
Las suplantaciones de identidad se han transformado en uno de los métodos principales para perpetrar fraudes y robos; los ciberdelincuentes aplican diversas tácticas y canales para hacerse pasar por terceros, algunas resultando más creíbles que otras.
Una de las técnicas más sencillas consiste en hacerse pasar por alguien mediante mensajes en redes sociales o SMS, aunque estos suelen activar sospechas y alertas con mayor facilidad. Sin embargo, con la incorporación de la Inteligencia Artificial, los atacantes han adquirido una herramienta que amplifica la peligrosidad y efectividad de sus acciones.
Aunado a que ahora es muy accesible obtener datos personales y empresariales, y que tras los hackeos a bases de datos esta información circula libremente, la IA proporciona a los ciberdelincuentes un recurso adicional para generar autenticidad y engañar a sus víctimas con mayor éxito.
Un caso ilustrativo involucró a una camarera que, durante su turno en el bar donde trabaja, recibió una llamada de un individuo llamado Alejandro Ballesteros, quien afirmaba haber conversado con la encargada del local y solicitaba que la camarera depositara todo el efectivo de la caja en una cuenta bancaria que le indicaba.
Ante esta solicitud, lo lógico sería que la empleada mostrara recelo, pero el hombre comenzó a mencionar datos específicos del negocio, como números de albaranes y folios relacionados con el bar. Más aún, durante la misma llamada, la supuesta jefa llamó para confirmar que debía realizarse la acción.
A una compañera le llamaron al bar. Primero un hombre (Alejandro Ballesteros) diciendo que había hablado con su jefa. Para parecer real, ÉL le daba datos (folios, nº de albarán, etc.).
Después le pasaron con «su jefa»… pero era su VOZ CLONADA.
Le hicieron sacar el dinero de la… pic.twitter.com/TB8b1YvYzM
— Soy Camarero (@soycamarero) May 3, 2026
Al oír la voz de la gerente, la camarera decidió acatar la orden; sin embargo, en realidad no era su jefa, sino que habían replicado su voz mediante IA. A pesar de las dudas iniciales, escucharla directamente impulsó a la empleada a retirar el dinero de la caja y transferirlo como si se tratase de una «transferencia urgente».
Afortunadamente, la cuenta tenía bloqueadas las transferencias internacionales, impidiendo así que el robo se consumara, pero este incidente evidencia que gracias a la IA, los ciberdelincuentes cuentan con los medios para simular voces y engañar con notable realismo a cualquier persona.

