Fueron dos momentos singulares durante los saludos protocolarios de León XIV en un Congreso de los Diputados repleto de figuras destacadas.
Nogueras 'detiene' al Papa para solicitarle que use el catalán en Barcelona
Un Papa en el Congreso. Una escena sin precedentes con un fuerte componente político. La iniciativa partió del Vaticano: León XIV se dirigiría a los diputados y senadores en las Cortes por primera vez en la historia.
Este escenario ha sido aprovechado por algunos representantes políticos para presentar sus demandas. Especialmente, por encima de todos, Miriam Nogueras, portavoz de Junts, quien ha prolongado su estancia junto al Papa más allá de lo acostumbrado en la cortesía institucional. ¿Con qué intención? Para pedirle que en su visita a Barcelona el martes y miércoles, se exprese en catalán.
«Su Santidad, como Gaudí, soy catalana. Comunicarse en la lengua del lugar que te acoge es un acto precioso de amor y respeto. Espero que su recorrido por Cataluña, mi nación, sea placentero», le manifestó en inglés.
Este momento tuvo lugar durante los saludos oficiales a los portavoces parlamentarios en el Salón de los Pasos Perdidos del Congreso. En ese espacio, Verónica Barbero, portavoz de Sumar, entregó una carta a Robert Prevost con demandas del Sindicato de Inquilinas, centradas en el problema del acceso a la vivienda que afecta, sobre todo, a los jóvenes españoles.
Asimismo, Eduard Pujol, portavoz de Junts en el Senado, reafirmó en italiano la petición de Nogueras: «Santidad, al igual que Antoni Gaudí y Pau Casals, soy catalán. Hablar la lengua de la tierra que le acoge es un gesto hermoso de respeto y amor.
Posteriormente, en una charla informal con periodistas, ambos portavoces independentistas resaltaron que fue un momento de «cordialidad y reivindicación», señalando además que León XIV mostró interés por las palabras de Nogueras.
El propio León XIV hizo una mención lingüística durante su intervención. «Además de las respuestas técnicas y reformas legales, es necesaria una renovación moral«, afirmó, antes de asegurar que «España puede contribuir significativamente en este proceso».
¿Por qué? Porque «posee una lengua que une continentes; una tradición cultural, jurídica y espiritual que ha sabido poner en diálogo fe y razón, derecho y conciencia, unidad y diversidad». Y esa «experiencia histórica» recuerda también «el valor de la concordia y del esfuerzo paciente por edificar una convivencia pacífica y justa».
Autoridades presentes
Entre los invitados de honor en las tribunas del Hemiciclo destacan los expresidentes José María Aznar y Mariano Rajoy, quienes conversaron amistosamente junto al alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida. También asistieron cuatro ex presidentes del Congreso –Meritxell Batet, Jesús Posada, José Bono y Federico Trillo.

En cuanto a representantes autonómicos, solo acudieron el presidente catalán, Salvador Illa (PSC), y su homólogo de Asturias, Adrián Barbón (PSOE). Junto a ellos estuvieron la exvicepresidenta Carmen Calvo y el padre Ángel, habitual (y constante) en los grandes actos del Congreso, vestido con su característica bufanda roja.

El presidente de CEOE, Antonio Garamendi, y el secretario general de CCOO, Unai Sordo, también ocuparon los asientos principales de la tribuna. Detrás de ellos se encontraban magistrados del Tribunal Constitucional como Enrique Arnaldo y María Luisa Segoviano. Asimismo estaban presentes el Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, y el coordinador de IU, Antonio Maíllo, junto a Manuela Bergerot (Más Madrid).
El director de la Oficina Económica de La Moncloa, Manuel de la Rocha, acudió representando al equipo de Pedro Sánchez. Mercedes González, directora de la Guardia Civil señalada por las cloacas del PSOE, también estuvo presente para escuchar el discurso de León XIV desde la tribuna de autoridades, aunque con un semblante mucho más serio que el resto.

