La utilidad de guardar una moneda en el congelador para prevenir inconvenientes tras las vacaciones

Con un corte de luz que dure unos minutos, numerosos alimentos del congelador pueden malograrse al elevarse su temperatura

Una moneda de 2 Euros cubierta de hielo y escarcha en el centro de una rejilla metálica dentro de un congelador muy frío y con capas de hielo.

Las esperadas vacaciones de verano están cada vez más cerca y, como ocurre anualmente, es necesario preparar el hogar para dejarlo vacío y todos los electrodomésticos desenchufados. Esto afecta especialmente al frigorífico, ya que ante un apagón o corte de energía eléctrica de solo unos minutos, durante los meses de junio, julio y agosto, muchos alimentos del congelador pueden echarse a perder al elevarse rápidamente su temperatura.

Aunque en la mayoría de estas circunstancias no se perciban alteraciones visibles en los productos, la realidad es que los cortes de electricidad pueden afectar gravemente la correcta conservación de los mismos. Por ello, antes de desechar lo guardado en el frigorífico, vale la pena probar esta técnica sencilla y económica que permite identificar si ha habido alguna falla en el funcionamiento del congelador. En particular, se trata del reconocido truco de la moneda, que ha ganado popularidad en las cocinas españolas por su simpleza pero, sobre todo, por su eficacia.

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Un vaso de agua congelada con una moneda de un Euro en su superficie superior, posado en una rejilla escarchada dentro de un congelador.

La clave reside en el congelador de tu nevera

Para aplicar este método, solo se necesita una taza o vaso, agua y una moneda. Lo primero, según indica Directo al Paladar, es llenar el recipiente elegido. Se debe verter el agua hasta el borde y colocarlo con cuidado en el congelador.

Cuando el agua se haya convertido en hielo sólido, hay que poner una moneda sobre la superficie y volver a dejar el vaso en el congelador hasta el regreso de las vacaciones. Con esta sencilla acción, al volver se podrá determinar lo ocurrido en la nevera según la posición que ocupe la moneda.

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Si al abrir la puerta del congelador la moneda sigue en la parte superior, donde se colocó inicialmente, eso indicará que la temperatura se mantuvo constante durante las vacaciones y que los alimentos permanecen en las mismas condiciones que al dejarlos. En cambio, si la moneda aparece en el fondo del vaso, quiere decir que el hielo se derritió por completo en algún momento, permitiendo que la moneda descendiera antes de volverse a congelar. Este indicio señala que hubo un corte de luz suficientemente prolongado como para poner en riesgo la seguridad de los alimentos conservados.

Un vaso de agua congelado con una moneda de 1 euro incrustada en el hielo, dentro de un congelador con las paredes y la rejilla escarchadas.

¿Qué sucede si la moneda se ha desplazado un poco?

En algunos casos, la moneda puede hallarse parcialmente bajada hacia el centro o la base del vaso. Esto indica que la temperatura dentro del congelador aumentó lo suficiente como para derretir parte del hielo, pero no completamente. En estas situaciones, se aconseja revisar con cuidado los productos más delicados, como carnes, mariscos y productos lácteos, pues son los más vulnerables a los daños causados por la descongelación.

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El valor de esta técnica radica en que numerosos cortes eléctricos pasan desapercibidos, sobre todo si la electricidad se restablece antes de la vuelta de los propietarios. Por ello, el truco de la moneda funciona como un detector silencioso de cualquier alteración en la temperatura del congelador.

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