocional es claro: si deslizar perfiles te deja desmotivado, agotado y vencido, es una señal preocupante.

El cinismo y la despersonalización surgen cuando los perfiles empiezan a parecer iguales y las interacciones pierden humanidad, explica Sharabi.

Telefóno con emoji de corazón

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En este marco, la impotencia es la creciente creencia de que ninguna acción en la aplicación tendrá éxito, ya sea por falta de habilidad o porque algo falla en uno mismo.

"Empecé con la intención de ser respetuosa porque, al final, todos somos humanos", comenta Madeleine D, especialista en marketing para una firma tecnológica, quien también solicitó que no revelaran su apellido.

"Pero cuanto más tiempo pasaba, más me volvía insensible, como si las personas realmente no me importaran. Eso me molestaba porque lo único que me había prometido era mantener cierta decencia y respeto".

Es fácil atribuir esto a quejas normales de solteros jóvenes. Las citas son complicadas y los ambientes convencionales tampoco garantizan éxito.

Sin embargo, las investigaciones revelan un problema más profundo.

Sharabi lideró un metaanálisis que abarcó 17 años de estudios con alrededor de 26.000 participantes.

Los resultados mostraron que quienes usan aplicaciones de citas presentan una salud mental considerablemente peor comparado con quienes no las usan, incluyendo depresión, ansiedad, problemas para regular emociones, soledad y angustia psicológica.

Estos efectos son especialmente pronunciados en quienes comienzan a usar las apps con un estado emocional vulnerable.

Sharabi señala que, en teoría, las apps pueden ser un recurso para personas que enfrentan dificultades para conocer pareja, especialmente si su salud mental complica las interacciones presenciales.

No obstante, su estudio reveló que estos usuarios tienen una mayor probabilidad de agotarse y experimentar ese desgaste aceleradamente.

"Estas personas suelen ser particularmente vulnerables", explica Sharabi. "Básicamente, esto intensificó algunas de las dificultades que ya enfrentaban".

Pareja en un café

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La dinámica de echar culpas

Las empresas detrás de las apps de citas no desean que sus usuarios se sientan agotados.

"A medida que la sociedad y las necesidades de quienes buscan pareja cambian, seguimos comprometidos a ayudar a crear conexiones auténticas que conduzcan a citas satisfactorias", declaró un portavoz de Hinge a la BBC.

Hinge asegura que su app busca permanecer en un segundo plano en la vida de las personas, y la empresa usa el feedback de usuarios para mejorar la experiencia.

"Las citas siempre han sido complejas y es sencillo culpar a la tecnología", comenta Sharabi.

Sin embargo, considera que las apps intensifican el sufrimiento de algunos modos específicos.

Una de estas maneras es la gamificación. Estas apps se basan en gestos rápidos y recompensas que no son constantes.

Muchos usuarios dicen que la experiencia se asemeja más a una máquina tragamonedas que al cortejo, y suelen seguir deslizando mucho después de que desapareció la diversión.

"Deslizar perfiles genera un subidón", relata Karen Cornejo, administradora en Los Ángeles. "Pero después, nada más emociona".

Cuando finalmente surge la posibilidad real de una cita, la emoción ya se ha diluido. "Ya ni me interesa", admite Cornejo. Esta experiencia la desanima.

Dallas Koelling, escritora y comediante de Brooklyn, quien ha usado diversas apps por años, se expresa con crudeza: "Recibir un ‘me gusta’ en Hinge es como si me apuntaran con un arma".

Además, existe un trabajo invisible detrás. "Si vivieras en la Inglaterra de Shakespeare, probablemente no conocerías tantas personas en un solo día como deslizas en Hinge", comenta Koelling.

Pareja mirándose

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Las aplicaciones de citas amplían enormemente el abanico de posibles parejas. Esto les otorga su ventaja, aunque la cantidad excesiva puede transformar las citas en una tarea agotadora.

"Es como un trabajo secundario a tiempo completo que debo hacer durante el almuerzo o después de la jornada laboral", advierte Madeleine.

"No quiero estar pendiente del teléfono constantemente. En cuanto a las redes sociales, he mejorado en dejarlas de lado", revela. "Pero con las citas genera esa sensación de que la próxima persona a la que deslizes podría ser tu futura pareja".

"Las apps sacan provecho de esa esperanza infinita".

La enorme cantidad de perfiles también contribuye al cansancio, apunta Sharabi, porque un perfil solo ofrece datos limitados.

"Quedas atrapado en un ciclo interminable de perfiles, conversaciones estancadas, citas sin futuro y luego regresas al punto inicial".

