Declaraciones de Villarejo en el juicio del ‘caso Kitchen’: Rajoy solicitaba información mediante intermediarios por desconfianza hacia Fernández Díaz

El excomisario José Manuel Villarejo durante su declaración ante la Audiencia Nacional. Las claves

Villarejo asegura que Rajoy le solicitaba datos sobre la ‘operación Kitchen’ mediante intermediarios porque desconfiaba del ministro Fernández Díaz.

La operación Kitchen tenía como finalidad obtener documentos e información de Bárcenas, ex tesorero del PP, ante sospechas de que podría perjudicar al partido.

Eugenio Pino y Villarejo coinciden en que fue una operación de inteligencia policial, aunque discrepan en los pormenores y objetivos específicos.

Villarejo involucra a Ignacio Cosidó y afirma que altos cargos del CNI le alertaron sobre la información delicada que poseía Bárcenas.

El exdirector adjunto operativo de la Policía, Eugenio Pino, y el excomisario José Manuel Villarejo declararon este jueves en la Audiencia Nacional sobre la supuesta operación parapolicial entre 2013 y 2015 para espiar al extesorero del PP, Luis Bárcenas. Villarejo volverá a declarar el próximo martes 9 de junio.

Ambos calificaron la operación Kitchen como un operativo «oficial» o de «inteligencia», aunque mantienen diferencias sobre el objetivo concreto de la vigilancia a Luis Bárcenas.

Villarejo respondió durante tres horas al fiscal. Según él, el propósito principal de sus jefes al ordenar captar al chófer de Bárcenas era obtener documentos e información, pues se presumía que Bárcenas grababa todo y poseía datos relevantes sobre altos cargos del Estado.

El excomisario resaltó que Rajoy le pedía que «le informara mediante terceros porque desconfiaba de las versiones que podía proporcionar el ministro».

Se trataba de una operación de «inteligencia» enfocada en localizar los bienes en el extranjero de Bárcenas. Además, se «aprovechó» el expresidente Rajoy porque «si había algo que le afectara a él, también debía ser intervenido«.

Esta misma versión fue presentada ante la Audiencia Nacional por quien fue máximo responsable uniformado de la Policía entre 2012 y 2016, Eugenio Pino, quien enfrenta una petición de 15 años de cárcel por parte de la Fiscalía y, a diferencia de Villarejo, solo respondió a las preguntas de su abogado.

La policía fue informada de la «operación»

El exDAO, Eugenio Pino, relata que el entonces comisario Villarejo llevó a cabo una «operación de inteligencia» con Sergio Ríos, chófer de Bárcenas, quien recibió una remuneración con fondos reservados.

Recibió el pago porque Ríos «se quedó sin empleo dado que Bárcenas estaba en prisión, sin dinero para pagarle y necesitaba un sustento».

Ríos «estaba dispuesto a colaborar» y la DAO mostró interés pues, según fuentes consultadas, en un garaje estaba guardado un Range Rover Evoque preparado para viajar a Suiza (donde finalmente se confirmó que Luis Bárcenas tenía su fortuna). Para ese viaje se buscaba colaboración del chófer o de una pareja residiendo en la zona de Baqueira Beret.

«Era necesario prestar atención a eso», añadió Pino, quien afirmó que la Comisaría General de Policía Judicial estaba al tanto de esta operación de inteligencia.

Comentó también que el entonces jefe de la UDEF, Manuel Vázquez, le informó que Bárcenas tenía dinero en Paraguay, custodiado por Ángel Sanchis, anterior tesorero del PP.

Pino exculpa a Jorge Fernández y Francisco Martínez

Pino sostiene que «nunca» habló ni con Jorge Fernández Díaz, ministro de Interior en ese entonces, ni con el secretario de Estado, Francisco Martínez, sobre el operativo de inteligencia relacionado con la mujer de Bárcenas.

«Kitchen es un nombre dado por un periodista amigo mío llamado Fernando Lázaro», explicó.

«Desde la posición de un DAO, preparar un vehículo para viajar a Suiza implica montar un servicio específico. Los documentos de Bárcenas [la contabilidad B del PP] ya fueron entregados por Bárcenas y Esteban Urreiztieta [periodista de El Mundo] en 2012. Esa no era nuestra búsqueda», concluyó.

Villarejo implica a Cosidó

«Recuerdo que un día fui citado en la Dirección al despacho de Ignacio Cosidó, quien me indicó que Eugenio Pino me daría instrucciones sobre un asunto de gran interés«, comenzó el excomisario Villarejo en su declaración como acusado en el ‘caso Kitchen’.

Ese «asunto de gran interés» se refería a la información que el extesorero del PP Luis Bárcenas podría poseer y que dañaría al partido.

«Fui al despacho de Pino y me comunicó que había interés en captar como colaborador a una persona», identificada como Sergio Ríos, chófer de Bárcenas.

A diferencia de Fernández Díaz, Martínez y Pino, los tres primeros acusados que declararon, José Manuel Villarejo sí respondió al fiscal César de Rivas.

No obstante, para contradecirlos, Villarejo afirma que la primera información que recibió sobre los datos en poder de Bárcenas no provino del secretario de Estado Francisco Martínez, sino de dos mandos del CNI —organismo para el que también trabajaba, según dijo— quienes «le manifestaron su preocupación porque Bárcenas poseía información que podía afectar a altas instancias del Estado«. Este encuentro situó en «julio o agosto» de 2013.

Villarejo se negó a responder preguntas sobre sus agendas, donde constan anotaciones anteriores (febrero de 2013) en las que «Chisco» le habla de «grabaciones de Bárcenas» y del «traslado de documentos a la casa de la madre en Riaza».

