Las estrategias de Zapatero para actuar discretamente: utilizaba a ‘Gertru’ para emitir facturas falsas y a ‘Julito’ como testaferro en llamadas telefónicas

El auto de Calama junto con los informes de la UDEF revelan las tácticas del exfuncionario para operar a través de terceros: su secretaria organizaba la facturación falsa mientras Julio Martínez reenviaba sus mensajes y posteriormente borraba su teléfono móvil.

José Luis Rodríguez Zapatero, en su escaño del Congreso cuando era presidente del Gobierno.

¿Fue Zapatero empleado o consultor de Julio Martínez, conocido como Julito, en Análisis Relevante, la empresa que permitió al primero ganar casi dos millones mediante el rescate de 53 millones públicos para Plus Ultra, o fue Martínez quien, contrario a lo que aparenta, actuaba realmente como empleado de Zapatero?

El ex presidente sostiene la primera versión: «No he tenido ninguna sociedad ni he realizado ningún trámite para Plus Ultra». Por el contrario, la Policía y el juez Calama aseguran que Zapatero miente, pues sí ejecutó esas acciones mediante terceros, afirmación plasmada en el auto que gira, entre otros aspectos, en torno a un hecho clave: es Zapatero quien envía a Julito la lista de clientes de Análisis Relevante, no al revés.

Se trata del supuesto empleado quien le indica a su presunto superior a qué clientes proveerá la consultora. Y Zapatero exige que esos informes sean editados por sus hijas a cambio de un millón de euros finalmente.

Los informes de la UDEF que EL MUNDO publicó ayer lo corroboran. «Tienen su guiso», comentan los venezolanos sobre Zapatero y Julito. Solicitan apoyo a la SEPI y al Banco Santander mediante Martínez. «Movió duro», concluyen después. Los propietarios de Plus Ultra se sorprenden.

En el auto y los informes, en resumen, numerosas frases de terceros reflejan la «dirección» de ZP, pero casi ninguna suya directa. Sin embargo, tanto policías como juez coinciden en que él encabezaba la red. Estas son las referencias específicas de Calama sobre su implicación en los hechos.

Es él quien selecciona los clientes, no Julio Martínez

El 6 de julio de 2021, Zapatero envía a Julio Martínez dos archivos Excel: LISTA AR OK y Direcciones email JM. «Estos contienen un listado de personas físicas y jurídicas con sus correos electrónicos y cargos. No se trata de un simple listado, sino que evidencian una planificación previa y funcionan como herramienta logística«, señala el juez Calama. Así queda claro que el ex político ordena, porque ¿cómo podría un empresario sin relevancia imponer la agenda a un ex presidente, justamente considerado el núcleo activo de la empresa?

«Entre esos clientes», continúa el juez, «se encuentran Alejandro Fernández (Grupo Aldesa), Francisco Flores (Softgestor) y Domingo Amaro Chacón (Inteligencia Prospectiva)». Es decir, quienes pagan a cambio de informes mensuales cargados de vaguedades y carentes de valor real. Además, el juez y los agentes apuntan a posibles otras irregularidades: junto a los empresarios mencionados, esos informes también son enviados por las hijas de Zapatero (Whathefav) a «otros destinatarios cuyo motivo de recepción y posible remuneración se desconoce».

Julio Martínez, el pasado abril en el Senado.

‘Julito’, también testaferro telefónico

Martínez no solo actuaba como testaferro de Zapatero para cobrar, sino también como intermediario de comunicaciones para evitar implicaciones directas, según el juez. Tanto el propietario de Inteligencia Prospectiva, el empresario chavista Domingo Amaro, como el senador venezolano Eudoro González, dirigen mensajes a Julio Martínez encabezados con la palabra «Presidente», que supuestamente Martínez reenvía a Zapatero, haciendo de enlace. Además, ‘Julito’ «borra sistemáticamente algunos mensajes que envía» al ex presidente, indica el juez, con la intención de eliminar evidencias.

