Según el especialista, el incremento del diésel y la energía eleva los costos en el ámbito de la construcción y afecta el precio final de los proyectos
La postergación del aumento del impuesto al diésel: así será la medida de Hacienda que influirá en el precio del combustible.
El sector de la construcción enfrenta diversos desafíos estructurales que condicionan su desarrollo. La falta de mano de obra especializada y el envejecimiento progresivo de las plantillas dificultan la renovación generacional, mientras la industria se adapta a las demandas de la transición ecológica y otras normativas vigentes. Asimismo, la dependencia de cadenas globales de suministro continúa generando vulnerabilidades ante tensiones logísticas o crisis internacionales, con especial incidencia en los costos de materiales y transporte debido al alto consumo energético requerido para las actividades constructivas.
De forma específica, el precio del diésel ha tenido un efecto directo en los costos de construcción durante 2026, según señaló el arquitecto Juan Goñi en su perfil de TikTok (@juangoniarquitecto). La subida, que estima en un 80% desde 2020, ha ejercido una presión constante sobre toda la cadena de suministro del sector. “En 2020 el precio podía ser de 1,05 y actualmente oscila entre 1,80 y 1,90 euros por litro”, detalla Goñi para ilustrar la magnitud del incremento. El experto destaca que, si bien el diésel no figura como un gasto específico en los presupuestos de obra, “está presente en todos ellos”.
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Un elemento clave en toda la industria
El aumento del precio del combustible impacta transversalmente toda la actividad constructiva, dado que el transporte de materiales depende directamente de este. Por lo tanto, el costo final de cualquier insumo no solo se determina por su valor en origen, sino también por el gasto de su traslado a la obra. Así, el diésel funciona como un factor invisible pero constante en la composición de los precios dentro del sector.

Este fenómeno se inscribe además en una tendencia más amplia de incremento de los costos de construcción desde 2020, impulsada por la presión simultánea de energía, materiales y logística. En los años recientes, el sector ha afrontado un encarecimiento general que ha elevado notablemente los presupuestos de obra en comparación con los niveles anteriores a la pandemia.
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El incremento no se explica por un solo factor, sino que responde a una combinación de aspectos que han tensionado la cadena productiva. La subida de los costos energéticos, las dificultades de suministro de materiales y la reorganización de las cadenas logísticas han consolidado un escenario de precios elevados en la construcción. Este efecto incide en toda la estructura del sector. Las constructoras y los promotores asumen mayores costos operativos, que se reflejan en el precio final de las obras. Esta dinámica también afecta el acceso a la vivienda y el costo de las reformas, que se ven impactados directamente por el aumento acumulado.
La cotización del gasóleo modera su aumento
El alza en el precio del diésel se explica en gran medida por factores globales como la volatilidad de los mercados energéticos y las tensiones en la cadena logística internacional. A esto se suma un factor adicional: la elevada dependencia del transporte por carretera, que amplifica el impacto de cada variación en el precio del combustible sobre todo el sector de la construcción.
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En los meses recientes, el precio del diésel en España ha mostrado una evolución relativamente estable, aunque con una tendencia clara hacia el alza. Se ha mantenido entre 1,70 y 1,90 euros por litro durante 2026, con variaciones semanales según regiones y estaciones de servicio. Tras los picos registrados en 2022 y 2023 por la crisis energética, el mercado entró en una fase de moderación, sin volver a los niveles previos a la pandemia. No obstante, la guerra en Oriente Medio y el bloqueo del estrecho de Ormuz volvieron a impulsar los precios del crudo, aunque en las últimas semanas los precios en las estaciones se han aliviado gracias a las reducciones fiscales aprobadas por el Gobierno.

