El PSOE intenta defender a Sánchez alegando que Santos Cerdán manipuló a la gerente para aprobar facturas fraudulentas

Pedro Sánchez, con la plantilla de Ferraz, en noviembre de 2023. A la derecha, aplaudiendo, la gerente del PSOE, Ana Fuentes. Las claves

El PSOE afirma que Santos Cerdán actuó por iniciativa propia y engañó a la gerente Ana Fuentes para que procesara pagos falsos vinculados a Leire Díez.

Pedro Sánchez respalda a Ana Fuentes y a Mercedes González, directora de la Guardia Civil, negando que tuvieran conocimiento o participación en la red bajo investigación.

El partido resta importancia a la eficacia de la trama de Leire Díez y rechaza que Sánchez estuviera al tanto de sus acciones, aunque en privado manifiestan preocupación ante la investigación judicial.

El PSOE aguarda con inquietud la declaración del juez de José Luis Rodríguez Zapatero, mientras continúan las dudas sobre la procedencia de valiosas joyas supuestamente encontradas en su poder.

El argumentario interno del PSOE sostiene que Santos Cerdán actuó de manera autónoma y sin informar al resto del partido para encubrir sus movimientos. Además, engañó a la gerente, Ana Fuentes, para que aprobara facturas falsas hacia la red oculta de Leire Díez.

Por ello, Pedro Sánchez respalda a Fuentes y mantiene su continuidad en el cargo, al igual que brinda apoyo a la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, argumentando que sus reuniones no fueron formales y se realizaron fuera de las dependencias oficiales.

Desde el PSOE no encuentran inconveniente en que la presidenta, Cristina Narbona, haya intercambiado mensajes con la «fontanera», dado que se conocen desde que ella era responsable de comunicación del partido en Cantabria.

En Moncloa ya admiten que las siglas «P. S.» que aparecen en las agendas de Leire Díez se refieren al presidente del Gobierno, pero desmienten que tuviera conocimiento sobre las cloacas o haya sostenido encuentros con la «fontanera», atribuyendo dicha afirmación a la invención de esta última.

Además, el Gobierno minimiza el alcance de esas cloacas porque consideran que en realidad lograron muy pocos de sus objetivos y no frenaron los procesos judiciales que afectaban al PSOE.

Esas líneas conforman, básicamente, la postura principal del Gobierno y del PSOE respecto a la pesquisa sobre las «andanzas» de Leire Díez, según la expresión de Sánchez.

Esta posición se expresa de manera privada, ya que oficialmente el Gobierno solo emite frases protocolarias de «respeto a la Justicia» y mensajes exculpatorios, insistiendo en que el líder socialista desconocía lo ocurrido.

Tampoco el PSOE ha ofrecido explicaciones públicas acerca de los detalles indagados por el juez Santiago Pedraz en la Audiencia Nacional.

Por ejemplo, no se han aclarado los supuestos pagos a la cloaca que el magistrado considera probables según las conversaciones entre los implicados, lo que motivó la imputación de la gerente, Ana Fuentes.

Este silencio público genera alarma entre dirigentes del PSOE, especialmente de comunidades autónomas, también por la falta de acciones judiciales contra Leire Díez, como por usar el nombre del PSOE en su beneficio según la versión interna.

Varias fuentes esperan que Sánchez pueda dar estas explicaciones en su comparecencia en el Congreso el día 24; sin embargo, por ahora solo garantizan que “los servicios jurídicos del partido están analizando la situación”.

Este vacío se pretende cubrir oficialmente insinuando tranquilidad ante el desarrollo de la investigación, aun cuando prevalece la preocupación por exonerar a Sánchez.

También buscan evitar que la gerente del partido y la directora de la Guardia Civil deban renunciar a sus cargos. La primera, por estar imputada por presunto uso de «facturas mendaces» para financiar a las cloacas, y la segunda, por presunta falsedad ante el ministro del Interior.

Fernando Grande-Marlaska aseguró que Mercedes González no se reunió con Leire Díez, aunque posteriormente admitió la reunión.

Sánchez no puede permitirse que caigan más piezas en efecto dominó, por lo que el discurso oficial se enfoca en cerrar filas alrededor de Fuentes y González.

Moncloa y el PSOE intentan rebajar la importancia de la trama argumentando que sus operaciones apenas alcanzaron resultados y que llevaban ya mucho tiempo inmersos en ese ambiente oscuro.

También defienden a Narbona, a pesar de que existió un intenso intercambio de mensajes con Leire Díez, como el enviado justo después de la primera reunión entre la trama y Cerdán en abril de 2024, cuando la presidenta del PSOE indicaba a la «fontanera» que sabía que ya había informado “a Santos el otro día”.

La versión oficial sostiene que ambas se conocieron en unas jornadas de la Universidad Menéndez Pelayo en Santander y desde entonces mantienen amistad. Por supuesto, aseguran que Narbona desconocía las actividades de la red.

Asimismo, los socialistas esperan con expectativa la declaración ante el juez la próxima semana de José Luis Rodríguez Zapatero.

Respecto a este caso, el nuevo argumento apunta a que la investigación se inició a partir de una intervención telefónica en Estados Unidos sin garantías legales, y que la información fue retenida durante cinco años. Sin embargo, la Justicia ya seguía la pista antes de recibir esos datos internacionales.

Los socialistas no hallan consuelo ni explicación a que el expresidente y referente del PSOE pudiera poseer joyas de alto valor y origen ignorado en una caja fuerte, ni tampoco a las mentiras sobre ese hecho.

Por ahora, desean fervientemente que se trate solo de bisutería.

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