
El desafío de la vivienda involucra múltiples factores, pero en cuanto a la construcción nueva la principal barrera radica en el elevado costo derivado de los materiales y la mano de obra.
No obstante, una empresa texana en Estados Unidos está intentando transformar esta situación y, gracias a los avances tecnológicos, prometen viviendas accesibles que además resultan eficientes. Esto se debe a que están fabricando casas empleando una impresora 3D con una mezcla que posee propiedades similares al hormigón.
«No puede ser derribada por el viento, los insectos no la dañan y tampoco es susceptible a incendios. Su costo es inferior al de una vivienda con estructura de madera, y al mismo tiempo ofrece un mejor desempeño energético«, explican sus desarrolladores.
El proceso es tan simple como proporcionar al robot el diseño digital del proyecto, que puede reproducirlo con exactitud. La empresa ha comenzado la construcción de un complejo de 22 viviendas impresas en 3D en Texas.
La máquina puede edificar una pared de más de tres metros, capaz de soportar más de 450 kilos, en menos de una hora. «Una vivienda con estructura de madera puede tardar entre cinco y seis meses en completarse, pero con la tecnología de impresión 3D ese plazo se reduce a menos de 12 semanas«, afirman sus creadores.
Sin embargo, no solo se trata de ahorro de tiempo, sino también de una mayor rentabilidad económica, ya que se eliminan hasta siete etapas habituales en la construcción, como la necesidad de aislar paredes o añadir revestimiento de ladrillo, dado que el material utilizado para estas paredes cumple con todas esas funciones.

