El Papa León XIV pisó suelo español el sábado 6 de junio, poniendo fin a una ausencia papal de quince años. Más de 130,000 personas lo recibieron en Madrid, donde advirtió sobre ideologías prefabricadas y abogó por la reconciliación.
El aterrizaje en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas poco después de las diez y media de la mañana marcó el comienzo oficial de un viaje que se extenderá hasta el 12 de junio y que incluye Madrid, Barcelona, Gran Canaria y Tenerife.
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Se trata de la primera visita apostólica de León XIV a España desde su elección como pontífice el 8 de mayo de 2025, y la primera de cualquier papa al país tras quince años, desde que Benedicto XVI asistiera a la Jornada Mundial de la Juventud en 2011.
El Rey Felipe VI y la Reina Letizia dieron la bienvenida al pontífice en la pista del aeropuerto. Desde ese punto, el traslado al Palacio Real congregó a decenas de miles en las calles del centro de la ciudad.
Según datos de la Delegación del Gobierno, aproximadamente 130,000 personas llenaron el área entre el Palacio Real y la Nunciatura para ver pasar el papamóvil, que circuló a baja velocidad por Plaza de España, Calle de la Princesa y Plaza de Colón para que el papa saludara a los fieles.
La recepción oficial estuvo marcada por ausencias significativas. El expresidente José Luis Rodríguez Zapatero declinó asistir, al igual que el lehendakari vasco Imanol Pradales y diputados de la mayoría de los partidos parlamentarios.
Entre los presentes estuvieron antiguos presidentes del gobierno como Felipe González, José María Aznar y Mariano Rajoy, así como el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, y el dirigente de Vox, Santiago Abascal. Abascal, por su parte, aprovechó la visita para criticar al presidente Pedro Sánchez, a quien acusó de intentar «blanquear» su imagen en la sombra del pontífice.
El discurso: paz, complejidad y mensaje contra la polarización
En su primer discurso oficial en España, León XIV evitó frases sencillas y llamativas, optando por un tono reflexivo que abordó sin evasivas temas delicados. Elogió la trayectoria histórica de España como espacio de encuentro entre culturas y religiones, mencionando la escuela de traductores de Alfonso X y ciudades como Córdoba y Toledo como ejemplos de convivencia.
Posteriormente, sin dirigirse a nadie en particular, lanzó una advertencia clara: «Invito a todos, por amor a la verdad, a abandonar las narrativas divisivas y polarizadoras de su realidad social y su historia, y a pasar de simplificaciones estériles a una valoración fructífera de la complejidad.»
Además, agradeció a España su postura ante los conflictos internacionales. El programa del viaje incluye 21 actos en seis días y cuatro lugares, pero este discurso inaugural en el Palacio Real ha marcado ya la pauta de lo que se espera: un papa dispuesto a hablar con franqueza sobre política internacional.
Destacó el compromiso de España con el derecho internacional y el multilateralismo, en un comentario que muchos interpretaron como un respaldo implícito a la posición española respecto a Gaza, Ucrania y la acogida de migrantes.
Por su parte, Felipe VI fue más explícito de lo habitual sobre el abuso en la Iglesia, subrayando la necesidad de reparar y apoyar a las víctimas, en un incidente que representa la primera vez que el rey aborda el tema tan directamente frente a un pontífice.
Abusos, agenda social y perspectivas futuras
Finalmente, el Vaticano confirmó que León XIV se reunirá con víctimas de abusos sexuales cometidos por miembros de la Iglesia durante su estancia en España, aunque sin detallar fechas ni lugares, tras críticas por la ausencia inicial de tales encuentros en el programa oficial.
Varias asociaciones han insistido en que esto no debe ser un gesto simbólico sino un compromiso genuino. «No queremos una foto con el papa; exigimos derechos y reparaciones para todas las víctimas,» resumieron en una declaración conjunta.
Esta tarde, el pontífice visitará el centro Cedia, gestionado por Cáritas Madrid, donde compartirá tiempo con personas sin hogar, antes de presidir la primera gran misa en la Plaza de Lima, con más de 240,000 jóvenes registrados. El lunes 8 se dirigirá a las Cortes Generales, un evento sin precedentes en la historia parlamentaria española.
Posteriormente, se desplazará a Barcelona, donde oficiará una misa en la Sagrada Família y inaugurará la Torre de Jesucristo, que convertirá la basílica de Gaudí en la estructura religiosa más alta del mundo. El viaje concluirá en las Islas Canarias, donde León XIV visitará centros de recepción para migrantes en Gran Canaria y Tenerife, un gesto que se interpreta como una continuidad del enfoque de su predecesor Francisco.
Según estimaciones de la Conferencia Episcopal Española, el costo del viaje ronda los 25 millones de euros, aunque el retorno económico podría superar los 150 millones. Plataformas de reservas como Booking.com ya registran incrementos del 52% en búsquedas de alojamiento en Barcelona y del 46% en Madrid.