El excomisario sostiene que estas agendas fueron incorporadas de forma irregular en el proceso y que «Chisco» no es el secretario de Estado de Interior, Francisco Martínez, sentado en el banquillo, sino «una fuente que tenía en el entorno de Bárcenas y que le revelaba información». Esta respuesta contrasta con su afirmación previa sobre la primera información que le dieron los mandos del CNI.

«Ojalá hubiera encontrado algo de Rajoy»

El fiscal cuestiona a Villarejo sobre una anotación en su agenda del 17 de julio de 2013. Allí consignó que García Castaño le comunicó la creación de un gabinete de crisis relacionado con las grabaciones que Bárcenas pudiera tener y que podrían comprometer al PP y sus dirigentes.

Aunque había negado responder sobre sus agendas, Villarejo asegura que «sus fuentes cercanas a Bárcenas» le indicaron que el extesorero del PP «registraba todo con grabadoras».

Describió que Bárcenas «poseía un bolígrafo con emisores y un receptor en una petaca. Me informaron de que tenía grabaciones de todo cuanto acontecía, y entendí que, al igual que grababa sus conversaciones con Rajoy como tesorero, también tenía grabaciones de sus cuentas y movimientos económicos en el extranjero. El fiscal sabe que de los 60 o 70 millones detectados, solo se ha recuperado poco más de veinte», afirmó Villarejo.

– Mencionó grabaciones con Rajoy. ¿Quién le proporcionó esa información?«, interrumpió el fiscal.

– Dije que, según interpreté, Bárcenas disponía de un pendrive con grabaciones, por ejemplo, con Arturo Fasana, fiduciario de altas instancias del Estado, o con un individuo presentado por Kalashov, cliente previo de Gómez de Liaño que le pagaba desde el extranjero. Era relevante saber si Gómez de Liaño recibía pagos a través de cuentas en el extranjero vinculadas a Bárcenas. Era importante recuperar esos dispositivos. No solo lo que pudiera afectar a Rajoy. A estas alturas, ojalá hubiera encontrado algo que lo comprometiera, me habría alegrado mucho», respondió Villarejo.

«Rajoy no se fiaba de Fernández Díaz»

El fiscal consulta a Villarejo si informaba al secretario de Estado, Francisco Martínez, sobre lo que le suministraba el chófer de Bárcenas. «En general, le reportaba todo lo que concernía al presidente del Gobierno», respondió el excomisario.

«Con retrospectiva, creo que Rajoy aprovechó esta operación oficial y legítima para localizar bienes en el extranjero y, si había algo que le afectara, también intervenirlo. Tengo la impresión de que Jorge Fernández y Francisco Martínez fueron engañados por el ingenio de Rajoy, que resuelve todo con Cardhu [una marca de whisky]», añadió.

– ¿Informaba al ministro sobre los datos proporcionados por Ríos?, preguntó César de Rivas.

– Nunca informé nada al ministro. Y para que la presidenta no me regañe [la magistrada Teresa Palacios corrige frecuentemente sus comentarios despectivos], no diré lo que pienso sobre la eficacia del ministro.

– ¿Se informaba al ministro a través del DAO [Eugenio Pino]?

– No lo sé. Rajoy me pedía que informara mediante terceros porque no confiaba en las versiones que le ofrecía el ministro. Si el fiscal posee mis audios, verá que en una ocasión tuve una discusión con el secretario de Estado, a quien dije ‘te informo para que transmitas al ministro y, por otro lado, el presidente usa intermediarios porque no se fía de este señor que está todo el día rezando a las vírgenes’.

– ¿Qué información solicitaba Pino para transmitir al ministro?

– No quiero decirlo… La preocupación que tenían era ‘¿Existe información sobre tráfico de armas del rey emérito con El Assir o no? ¿Luis Bárcenas posee esa información o no?’. Me obliga a decirlo y no quiero. Esa era la obsesión de Pino, quien además decía ser muy monárquico.

– ¿Y Ríos le suministraba información sobre tráfico de armas?

– No, me proporcionaba contactos que Rosalía Iglesias mencionaba que tendría con ciertas personas, a algunas no confiaba porque temía ya que venían con guardaespaldas. Evaluaba si eran agentes extranjeros o vinculados a bancos extranjeros, etc. «Va a cenar con un tipo muy extraño», esa era la información. Rosalía era activa en contactos, cenas y encuentros.

Villarejo sobre García Castaño

Villarejo intenta desacreditar las declaraciones del comisario García Castaño dadas durante la instrucción del ‘caso Kitchen’, donde admitió la existencia de una operación parapolicial para retirar información comprometedora del extesorero sobre la contabilidad del PP.

García Castaño fue imputado pero no está en el banquillo debido a su delicado estado de salud tras sufrir un ictus en mayo de 2022.

Según Villarejo, «poco antes del ictus, García Castaño me confesó que estaba profundamente arrepentido y que su abogado lo había engañado, pidiéndole declarar ciertas cosas para evitar prisión».

Reanudación el 9 de junio

El excomisario Villarejo seguirá respondiendo a las preguntas del fiscal el próximo 9 de junio.

Villarejo ha cuestionado la validez de las grabaciones incluidas en la causa y se negó a hablar sobre sus diarios por considerarlos incautados de forma ilegal.

Además, puso en duda al fiscal por admitir como pruebas archivos ofrecidos por Javier Pérez Dolset, actualmente investigado por la Audiencia Nacional por presuntas maniobras destinadas a eliminar causas judiciales que involucran al Gobierno o al PSOE.

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