El Angliru legendario y su papel como símbolo de igualdad en el deporte: «Una manera de despertar conciencias»

Una imagen del Angliru en la pasada edición de La Vuelta 2025. La cima más emblemática del ciclismo español aparecerá en La Vuelta Femenina, marcando la primera vez que se incluya en una competencia femenina.

Más información: Kern Pharma, la sorpresa de La Vuelta que lucha por su continuidad: «Tenemos avances, hay esperanza»

La Vuelta Femenina que comienza este domingo quedará registrada como la primera edición que se atrevió a enfrentar el infierno. El Angliru, la cima más legendaria del ciclismo español, será el juez en la etapa final.

No se trata de un detalle menor ni de un cierre común. La incorporación del Angliru en la ruta femenina simboliza claramente que las barreras continúan cayendo.

Actualmente, nada parece inalcanzable. El grupo de ciclistas femeninas se ha profesionalizado con gran rapidez en los años recientes y, aunque esta montaña, descubierta en 1999, presenta un gran desafío, ya no representa un obstáculo insuperable para las participantes.

La Vuelta es una de las competiciones que durante los últimos años ha derrumbado muros y unido a hombres y mujeres mediante sus recorridos. Lo consiguió el año pasado con los Lagos de Covadonga y repite ahora con el Angliru.

Mont-Ventoux y Alpe D’Huez en el Tour, así como el Blockhaus en el Giro, evidencian que las versiones femeninas de las grandes vueltas han superado cualquier tabú en favor de un ciclismo más equitativo.

Un símbolo

Esta edición de La Vuelta Femenina, que se desarrollará del 3 al 9 de mayo, posee un gran valor simbólico. Las dos etapas finales, encargadas de definir la carrera, presentan una dureza extrema con finales muy exigentes.

El viernes 8, el pelotón enfrentará la subida a Les Praeres. La Vuelta masculina visitó esta ascensión por primera vez en 2018 y regresó en 2022, confirmando que, pese a su corta longitud, posee rampas duras.

Luego, el sábado 9, la competencia concluirá con el aterrador cierre en el Angliru. Sus 12,4 kilómetros al 9,7% de pendiente, junto a tramos que superan el 20%, resultan estremecedores y antes se consideraban inalcanzables para el ciclismo femenino.

Al revelarse el trazado, surgió el debate. ¿Están las ciclistas preparadas para soportar semejante esfuerzo? Dentro del pelotón, la respuesta es clara: sí lo están.

«No tengo dudas de que veremos un espectáculo impresionante», comenta la ex ciclista Dori Ruano, quien además participa en la organización del evento.

«Las corredoras ajustan sus entrenamientos para rutas como esta», afirma la salmantina, que durante su etapa profesional no contó con los recursos que ahora poseen los principales equipos.

Paula Blasi, con su medalla de bronce en el Mundial sub23.

Paula Blasi, con su medalla de bronce en el Mundial sub23. RFEC

«Es una manera de abrir los ojos a la gente», revela en el Podcast Oficial de La Vuelta Paula Blasi, estrella emergente del ciclismo español y reciente campeona de la Amstel Gold Race.

«La inclusión del Angliru potencia todo este movimiento, porque limitarlo a solo repechos no basta… Es necesario ofrecer un abanico completo y distribuirlo adecuadamente», añade la catalana del UAE.

El pelotón está motivado

El ascenso al Angliru exigirá al máximo a los cuerpos de las valientes que lleguen a la última jornada de La Vuelta Femenina, aunque varias corredoras esperan con entusiasmo enfrentarse a este desafío.

Blasi, atravesando el mejor momento de su emergente carrera, se cuenta entre ellas: «Como ciclista amante de los puertos largos, echaba en falta algo así, pues he perdido muchas oportunidades», comenta la catalana, quien estará acompañando a Mavi García.

A sus 23 años, Paula vivirá esta experiencia inédita en su primer gran vuelta: «Al comenzar a seguir el ciclismo, me fascinaban estas etapas. Eran verdaderas batallas en los grandes ascensos».

Están listas

La condición física actual de las ciclistas profesionales garantiza que estén capacitadas para afrontar un esfuerzo tan considerable como el que supone el Angliru.

Sin embargo, tras conocer la inclusión de esta mítica subida en La Vuelta, algunas corredoras consideraron necesario realizar ajustes.

«Tal vez haya sido necesario reforzar el entrenamiento de fuerza, pero ya es un elemento que integran en sus rutinas», explica Dori Ruano.

Paula Blasi, considerada una de las figuras destacadas de la carrera, confirma: «He dedicado mucho esfuerzo a mejorar esa potencia desde la posición sentada en pendientes más pronunciadas».

«Se menciona que es una subida muy extensa, pero somos profesionales y entrenamos diariamente. La exigencia no solo radica en la dificultad del puerto, sino en el ritmo que se impone», revela la corredora de UAE a sus 23 años.

Además, resulta evidente que nadie iguala la ilusión de Paula Blasi: «Considero que es positivo comenzar a experimentar y se demostrará que será un espectáculo magnífico. Promete ser muy emocionante», confiesa ansiosa por la cita.

Como siempre, la carretera dictará sentencia y el Angliru es una cima que nunca ha perdonado desde que en 1999 Chava Jiménez la conquistó emergiendo entre la niebla.

El lugar con mayor mística del ciclismo español ha irrumpido en el pelotón femenino para quedarse. Su debut significará la ruptura de una nueva barrera en la lucha por la igualdad entre sexos.

Scroll al inicio