«Presidente, le informo de novedades», le escribe Amaro Chacón a Martínez, que en realidad se dirige a Zapatero. También: «Presidente, quedamos atentos a sus indicaciones en este asunto». Y aún: «Estamos completamente de acuerdo, Presidente». Después, ‘Julito’ elimina todos esos mensajes enviados a Zapatero en una clara operación de ocultación.

El 16 de julio de 2024, Martínez y el senador venezolano Eudoro Rodríguez intercambian mensajes, y este último reenvía algunas frases recibidas del primero. Se trata de mensajes sobre otro político venezolano que accedió a Edmundo González, tachado de «osado». Uno de estos mensajes dice: «A ver si me le [sic] quito de encima». Eudoro Rodríguez pasa esos mensajes a otra persona y añade: «Respuesta de Z». Esto implica que se comunican con Zapatero a través de Julio Martínez.

Ambos buscan ocultar su relación

Siempre que resulta posible, los investigadores y Calama indican que se intenta eliminar cualquier indicio de la relación entre el presunto testaferro y Zapatero: «No se registra la presencia de Julio Martínez Martínez en la Sala de Autoridades del aeropuerto de Madrid-Barajas», señala el auto, en una ocasión donde ambos coincidieron. Los agentes interceptan un mensaje de Cristóbal Cano, el secretario de Martínez en Análisis Relevante, enviado a María Gertrudis, la secretaria de Zapatero: «Julio dice que saldrá con el Presidente, pero que habitualmente no reflejan esa circunstancia. Espero haber sido claro«.

Correos intercambiados por Gertrudis y presentes en los informes UDEF muestran cómo Zapatero controla la facturación falsa: «He hablado con el presidente y me ha dicho que a fin de mes me dará indicaciones», afirma Gertrudis a otro implicado en la red sobre el proceso de facturación. Existen varios mensajes similares de la secretaria. No cabe duda de que Gertrudis es pieza fundamental para los investigadores, razón por la cual el juez Calama autorizó su «cacheo corporal».

Reunión en Portonovo para la ‘offshore’

La creación de una sociedad en el extranjero destinada a ocultar ganancias de operaciones ilícitas habría motivado, probablemente, una reunión entre Zapatero, Martínez y la persona encargada de ello; por ello los agentes creen que Gertrudis y Cano organizaron, a petición de esta última, una comida en la marisquería Portonovo en Madrid.

En las comunicaciones entre ambos secretarios no aparece sin embargo una persona que, según los agentes, sí tomó parte en esa reunión: Tomás Guerrero, director de una oficina gubernamental en Dubái dedicada a facilitar la exportación a países musulmanes, según diversas publicaciones.

«Al día siguiente», señala el juez, «Guerrero envió un correo a Julio Martínez Martínez detallando la documentación necesaria para la constitución de una sociedad en Dubái». Guerrero menciona que esto es «según lo conversado ayer», refiriéndose a la cita en Portonovo.

«En misión de Z»

‘Julito’ Martínez siempre promocionaba su negocio como una «boutique financiera» cuyo principal valor era Zapatero. Manuel Fajardo, autodenominado «hombre de Zapatero en Venezuela» según los dueños de Plus Ultra, sostiene en relación a Martínez: «En el equipo del amigo estamos él y yo». En una conversación con Domingo Amaro Chacón, Martínez comenta que no puede prestarle atención porque está ocupado, «en misión de Z».

El chat de WhatsApp llamado ‘AR’

Aunque el sumario contiene información más detallada que las 85 páginas del auto de imputación contra Zapatero, los agentes y el juez fundamentan la responsabilidad última del exfuncionario en el grupo en su conducta dentro del chat operativo de WhatsApp llamado ‘AR’ (Análisis Relevante): «Zapatero participa activa y directamente en los canales organizativos y comunicativos internos de Análisis Relevante SL, tal como se confirma en el chat grupal».

En dicho chat figuraban Julio Martínez, Zapatero y Javier de Paz, actual presidente de Movistar + y empresario vinculado históricamente al PSOE desde los tiempos de Felipe González. También participaba Silvia, hija de De Paz, dentro de una estructura en la que desempeñan papeles importantes diversas descendientes: las hijas de Zapatero y las de Domingo Amaro, quien asegura la petrolera estatal venezolana y que es sospechoso de blanquear capitales del chavismo en el extranjero.

