Koldo García defiende a Ábalos, niega vínculos con el ‘enchufe’ de Jésica y descarta recibir fondos de Aldama

El exasesor ministerial Koldo García durante su declaración este jueves como acusado en el juicio en el Tribunal Supremo. Las claves

Koldo García defiende a José Luis Ábalos, niega haber recibido pagos de Víctor de Aldama y rechaza haber beneficiado sus negocios.

García separa a Ábalos de la contratación de Jésica Rodríguez en entidades públicas, asegurando que la iniciativa fue enteramente suya.

La UCO detecta ingresos por 1,5 millones de euros entre García y su expareja entre 2017 y 2022, incluyendo 138.000 euros en efectivo sin justificación.

Koldo rechaza haber influido en la asignación de contratos de mascarillas y resta importancia a su papel en esas decisiones.

Koldo García Izaguirre, considerado el hombre de confianza de José Luis Ábalos, ha permanecido leal a su superior en su declaración como acusado por delitos de corrupción, para los cuales la Fiscalía solicita una condena de 19 años y medio de prisión.

«Es de bien nacidos ser agradecidos», expresó García, quien afirmó que «estaré toda la vida profundamente agradecido a Ábalos».

No especificó la razón. Sin embargo, negó categóricamente haberse beneficiado económicamente a cambio de favorecer los negocios del empresario Víctor de Aldama. «No», respondió de forma tajante cuando el fiscal preguntó si percibía en efectivo 10.000 euros mensuales.

García reservó para la tarde una explicación detallada sobre su patrimonio. La UCO sostiene que el acusado y su expareja ingresaron entre 2017 y 2022 un total de 1,5 millones de euros, de los cuales 350.630 se hicieron en efectivo. Los investigadores no pudieron justificar el origen de 138.000 euros de esa cantidad en metálico.

Hasta ese momento, Koldo dedicó su intervención a cuestionar a Aldama, asegurando que este «se hizo pasar por integrante del PSOE» para acercarse a él cuando lo conoció en agosto de 2018.

– ¿Aldama mostró interés en contactar al presidente del Gobierno o fue al revés?, preguntó la defensa.

– Es cierto que durante las primarias, cuando [Pedro Sánchez] venía acompañado, yo le saludaba y conversaba con él. Cuando ocupó la Secretaría General del PSOE mantenía diálogo con él, pero es que yo hablo con cualquiera. Sin embargo, después de que fuera presidente no mantuve comunicación.

Así, negó la afirmación realizada ayer por el empresario, quien aseguró que Koldo habló «varias veces» frente a él con el jefe del Ejecutivo.

La contratación de Jésica

También se encargó de desvincular a Ábalos de la contratación de su ex amante, Jésica Rodríguez, en dos empresas públicas: Ineco y Tragsatec.

«La iniciativa para buscar empleo a Jésica fue mía», afirmó. Enviaba su currículum a Isabel Pardo de Vera, entonces presidenta de Adif, y acompañó a Jésica a una entrevista en Ineco «sin que Jose estuviera al tanto».

– ¿Intervino Ábalos en alguna fase de esa contratación?, le preguntaron.

– Entonces, ¿para qué estaba? Para quitarle trabajo, no para dárselo.

Koldo no tiene constancia de que la examante de Ábalos faltara al trabajo un solo día, como ella misma admitió. «Creía que trabajaba en remoto», aseguró.

Ante preguntas de su abogada, Leticia de la Hoz, García señaló que Aldama le presentó a Jésica «como compañera» y percibió que «contaba con un nivel económico elevado. Entiendo por qué».

Koldo afirmó que solicitó al empresario Luis Alberto Escolano —a quien dice haber ayudado en varias ocasiones, incluso gestionando reuniones con alcaldes del PP— que permitiera que Jésica permaneciera «temporalmente» en un piso de lujo en Torre de Madrid, ubicado en Plaza de España.

Según explicó, se trataba de una vivienda que Escolano iba a usar para sus propios negocios. Cuando este empresario dejó de pagar el alquiler, Koldo asumió el coste durante algunos meses porque Jésica los «chantajeó» amenazando con revelar su relación con el exministro y divulgar las fotos que guardaba.

También negó haber tenido influencia en la adjudicación de los contratos de mascarillas del Ministerio de Transportes a la compañía recomendada por Aldama, Soluciones de Gestión.

Con constantes «no recuerdo», García no explicó la razón por la que se duplicó la cantidad de mascarillas contratadas, pasando de 4 a 8 millones. Sin embargo, minimizó su papel en el proceso: «No tomaba decisiones».

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