La justicia descubrió una compleja estructura financiera liderada por un gestor neerlandés que desvió fondos públicos a Suiza, Gibraltar y Montenegro mediante sociedades pantalla y préstamos ficticios

El ‘caso Plus Ultra’ ha revelado una presunta red de desvío de fondos públicos y lavado de dinero hasta ahora desconocida. Lo que en 2021 se presentó como un auxilio de 53 millones de euros para mitigar el impacto económico de la pandemia del Covid-19 en la aerolínea Plus Ultra, terminó convirtiéndose en un supuesto botín manejado por una organización criminal internacional. Los papeles judiciales, incluidos en el expediente del caso al que tuvo acceso Infobae, explican cómo fue diseñada una compleja estructura financiera para ocultar, desviar y blanquear los recursos de los contribuyentes.
El principal responsable financiero detrás de esta operación, según las pesquisas realizadas por la Fiscalía Anticorrupción y las autoridades suizas, es el ciudadano neerlandés Simon Verhoeven. Residente en Suiza y con domicilio en Mallorca, Verhoeven habría organizado una cadena de sociedades pantalla sin actividad comercial real, que sirvieron como receptáculos para absorber el rescate estatal. Empresas como Allpa Wira Trading, Valerian Corporation y Wailea Investment se convirtieron en puntos clave dentro de este mecanismo de evasión.
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Asimismo, la denuncia apunta a una red humana y corporativa más extensa. El foco de las investigaciones apuntaba a la figura de Rodolfo Reyes Rojas, identificado en los documentos judiciales como el principal accionista de Plus Ultra desde 2017. Junto a él y al mismo Verhoeven, la comisión rogatoria internacional nombró formalmente a otros seis vinculados: Miguel Palomero de Juan, Julio Martínez Martínez, Luis Felipe Baca Arbulu, María Aurora López López, Julio Miguel Martínez Sola y Roberto Roselli. La justicia española investiga a este grupo por presunta comisión de varios delitos, incluyendo apropiación indebida, tráfico de influencias, lavado de activos y conformación de organización criminal.
Red de cuentas fantasma
El entramado se inició prácticamente al momento de ingresar los 53 millones en las cuentas que Plus Ultra mantenía en bancos españoles como BBVA y Banco Santander. El modus operandi para el lavado consistía en fraccionar los fondos y enviarlos a diversos destinos internacionales bajo conceptos fraudulentos. Una de las estrategias recurrentes fue justificar las transferencias internacionales como “reembolso de préstamo puente”.
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El juez José Luis Calama decidió aplazar para el 17 y 18 de junio la declaración en calidad de investigado de José Luis Rodríguez Zapatero en el 'caso Plus Ultra', que inicialmente estaba prevista para el día 2, atendiendo a la solicitud de su abogado de posponerla para revisar toda la causa, según informaron fuentes judiciales. (Fuente: Senado/Europa Press)
La dispersión de los fondos públicos siguió varias rutas internacionales simultáneamente. Por un lado, se documentó la transferencia de 519.983 dólares estadounidenses desde una cuenta de Plus Ultra a una cuenta en el Mbaer Merchant Bank de Suiza —país reconocido como centro financiero favorable— a nombre de la sociedad Allpa Wira Trading AG. Paralelamente, otra transferencia por el mismo valor de 519.983 dólares fue enviada a cuentas del Adriatic Bank en Montenegro, a favor de la empresa Valerian Corporation.
El rastro de los recursos también alcanzó al Reino Unido y sus zonas de influencia. Desde Banco Santander en España se efectuaron envíos superiores a 522.000 dólares a una cuenta en el Metro Bank del Reino Unido controlada por Wailea Investment. De igual forma, la red desvió un total de 920.870 euros (repartidos en dos pagos de alrededor de 460.000 euros) hacia el Money Corp Bank, ubicado en Gibraltar —considerado un paraíso fiscal— para alimentar las cuentas de Valerian Corporation.
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Del rescate al bolsillo
No obstante, la transferencia de recursos no se limitó a bancos en Europa. De acuerdo con los documentos, las investigaciones descubrieron que las cuentas suizas empleadas por la red actuaban como una enorme estructura para lavar dinero institucionalmente. Allí, se recibían ingresos millonarios provenientes de cuentas vinculadas a entidades fiduciarias en jurisdicciones como Dominica, Panamá, Puerto Rico, Mauricio, Malasia y Turquía.
El propósito de esta configuración era ocultar operaciones complejas y fusionar los fondos del rescate español con capitales aparentemente ilícitos, los cuales las autoridades relacionan directamente con el tráfico internacional de oro y otros metales preciosos. Finalmente, la Fiscalía ha logrado demostrar que una parte del dinero público terminó contribuyendo al patrimonio personal de los responsables de la red. Por ejemplo, se comprobó que fondos que pasaron por Gibraltar y Montenegro a nombre de Valerian Corporation ingresaron en una cuenta personal de Simon Verhoeven en el banco suizo Migros Bank.
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El paraguas político
Según indica la UDEF, esta estructura para evadir impuestos habría sido imposible sin un respaldo de influencia política. El expediente general del caso, que supera las 4.000 páginas, sitúa al expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, como el presunto líder de una “estructura estable y jerarquizada” dedicada a mediar en favor de la aerolínea, cuya mayoría de capital es venezolano.
Las piezas del rompecabezas podrían encajar. Mientras que los documentos suizos apuntan que el circuito financiero se utilizaba para lavar dinero del tráfico de oro, la Policía Nacional encontró en la caja fuerte de la oficina de Zapatero fotos de lingotes de oro, junto con relojes y joyas. La UDEF detectó hasta 174 transferencias hacia las cuentas del expresidente, por un total de 2,6 millones de euros, lo que provocó el bloqueo judicial cercano a medio millón de euros de su patrimonio.
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Esto, tomando en cuenta también las conversaciones de directivos de Plus Ultra que expresan que “aquí manda” el expresidente, y con conexiones que vinculan la red con Venezuela y compañías relacionadas con el Partido Comunista Chino. La declaración del expresidente socialista ante el juez está programada para los días 17 y 18 de junio.

