Ejercicios japoneses de 10 minutos para fortalecer el equilibrio y la agilidad desde una posición tumbada

Los datos evidencian mejoras notables en la flexión del tronco sentado, en el conteo de pasos del test lateral de agilidad y en ciertos indicadores de equilibrio estático

Foto: Ejercicio en la cama. (Pexels)

Una breve rutina de ejercicios realizables en decúbito supino se relaciona con mejoras en el equilibrio, la agilidad y la flexibilidad en adultos jóvenes saludables, según un estudio publicado en PLOS One. La investigación examinó un programa diseñado para coordinar la estabilidad del tronco con el control de las extremidades inferiores.

El estudio comprendió dos experimentos. En el primero, con 17 hombres sanos, se compararon una fase de intervención y una fase de control mediante un diseño cruzado aleatorizado. En la segunda parte, con 22 participantes, se analizaron los cambios pre y post programa utilizando sensores de aceleración ubicados en cabeza, tórax, pelvis y piernas.

La intervención implicó realizar una sesión diaria durante dos semanas, con una duración aproximada de diez minutos. Los ejercicios, efectuados en posición supina, incluían activación abdominal, movimientos que conectaban tronco y piernas y ejercicios de coordinación para las extremidades inferiores y los dedos de los pies.

Los hallazgos demuestran mejoras significativas en la flexión del tronco sentado, en el número de pasos del test lateral de agilidad y en ciertas medidas de equilibrio estático al permanecer de pie con los pies juntos. Por el contrario, no se detectaron avances significativos en pruebas de fuerza o potencia, como la fuerza de agarre, el salto horizontal o la carrera de 50 metros.

En el segundo experimento, los investigadores constataron que, tras el programa, los participantes incrementaron el número de pasos laterales y disminuyeron la aceleración por paso en cabeza y tórax. Según los autores, esto indica un movimiento más estable y eficiente durante actividades de equilibrio dinámico.

Los autores concluyen que las mejoras no se atribuyen a un aumento de fuerza muscular, sino a modificaciones en el control neuromuscular y la coordinación. Asimismo, destacan que realizar los ejercicios tumbado puede resultar particularmente seguro y de bajo impacto.

Sin embargo, el estudio presenta limitaciones: se llevó a cabo con una muestra reducida de adultos jóvenes saludables, por lo que sus resultados no pueden aplicarse directamente a personas mayores, pacientes o población con alteraciones del equilibrio. Los investigadores sugieren que son necesarios nuevos estudios para evaluar su efectividad en la prevención de caídas o la rehabilitación temprana.

Scroll al inicio