La vicepresidencia del PP contará con una estructura y personal mucho más amplios que los gestionados por el partido de Abascal

El gobierno de coalición entre PP y Vox en Extremadura ha iniciado su funcionamiento. Esta es la segunda experiencia seguida entre ambos partidos en esta comunidad tras un arranque breve en 2023. Ahora se presenta un nuevo intento, con Vox fortalecido tanto en número de diputados —de cinco a 11— como en su representación dentro del Consejo de Gobierno de María Guardiola, que incluye una vicepresidencia y dos consejerías: Desregulación, Servicios Sociales y Familia, además de Agricultura, Ganadería y Medio Natural.
Surge la interrogante sobre hasta qué punto puede influir Vox en la gestión diaria de la Junta, más allá de que siempre tendrá la llave que sostiene la legislatura. El 4 de mayo se publicó el decreto que define la estructura orgánica básica de la administración regional, donde se detallan legalmente el número y competencias de cada área. Uno de los puntos resaltantes es el incremento de altos cargos en las estructuras intermedias (excluyendo consejeros), que pasan de 55 a 59 (secretarios generales o directores generales), sin contar los entes paralelos como el Servicio Extremeño de Salud (SES), que mantiene su propia amplia estructura orgánica.
Tal como EL MUNDO anticipó durante las negociaciones, la principal novedad es la creación de una doble vicepresidencia, cargo que María Guardiola no tuvo en su primer mandato. Esto responde a la demanda de Vox (Óscar Fernández ocupa uno de estos puestos), aunque, según la presidenta de la Junta, no están «al mismo nivel». Guardiola ha establecido una super vicepresidencia para el PP. Inicialmente, la idea tras este escalonamiento dual era equilibrar la presencia de Vox dentro del Gobierno autonómico, pero en la práctica se ha configurado una macro vicepresidencia operativa, encargada de asegurar el buen funcionamiento del Ejecutivo y de coordinar todas las consejerías. A la cabeza de este núcleo de poder, Guardiola nombró a Abel Bautista, secretario general del PP en la región.
En las negociaciones para formar la nueva coalición, Guardiola consideró que la vicepresidencia del PP podría recaer en la consejera de Agricultura de la legislatura anterior, Mercedes Morán, quien perdió esta especialidad tras la exigencia inicial de Vox para alcanzar el acuerdo. Morán es una persona de total confianza para la presidenta, pero finalmente la elección cayó sobre Bautista. Entre otros motivos, la compensación territorial favoreció al secretario general del PP extremeño, originario de Montijo, Badajoz, quien además debió sortear la incompatibilidad estatutaria de su partido para no acumular cargos.
Que la mayoría de consejeros procedan de Cáceres —seis frente a dos— benefició a Bautista en la búsqueda de un equilibrio provincial, reflejada inicialmente en la designación de Manuel Naharro, presidente provincial del PP en Badajoz, como presidente de la Asamblea. Por su parte, a Mercedes Morán se le asignó la Consejería de Industria, Energía, Territorio y se le añadió el área de Ciencia, tradicionalmente vinculada a Educación.
Así, Bautista ocupa la segunda posición del Ejecutivo, asumiendo una dirección transversal de políticas que incluye Interior y Emergencias, y con la responsabilidad legal de sustituir a Guardiola en su ausencia. También será responsable de las relaciones con la Asamblea, la administración local, asuntos europeos y, entre otros, la gestión de políticas de comunicación.
El poder que ha ganado Bautista contrasta con las competencias asignadas a la otra vicepresidencia que ocupa Vox. El líder de Vox en Extremadura asume la Desregulación —simplificación o eliminación de cargas burocráticas—, Servicios Sociales y Familia, además de diversos organismos, entre ellos la Agencia Extremeña de Cooperación Internacional para el Desarrollo, el Instituto de la Juventud de Extremadura y el Consejo de la Juventud de Extremadura. Durante las negociaciones, el diputado de Vox José María Figueredo destacó la importancia de contar con la Consejería de Desregulación para reducir normativas, simplificar la administración autonómica y gestionar ayudas sociales vinculadas a la inmigración.
No obstante, la estructura orgánica de esta área carecerá de secretaría general o dirección general propias, a diferencia de Servicios Sociales, Infancia y Familia y la otra consejería de Vox, la de Agricultura, cuyo titular es Juan José García.

