Las claves
El 76% de la población andaluza, incluyendo un 33% de los votantes socialistas, opina que María Jesús Montero debería dimitir de la dirección del PSOE andaluz tras los pobres resultados electorales.
Montero consiguió únicamente 28 escaños, marcando el peor desempeño histórico del PSOE en Andalucía, por debajo de los 30 escaños alcanzados en 2022 por Juan Espadas.
El respaldo a que Montero mantenga sus cargos es limitado: apenas un 17,5% apoya que continúe como líder del PSOE en Andalucía y como número dos a nivel nacional.
Su gestión ha sido cuestionada por controversias relacionadas con la financiación de Cataluña y casos como el rescate de Plus Ultra y supuestos amaños en la Sepi.
Tres de cada cuatro andaluces, incluido un tercio de los votantes socialistas, consideran que María Jesús Montero debería renunciar a su cargo como vicesecretaria del PSOE y líder regional tras el mal desempeño en las elecciones del 17-M.
A nivel nacional, el 64% de los españoles opina que Montero debería dejar todos sus puestos orgánicos, mientras que solo el 26,7% apoya que siga liderando el partido en Andalucía, según la última encuesta de SocioMétrica para EL ESPAÑOL.
A pesar de la visibilidad alcanzada como vicepresidenta del Gobierno y ministra de Hacienda, Montero logró sólo 28 escaños en las elecciones andaluzas celebradas el pasado domingo.
De esta manera, logró el peor marcador histórico para el PSOE en la región, situándose por debajo de los 30 escaños obtenidos por Juan Espadas en 2022.
En la noche electoral, Montero admitió que «los resultados no son positivos» y afirmó: «Tomamos en cuenta lo que los andaluces expresan en las urnas, examinaremos cada detalle. Este es un partido que aprende».

María Jesús Montero aún no ha presentado oficialmente su renuncia al escaño en el Congreso, aunque ha asegurado que lo hará una vez asuma su acta de diputada autonómica para encabezar la oposición al nuevo Gobierno de Juanma Moreno.
Entre los andaluces, el 76% considera que Montero debería dejar todos sus cargos tras haber llevado al PSOE a su peor resultado electoral.
Sólo un 17,5% respalda que Montero continúe como número dos del PSOE nacional y líder de la formación en Andalucía, de acuerdo con el sondeo de SocioMétrica.
Asimismo, únicamente los votantes de partidos de izquierda apoyan que mantenga sus responsabilidades en el PSOE sin asumir su cuota de responsabilidad.
Un aspecto destacado es que los seguidores de Sumar (66%) y Podemos (70%) son quienes más defienden que Montero siga al frente del PSOE andaluz.
Por el contrario, esta cifra baja hasta el 60% entre los votantes socialistas, mientras que uno de cada tres considera que la exvicepresidenta del Gobierno debería dejar todos sus cargos orgánicos.
De hecho, Montero ya enfrenta un movimiento de crítica interna dentro del partido.
Un conjunto de militantes andaluces agrupados en el colectivo Hacer Más PSOE ha solicitado un «reinicio» del partido, con la intención de «reflexionar y abordar los cambios con contundencia y rapidez«, tras el «desastroso» desempeño del 17-M.
También reconocen que la estrategia de Pedro Sánchez de «enviar a ministros y ministras a liderar candidaturas territoriales no ha dado resultados».
De manera similar a Montero, la exministra portavoz Pilar Alegría llevó al PSOE a su peor resultado en las elecciones de Aragón del 8 de febrero: obtuvo .
En ambos casos, el PSOE ha intentado restar importancia a este fracaso celebrando que Juanma Moreno y Jorge Azcón deberán pactar con Vox, al no alcanzar mayoría absoluta.
El 82,7% de los votantes del PP y el 82,5% de los de Vox creen que María Jesús Montero debería abandonar todos sus cargos en el PSOE, tras su fracaso en Andalucía.
Entre los votantes de partidos nacionalistas existe mayor división: un 41% opina que debería dimitir, mientras un 37,5% defiende que siga en el liderazgo del PSOE andaluz.
Por grupo de edad, los jóvenes hasta 35 años son los más críticos con la exministra de Hacienda, con un 70,7% que demanda su dimisión.
Montero planteó su campaña electoral como un «plebiscito» en defensa de la sanidad y los servicios públicos, apelando a su formación como «médica».
Sin embargo, no sólo perjudicó sus expectativas el papel que desempeñó para conceder a Cataluña un modelo de financiación especial, alineado con las demandas de ERC.
También han afectado los escándalos vinculados a su periodo al frente del Ministerio de Hacienda.
La Sepi, bajo la supervisión directa de su departamento, gestionó el rescate de 53 millones de euros a la compañía Plus Ultra, lo que ha provocado la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero.
Vicente Fernández, expresidente de la Sepi y hombre de confianza de Montero desde su época en la Junta de Andalucía, fue detenido en diciembre junto a la colaboradora de Ferraz Leire Díez, por presuntos amaños en concursos públicos.
Asimismo, el empresario Víctor de Aldama declaró ante el juez que entregó 25.000 euros en un sobre al exjefe de gabinete de Montero, Carlos Moreno, a cambio de que mediara para que la Agencia Tributaria aplazara una deuda de una empresa vinculada a una red de hidrocarburos.
Inicialmente, María Jesús Montero aseguró “poner la mano en el fuego» por su jefe de gabinete, aunque finalmente reconoció que éste mantuvo al menos «cuatro reuniones» con Aldama.
Ficha técnica:
Se realizaron 2.012 encuestas a españoles con derecho a voto, mediante el sistema CAWI-Panel entre el 20 y el 22 de mayo de 2026. La muestra fue nivelada en fases sucesivas por cuotas de sexo, edad, provincia y recuerdo de voto.
El ajuste por convergencia por interacción para el total nacional es del 97% (no aplica error muestral al tratarse de muestreo no probabilístico, aunque el margen de equilibrio se estima en ±3%). El estudio fue realizado por SocioMétrica, miembro de Insight Analítica.

