Las claves
Guillermo Bárcenas, hijo del ex tesorero del PP, declaró que su padre le habló acerca de grabaciones secretas realizadas a Mariano Rajoy y Javier Arenas vinculadas con la contabilidad B del partido.
El hijo de Bárcenas afirmó que no llegó a escuchar esas grabaciones y que no recuerda con claridad los detalles de su contenido.
Sergio Ríos, chofer de la familia e imputado en el caso Kitchen, fue contratado por recomendación de una persona relacionada con la seguridad del PP y está acusado de participar en el presunto espionaje a Bárcenas.
Guillermo Bárcenas describió episodios de desconfianza, mencionando que Ríos hacía preguntas acerca de posibles documentos y que se presentó en su domicilio tras un intento de secuestro, pese a ser su día libre.
Guillermo Bárcenas Iglesias, hijo de Luis Bárcenas y Rosalía Iglesias, compareció este lunes en el juicio del caso Kitchen, que trata sobre el supuesto espionaje contra el ex tesorero del PP y su entorno.
El cantante, conocido como Willy y vocalista del grupo Taburete, narró que su padre le mencionó «unas grabaciones» que se habían realizado en secreto al entonces presidente del Gobierno Mariano Rajoy y a Javier Arenas, también líder del partido.
«No recuerdo los detalles con exactitud, pero era algo relacionado con la contabilidad B, tenían el remanente que había quedado allí…», explicó. «Nunca he escuchado ninguna grabación. No, no», puntualizó, respondiendo a las preguntas de la abogada de la familia Bárcenas-Iglesias, Marta Giménez-Cassina.
Además, el cantante resaltó que su familia incorporó como chófer a Sergio Ríos, uno de los acusados en este caso, tras recibir una recomendación de «una persona que trabajaba en seguridad en el Partido Popular».
Ríos está acusado de haber colaborado, a cambio de 2.000 euros mensuales financiados con fondos reservados, con la presunta trama parapolicial dedicada a espiar al ex tesorero del PP y sustraerle documentos perjudiciales para el partido.
Willy Bárcenas declaró este lunes que, durante el tiempo que trabajó para la familia, el chófer empezó a hacerle preguntas como: «¿Qué sabe tu padre sobre esto? ¿Sabes dónde podría estar la documentación?».
«Se comportó bien… Nunca llegué a desconfiar de él», admitió Guillermo Bárcenas. «Finalmente lo despedimos por pérdida de confianza», explicó. «Él me llevaba a la [cárcel] de Soto del Real para visitar a mi padre», recordó el vocalista de Taburete.
El testigo también recordó el incidente ocurrido en su domicilio el 23 de octubre de 2013, cuando Enrique Olivares, disfrazado de sacerdote y armado, retuvo junto a su madre en la residencia familiar. Guillermo Bárcenas afirmó que, tras ese episodio, Sergio Ríos llegó a la casa «muy temprano», aunque ese día «era su día libre».
Ante las preguntas del abogado de Sergio Ríos, el vocalista de Taburete reconoció que su padre «creía que sus conversaciones eran escuchadas y que sus teléfonos estaban intervenidos».
Asimismo, el letrado de Ríos destacó que la esposa del ex chófer trabajaba «a menos de 150 metros» de la vivienda de los Bárcenas, con el fin de justificar la rápida presencia de su cliente en el domicilio tras el incidente.

