Los responsables del delito, Antony Planes (39 años) y Joshua Parris (24), permanecían en prisión preventiva desde agosto de ese mismo año

Se han cumplido dos años para que la familia de la turista española Eneritz Argintxona Fraile pueda finalmente vislumbrar justicia por el asesinato ocurrido en el archipiélago de Bocas del Toro, Panamá, en julio de 2024. El Tribunal de Juicio ha encontrado culpables a dos individuos por homicidio y robo en contra de la ciudadana vasca, acontecido en la isla Carenero el 23 de julio de 2024, según informó la Procuraduría General de la Nación.
De esta forma, la Fiscalía Regional de Bocas del Toro logró demostrar la responsabilidad penal de los acusados durante el juicio oral, lo que sitúa la investigación penal en su etapa final. Ahora queda por definirse la condena de prisión que cumplirá cada uno en una audiencia posterior de individualización de la pena.
La pesquisa estableció que Argintxona falleció debido a un traumatismo craneoencefálico y que su cuerpo en estado de descomposición permaneció por tres días sobre rocas en un área remota de la playa de Isla Carenero, en Bocas del Toro, al norte de Panamá.
De acuerdo con testimonios recogidos por El Mundo, que viajó a Isla Carenero para reconstruir los hechos, fue un adolescente de 14 años de California (EEUU) quien encontró el cuerpo mientras se dirigía a surfear con su tabla.
La autopsia confirmó que la joven, de 30 años y originaria de Erandio, provincia de Vizcaya, murió a causa de un traumatismo craneoencefálico, producto de un fuerte golpe en la cabeza. Así concluyó de manera abrupta y violenta el viaje de esta aventurera, graduada en Educación Infantil un año antes de su muerte, quien había recorrido durante un mes Costa Rica realizando trabajos como voluntaria en diversos hostales del país.
El asesinato de Eneritz causó impacto en los habitantes de esta pequeña isla paradisíaca de 1.000 habitantes en Bocas del Toro, un conjunto de archipiélagos rodeados por aguas turquesas, playas de arena blanca y selva densa. Justamente, la turista vasca escogió este lugar conocido por su turismo de surf y sol.
Sus últimas horas las pasó en el Hostal Aqua Lounge, el alojamiento más popular de Isla Carenero, donde llegó sola el 23 de julio con la intención de quedarse únicamente una noche en una habitación con literas compartida con otras turistas.
Ese mismo día, abandonó el Aqua Lounge para caminar hacia la playa La Punta, situada a dos kilómetros, recorrido que se completa en unos 45 minutos a pie.
UN PASEO MORTAL
La cámara de seguridad de la única salida del hostal grabó el momento en que Eneritz tomó por el sendero derecho hacia la playa, que es el camino recomendado por el personal del lugar a los turistas, pues en esa ruta se encuentran restaurantes, hoteles y un paisaje más atractivo al seguir la orilla del mar.
No obstante, la joven cambió de decisión, regresó al cabo de dos minutos y optó por el camino izquierdo, que atraviesa varias viviendas humildes construidas con madera y lámina, habitadas por familias con recursos limitados.

Por esta vía, que incluye una pequeña senda hacia la playa, caminó la turista española. Su cuerpo fue encontrado tres días después en un paraje aislado y escarpado junto al mar.
Antes del hallazgo el 26 de julio, el personal del hostal notó la desaparición de Eneritz. Fue al día siguiente de su salida cuando la encargada de la limpieza constató que la maleta con sus pertenencias seguía al lado de su cama, la cual no había sido usada a pesar de estar reservada.
El gerente general de Aqua Lounge, Tyson Merrill, relató que el 26 de julio, antes de que encontraran el cadáver, recibió un correo electrónico de la madre de Eneritz expresando preocupación por no haber tenido contacto con su hija desde el martes y señalando que resultaba muy «extraño» que no se hubiera comunicado con su familia, algo que hacía habitualmente.
Por ello, el gerente del hostal acudió de inmediato a la oficina del Ministerio Público en Isla Colón para reportar la desaparición de la turista española, acción que también llevó a cabo la familia ante una comisaría de la Ertzaintza en Erandio.
ROBO DE UNA GO PRO Y UN iPHONE
La Fiscalía inició las pesquisas basándose en la hipótesis principal de un homicidio acompañado del robo de las pertenencias de la joven, dado que ni su teléfono ni la mochila que llevaba fueron encontrados.
Después de dos semanas de incertidumbre, la Policía Nacional Civil detuvo a los dos hombres que ahora han sido sentenciados por homicidio y robo, aunque inicialmente fueron acusados de feminicidio.

El juez Arnulfo Ávila, de Changuinola, ordenó en agosto de 2024 prisión preventiva para Antony Planes, conocido como Leche, de 39 años, y para Joshua Parris, de 24 años, tras imputarles, a solicitud de la Fiscalía, los cargos de feminicidio y robo agravado contra Eneritz.
Según explicó la fiscal Marissa Caballero, la joven caminaba «tranquilamente» frente al mar en la playa Punta Brown cuando fue seguida por los dos detenidos. En un momento, Planes la atacó por detrás y le propinó golpes mortales con un machete en la cabeza, pero sin usar la parte cortante. Luego, el otro joven le arrebató el bolso, que contenía un iPhone 11 Pro rosa, una cámara GoPro y unos auriculares. Tras cometer el homicidio y el robo, ambos huyeron corriendo y dejaron el cuerpo tirado.
Este asesinato causó fuerte conmoción en Isla Carenero y Isla Colón, donde grupos feministas organizaron varias marchas exigiendo justicia y mayor seguridad en las calles. Finalmente, esa justicia ha tardado dos años en materializarse.