Cuando Plus Ultra «habló con ZP 11 minutos»

El 29 de abril de 2020 Rodolfo Reyes, uno de los propietarios de Plus Ultra, comunica a un colaborador que el presidente de la empresa, Julio Martínez Sola, conversó con Zapatero para solicitar su ayuda en el rescate: «Julio habló con ZP 11 min. Le explicó todo. Luego, cuando puedas, le preguntas». Más adelante, la empresa solicita al Banco Santander un crédito ICO para evitar la quiebra mediante una carta que inicia: «Siguiendo instrucciones del Presidente, D. José Luis Rodríguez Zapatero, contactamos para solicitar su asistencia…».

El 6 de febrero de 2021 Rodolfo Reyes informa a Julio Martínez Sola, presidente de Plus Ultra, que Zapatero «estuvo» con Camilo Issa, quien se considera dueño real: «Camilo estuvo hoy con ZP. Le dijo que todo va viento en popa», remite Reyes a Martínez Sola, quien responde: «Ya lo sabía. De hecho, ‘Julito’ Martínez, que estaba con ZP, me preguntó cuánto tenía Camilo en Plus Ultra». Zapatero reconoce a Issa como propietario real de la aerolínea. Cuando finalmente se logra que los poderes públicos concedan el rescate a Plus Ultra, Julio Martínez se dirige a Camilo Issa cuatro días antes de la aprobación oficial por el consejo público.

Posteriormente, un alto cargo de Plus Ultra ofrece una entrevista anunciando el rescate antes de su aprobación por el Consejo de Ministros, y ‘Julito’ llama al «tocayo», Julio Martínez, presidente de Plus Ultra: el «jefe» está «muy enfadado». Este «jefe» no es otro que Zapatero.

Julio, «el banco del jefe»

Martínez fungía como el ‘alter ego’ telefónico, empresarial y, según un fragmento reseñado por los investigadores, también en el ámbito económico, del ex presidente. En una conversación entre dos intermediarios vinculados en el auto a la trama, Miguel Palomero y Danilo Diazgranados, este último dice a Palomero que ‘Julito’ es «el banco del jefe», a lo que Palomero responde que comprende lo que quiere decir, según destaca Calama.

Las ‘cartas de intenciones’ a ZP

Cuando los Amaro Chacón facilitan posibles compradores de petróleo venezolano, como una empresa estatal china, Julio Martínez responde directamente: «Preparen LOI». Este acrónimo proviene de la expresión inglesa ‘letter of intention’, carta de intenciones que se firma antes de iniciar un negocio. En este punto, Zapatero no se ocultaba, señala el auto del juez Calama. Ya que «La Dama [Delcy] controla la asignación de los barcos [petroleros]», Zapatero ejercía como puerta de entrada y ventanilla a través de su relación directa con la oligarquía chavista, lo que provocó tensiones con Víctor de Aldama, el comisionista del ‘caso Koldo’, y según informes, con el ministro de Exteriores, José Manuel Albares. La Policía encontró una de estas cartas de intenciones enviada por China International Cultural Technology Resources Group Co. Ltd a la «Oficina del Presidente Zapatero» en octubre de 2023. Desde Exteriores, en contacto con EL MUNDO, se niega rotundamente que el ministro Albares haya tenido contacto o diálogo alguno con Zapatero sobre estos temas.

Mensaje de ‘Z’: «Exitosa gestión»

En verano de 2021, Plus Ultra vendía billetes para vuelos no autorizados en Venezuela. ‘Julito’ Martínez recibió un mensaje del general Juan Manuel Teixeira, responsable de la aviación civil en ese país. El mensaje reproduce una conversación entre Teixeira y Plus Ultra que deja patente el conflicto. Martínez se compromete con Plus Ultra a mediar. Un día después, el 31 de julio, tal como afirma el juez, «una persona registrada como ‘Z’ en la agenda telefónica de Julio Martínez le envía el mensaje: ‘En tiempo y forma. Exitosa gestión…'». Es la única frase que se atribuye directamente al ex presidente en el auto. Los vuelos fueron aprobados.

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