Además, el desequilibrio estructural es innegable. Las apps realmente buscan que los usuarios encuentren pareja, ya que de lo contrario dejarían de ser usadas.

Sin embargo, son negocios que dependen principalmente de suscripciones y funciones pagas, por lo que pierden ingresos si sus usuarios las abandonan.

Durante años, usuarios han manifestado sentirse manipulados, sugiriendo que las apps retienen a los mejores candidatos y explotan las emociones para mantener el desplazamiento constante.

Las compañías lo niegan categóricamente. No obstante, los algoritmos detrás permanecen opacos.

En 2024, una demanda colectiva acusó a Match Group, dueño de Tinder, Hinge y otras apps populares, de diseñar sus productos para generar adicción y beneficiarse del uso compulsivo en lugar de ayudar a encontrar pareja.

Match Group calificó las acusaciones de "absurdas" y el caso fue llevado a arbitraje. La compañía no respondió a solicitudes de comentarios.

"La mayoría de nuestro enfoque está en mejorar la experiencia gratuita de Hinge, ya que menos del 15% de nuestra comunidad usa funciones de pago", indica un portavoz de Hinge.

"Al final, nuestro éxito depende de que las personas tengan experiencias positivas, conozcan a alguien especial y recomienden Hinge a otros".

Pareja estrechando manos sobre una mesa con copas de vino.

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Cuatro estrategias para romper el ciclo del agotamiento

Las aplicaciones de citas están diseñadas para mantener a los usuarios en un bucle constante de deslizamientos, lo que puede acabar agotando la energía emocional.

Sin embargo, Sharabi señala que existen pasos simples para evitar este desgaste y cuidar la salud mental.

1. No conviertas las apps en tu única forma de encuentro

"Nunca digo que no se usen, pero no deben ser la única manera de conocer gente, eso reduce presión", advierte Sharabi.

Participa en un club de corredores, pide a un amigo que te presente a alguien o visita espacios donde puedas conocer personas de forma tradicional.

Así, una conversación negativa en una app no determinará tu ánimo semanal.

2. Desliza conscientemente

Deslizar sin pensarlo puede consumir horas y no dejar resultados positivos.

Sharabi recomienda tratar las aplicaciones como se manejan actualmente las redes sociales.

"Haz un plan: voy a usar la app este tiempo, X veces por semana, y no más", dice.

Monitorea tu estado emocional y detente antes de agotarte, para que cada sesión te deje renovado y no exhausto.

3. Busca apoyo en tus amigos

El aislamiento alimenta el agotamiento, y gran parte de la experiencia ocurre en soledad.

Investigadores han confirmado que el apoyo social amortigua el impacto negativo: compartir altibajos con personas cercanas previene que una mala etapa se vuelva una caída profunda.

4. Reconoce cuándo es momento de pausar

Las citas pueden ser frustrantes, pero si las apps minan tu optimismo y terminas con la impresión de que nunca hallarás pareja, es señal de alejarse por completo.

"Todos esos indicadores pueden significar que necesitas un descanso total", señala Sharabi.

Existen señales de que las compañías detrás de estas apps reconocen estas problemáticas. El sector puede estar en declive.

Las suscripciones de pago están disminuyendo rápidamente, y hay evidencia de que los jóvenes prefieren buscar el amor fuera del mundo virtual.

Debido a lo que los ejecutivos llaman "fatiga del deslizamiento", las aplicaciones trabajan para reinventarse.

Bumble está dejando atrás esa forma tradicional de navegación, sumándose a Hinge y Tinder en un cambio hacia la inteligencia artificial para el emparejamiento.

El CEO de Tinder anunció planes para organizar eventos presenciales con la finalidad de revitalizar la app.

Mujer mirando el teléfono sonriendo

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Un portavoz de Hinge destaca que la misión principal es construir un "mundo menos solitario" y que trabajan en crear comunidades de apoyo tanto virtuales como presenciales.

Queda por dilucidar si estas iniciativas funcionarán o simplemente buscarán mantener a los usuarios pegados a sus pantallas.

Por ahora, quienes están dentro de este ciclo deben encontrar la salida por sí mismos.

Madeleine ha decidido mantenerse alejada por el momento, aunque no espera que sea definitivo.

En un mundo donde muchas relaciones comienzan online, dejar las apps puede sentirse como renunciar al romance.

"Pienso que es solo una pausa", concluye. "Pero las citas pueden ser divertidas si no se toman tan en serio".

Después de un descanso, añade: "Sería ideal contar con una manera mejor de hacerlo".

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