¿Tienes una piscina vieja que consume más dinero del que te da alegrías, o peor aún, que está vacía y acumulando hojas secas? Con las restricciones hídricas en España y el coste de la luz por las nubes, la piscina tradicional está dejando de ser el centro del jardín. Muchos propietarios se enfrentan al dilema de rellenarla con escombros o gastar una fortuna en una reforma integral que no garantiza un retorno de inversión claro.
La experta en DIY Lily Brooke se encontró con este mismo problema en su histórica propiedad de 1803. Su solución no fue llamar a una excavadora, sino transformar el vaso de la piscina en un oasis de relajación hundido que ha dejado a las redes sociales con la boca abierta. En mi práctica analizando tendencias de hogar, he notado que este movimiento hacia la sostenibilidad no es solo una moda estética, sino una respuesta inteligente al clima de nuestra península.
De foso abandonado a refugio premium: el proceso
El proyecto de Lily Brooke, documentado en YouTube, demuestra que la estructura de una piscina vieja es una mina de oro arquitectónica. En lugar de luchar contra el agujero en el suelo, lo utilizó para crear un «Sunken Pit» o foso de conversación. Estos son los pasos clave que transformaron un peligro de seguridad en un rincón de revista:
- Vaciado y saneamiento: Eliminó el revestimiento antiguo y preparó el fondo para asegurar la estabilidad estructural.
- Relleno estratégico: Utilizó capas de grava y tierra para elevar el suelo hasta una altura cómoda desde la cual se puede disfrutar de la sensación de estar «protegido» por las paredes originales.
- Creación de niveles: La instalación de escalerillas de madera y bancos integrados aprovechó la profundidad de la antigua piscina para generar un ambiente íntimo.
- El toque verde: Integró jardineras elevadas que suavizan el hormigón y crean una barrera natural.
Dato clave: Según expertos en diseño de exteriores, un área de estar hundida aumenta el valor percibido de una propiedad en España hasta en un 15%, convirtiendo un elemento depreciado en un lujo arquitectónico.

La clave del éxito en España: Xerojardinería y drenaje
Pero cuidado, no basta con poner unos muebles. En regiones como el Levante o Andalucía, donde las lluvias torrenciales (DANA) son una realidad, el drenaje lo es todo. He visto proyectos DIY arruinados por no prever que una piscina, por definición, está diseñada para retener agua, no para expulsarla.
Es vital instalar un pozo de infiltración o una bomba de achique automática conectada al saneamiento. Para que el mantenimiento sea mínimo, la tendencia en 2026 es el uso de pavimentos drenantes. Además, para que tu jardín sea un ejemplo de sostenibilidad, te recomiendo apostar por plantas autóctonas que sobrevivan con el rocío de la mañana:
- Lavanda y Romero: Fragancia mediterránea con necesidades hídricas mínimas.
- Gramíneas ornamentales (Stipa tenuissima): Aportan movimiento y apenas requieren riego.
- Cactáceas y suculentas: Perfectas para las zonas más soleadas de la península.
¿Cuánto te ahorras realmente?
Muchos pasan por alto el coste operativo. Mantener una piscina en España (cloro, motor, agua) puede superar los 1.200 € anuales. Al convertirla en una zona de estar, ese gasto desaparece. Aquí tienes una comparativa de costes estimada a precios de 2026:
| Opción | Inversión Inicial | Mantenimiento Anual |
|---|---|---|
| Mantener Piscina | 0 € (si está operativa) | 1.200 € – 1.800 € |
| Derrumbar y Rellenar | 4.000 € – 6.000 € | 200 € (jardinería) |
| Conversión Sunken Pit | 2.500 € – 5.000 € | 50 € – 100 € |
Antes de empezar: La letra pequeña legal
Antes de coger la pala, ¡hay una trampa! En muchos municipios de España, transformar una piscina requiere una licencia de obra menor. Según el Código Técnico de la Edificación (CTE), cualquier cambio de uso estructural debe ser supervisado. No te la juegues con multas urbanísticas; consulta en tu ayuntamiento si tu proyecto de reforma integral del jardín necesita un visado técnico, especialmente por la gestión de aguas pluviales.
Al final del día, lo que Lily Brooke nos enseña es que el lujo no es tener una piscina llena de agua clorada, sino un espacio que invite a la desconexión real. Es transformar lo obsoleto en algo que respire vida.
Y tú, ¿estarías dispuesto a sacrificar los chapuzones de agosto a cambio de un refugio de diseño que puedas usar los 12 meses del año? Déjanos tu opinión en los comentarios.

