Más de 33.000 aficionados, casi el 50% del censo del club, participaron presencialmente y por correo en las elecciones blancas.
Más información: Florentino Pérez supera ampliamente a Riquelme en las elecciones del Real Madrid con el 65% de los votos durante una jornada histórica
Todo parecía estar en contra para lograr una alta participación. Madrid amaneció completamente colapsada por la presencia del papa León XIV, con interrupciones de tráfico, transporte público saturado y una agenda cargada -desde el concierto de Bad Bunny hasta las obras del futuro circuito de Fórmula 1– que invitaba a permanecer en casa.
Sumado a esto, el intenso calor de principios de junio y el cambio del lugar de votación a Valdebebas, lejos del Bernabéu donde el club realizaba este lunes su evento con el Pontífice, hicieron que muchos pronosticaran una jornada floja. No obstante, se equivocaron.
Al abrirse a las nueve de la mañana las puertas del pabellón de baloncesto de la Ciudad Real Madrid, ya había socios en fila esperando. No fue solo un fenómeno matinal.
Durante toda la mañana, el flujo de votantes se convirtió en una avalancha: los accesos a Valdebebas, junto a las obras del trazado de la F1, se llenaron de personas que soportaban el calor y las largas colas con tal de depositar su voto.
El socio madridista, que no había votado a su presidente en dos décadas, mostró claramente su entusiasmo.
La escena fue la de una celebración cívica. Familias completas, niños pequeños y hasta bebés en brazos, socios con muletas y en silla de ruedas acudieron a ejercer un derecho que para muchos era la primera vez.
Finalmente, más de 33.000 socios madridistas -aproximadamente 31.000 presencialmente- participaron a lo largo de una jornada que ya forma parte de la historia del club.
Participación cercana a un récord
Para dimensionar el alcance de esta jornada, es útil recordar el pasado. El récord estaba en 1995, cuando Ramón Mendoza ganó -con Florentino Pérez como uno de los candidatos- con 34.951 votantes, la mayor participación registrada en elecciones del club.
Cinco años más tarde se estableció la segunda cifra más alta, cuando Florentino Pérez arrebató la presidencia a Lorenzo Sanz en unas elecciones que contaron con la presencia de 33.116 votantes.
En 2004, Florentino renovó su mandato con un 91,64% de los votos y 31.007 socios en las urnas. Y en las últimas elecciones celebradas en 2006, que René Calderón ganó a Juan Palacios por solo 246 papeletas, votaron 27.958 afiliados, un 39,55% de un censo mucho menor que el actual.
Florentino Pérez llegando a votar en las elecciones a la presidencia del Real Madrid. EFE
La diferencia radica en que entonces el censo electoral oscilaba entre 50.000 y 66.000 socios; este domingo, el derecho a voto lo tenían 75.219, una base mucho más amplia que ha elevado las cifras absolutas.
Los datos confirmaron rápidamente lo que ya se percibía en el ambiente. Al primer reporte oficial, a las 13:00, ya habían votado 12.651 socios, un 16,82% del censo, muy por encima de la cifra alcanzada a esa hora en las elecciones de 2006.
La tendencia se aceleró: a las 17:00, con tres horas aún por delante, la participación alcanzaba el 31,37%, un ritmo considerablemente superior al observado en convocatorias pasadas y distantes del club.
A estos votantes presenciales se suman más de 2.000 sufragios por correo, una vía considerada decisiva.
Para facilitar la movilidad, el club implementó un operativo de más de 200 trabajadores y dispuso autobuses lanzadera desde diversos puntos de la capital. La jornada transcurrió con absoluta normalidad y sin incidentes destacables, según informaron desde el club durante toda la mañana.
La atención sobre los protagonistas
Como era esperable, la llegada de los candidatos concentró toda la atención. Florentino Pérez, socio número 1.484, arribó poco antes de las diez acompañado por el vicepresidente Eduardo Fernández de Blas y permaneció tiempo firmando autógrafos y posando para decenas de selfies con madridistas que le demostraban su apoyo, antes de emitir su voto en la mesa 2.
A diferencia de su oponente, el presidente optó por no ofrecer declaraciones oficiales y permitió que la imagen del afecto de los socios hablara por él.
Una hora después lo hizo Enrique Riquelme, titular del carné 41.736, quien votó en la mesa 33 acompañado de su candidatura y entre aplausos de los socios, con algún silbido aislado y un par de gritos de «mentiroso».
La expectación en torno al candidato fue tal que la seguridad del club le pidió retirarse con rapidez, ya que las decenas de aficionados que deseaban fotografiarse con él obstaculizaban la entrada del resto.
Entre el flujo de socios también fueron visibles rostros conocidos del madridismo, como Emilio Butragueño y Raúl.
Pero los auténticos protagonistas fueron los miles de votantes anónimos que, pese a las numerosas dificultades, convirtieron una jornada que se esperaba complicada en una de las movilizaciones más grandes que se recuerdan en unas elecciones del Real Madrid, culminando con la reválida de Florentino Pérez en las urnas.

