Juanma Moreno resiste una presión intensa de múltiples frentes y lanza críticas directas al Gobierno de Pedro Sánchez

Los candidatos a las elecciones andaluzas posan antes de comenzar el debate en la RTVE. Las claves

En el primer debate a cinco de las elecciones andaluzas, todos los aspirantes dirigieron sus críticas hacia Juanma Moreno, quien replicó focalizando sus reproches en el Gobierno de Pedro Sánchez.

La sanidad y la vivienda sobresalieron como temas de mayor controversia, con duros reproches a Moreno por la crisis en los cribados del cáncer de mama y la gestión de los servicios públicos.

La financiación autonómica generó un intercambio áspero entre Moreno y Montero, donde el presidente andaluz acusó un perjuicio de 1.500 millones para Andalucía.

En el minuto final, los candidatos sintetizaron sus propuestas y solicitaron el voto, destacando la estabilidad, el rechazo a los recortes y la prioridad hacia los andaluces.

El primer debate a cinco para las elecciones andaluzas, celebrado en la sede sevillana de la RTVA de cara a los comicios del 17 de mayo, terminó con un claro ‘todos contra uno’.

Es decir, los candidatos de la izquierda y Vox centraron sus ataques en el presidente de la Junta, Juanma Moreno, vestido con traje, corbata verde y proyección institucional, quien resistió la embestida.

Especialmente en los temas más delicados vinculados a la sanidad, los servicios públicos y la vivienda. Destacó el candidato de Adelante Andalucía, José Ignacio García, que buscó un enfrentamiento directo desde el inicio, principalmente para superar a su principal rival, Antonio Maíllo.

Frente a las acusaciones de la candidata socialista, María Jesús Montero, Moreno arremetió contra el Gobierno de Pedro Sánchez, especialmente en materia de vivienda. Antes de 2018 «Andalucía se situaba en el puesto 13 para los españoles y ahora es la primera«.

Por su parte, Montero defendió los avances económicos realizados bajo el Gobierno central socialista, aunque reconoció que «los jóvenes enfrentan dificultades para acceder a la vivienda», ya que «para Moreno Bonilla la vivienda es un negocio, mientras que para nosotros es un derecho».

El portavoz de Vox, Manuel Gavira, vinculó el problema de la vivienda a la inmigración, enmarcando esta posición dentro de su estrategia de «prioridad nacional».

Así, Gavira afirmó que las ayudas para vivienda protegida deberían “destinarse primero a los andaluces. ¿Por qué una familia recién llegada debe tener prioridad?”, criticando repetidamente “los más de 4.000 euros que la Junta destina a cada MENA”.

José Ignacio García, de Adelante Andalucía, prefirió señalar a los grandes fondos y recordó al presidente que «el principal casero es La Caixa».

Fue precisamente este candidato quien más cuestionó a Juanma Moreno por su gestión sanitaria, planteando abiertamente «¿qué sucedió con los cribados de cáncer?».

Incluso llevaba puesta una camiseta con los nombres de las 2.317 mujeres afectadas por las fallas en los cribados, unos nombres que no se divulgaron en su momento debido a la protección de datos.

«¿Cree que con eso atrae votos?», replicó Moreno, acusándole de «faltar al respeto». Maíllo intervino con dureza: «No ha dicho la verdad. Si tuviera vergüenza política lo admitiría aquí y ahora. Nosotros vamos a solucionar la sanidad».

Juanma Moreno lanzó con ironía una pregunta sobre la gestión de la ministra de Sanidad, Mónica García, de su propio partido: «¿Cómo pueden afirmar que arreglarán la sanidad en Andalucía si no pueden hacerlo en España?».

Como era previsible, la sanidad constituyó uno de los puntos clave del debate, con la crisis de los cribados del cáncer de mama como telón de fondo. Montero criticó que «no se soluciona con una campaña de imagen. No se trata de un error, sino del colapso del sistema, la negligencia más grave en la sanidad española«.

En ese momento, Juanma Moreno aprovechó para recordarle su etapa como consejera. «Según el Tribunal de Cuentas, usted ha sido la consejera que menor gasto realizó en sanidad por habitante en Andalucía».

Además, mencionó que dejó abandonados proyectos como el Hospital Militar. Pero Montero guardaba otro argumento sobre este tema tras siete años de mandato del PP en Andalucía.

«No ha arreglado la sanidad porque es un caos. El caos es lo que sufren las familias con la dependencia debido a incumplimientos legales y el caos que genera cada recorte en servicios públicos».

También aprovecho el debate para recriminarle la crisis en los cribados. «Esta crisis no se soluciona con una campaña de imagen. No es un error, es el colapso del sistema, carecen de sensibilidad hacia estas mujeres, para usted no todas las víctimas son iguales; lo que hay es desprecio, obligándolas a acudir a los tribunales siendo la negligencia más grave en el sistema sanitario español».

José Ignacio García mostró la vida laboral de un enfermero con contratos por días. «Esto sí es precariedad laboral». Moreno mostró un gesto de incomodidad cuando García se ofreció para presentarle al profesional sanitario.

«Le tiene alergia a la verdad»

«Le tiene alergia a la verdad», replicó Juanma Moreno varias veces a María Jesús Montero durante el debate, sobre todo al llegar al punto crítico de la financiación.

Cada vez que Moreno intentaba ampliar el debate a nivel nacional para criticar la gestión de Sánchez, Montero le acusaba de querer «esconderse detrás del presidente». «Estamos en Andalucía, señor Moreno».

La financiación autonómica, defendida por Montero desde el Ministerio de Hacienda, derivó en momentos de tenso intercambio.

Moreno le reprochó que «se ha favorecido a los independentistas en detrimento de Andalucía» y cifró en 1.500 millones el dinero que Andalucía deja de recibir con el sistema actual.

El presidente ironizó también sobre la frase con la que Montero se presentó en la precampaña andaluza: «La mujer más poderosa de España podría haber resuelto el sistema de financiación».

La candidata socialista defendió su modelo autonómico que «sirve para financiar los servicios públicos», aunque considera que al PP le conviene «el discurso de la agravación».

«No existe cupo catalán, eso es falso», afirmó la exvicepresidenta, negando asimismo la ordinalidad, pese a la insistencia del candidato de Vox para que revelara cuánto recibe un catalán y un andaluz por persona.

En cuanto al empleo, Juanma Moreno presumió de cifras que, dijo, «se encuentran en su nivel más bajo en comparación con la media nacional«.

Sin embargo, el candidato de Vox cuestionó duramente la gestión de ambos gobiernos central y autonómico: «PP y PSOE discuten sobre grandes cifras, pero uno de cada cuatro jóvenes desempleados es andaluz. De milagro económico, ninguno».

El minuto de oro

En el minuto de oro, los candidatos resumieron sus mensajes clave. Para Moreno, «si se rompe la estabilidad, nos metemos en un grave problema«, por lo que pidió «concentrar el voto para asegurar estabilidad y seguridad».

Montero convocó a votar «contra el muro de odio, desigualdad y recortes de una derecha cada vez más amarga«. «Nos jugamos la vida en ello», advirtió.

García, de Adelante Andalucía, comparó la lucha de la izquierda con la de David contra Goliat, mientras que Maíllo expresó la necesidad de «resistir la resignación» frente al «daño social causado por las políticas del PP y sus discursos de odio».

En el caso de Vox, el candidato enfatizó: «Los andaluces merecen más porque pueden ser los primeros». «Es imprescindible la prioridad nacional y que los españoles no estemos en el último lugar», concluyó el representante de la formación de Santiago Abascal.

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