Los repartidores de Glovo se movilizan para exigir la retirada del ERE, denunciar abusos laborales y reclamar la negociación de una actualización del convenio laboral, vigente desde 2006

Decenas de empleados de Glovo, acompañados por delegados sindicales y miembros del comité de empresa, se han reunido la mañana de este sábado en Valencia para demandar la paralización inmediata del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que la compañía propone. La empresa dedicada a los envíos a domicilio anunció un despido colectivo que afecta a 766 trabajadores, provocando una huelga de repartidores durante el fin de semana y una manifestación en las inmediaciones de la Estación del Norte de Valencia.
Annelissie Arvelaez, presidenta del comité de empresa, sintetiza el conflicto subrayando que “enfrentamos un despido masivo en varias localidades de toda España”. Según ella, la compañía ya había implementado un ERE encubierto y mantiene una política sancionadora que desvincula a empleados sin indemnización. La representante acusó a Glovo de “mostrar su verdadera gestión laboral” y funcionar bajo un sistema disciplinario que califica como ilegal.
Los trabajadores piden un nuevo convenio colectivo
Los protestantes exigen un nuevo convenio colectivo que reemplace al vigente desde 2006, dado que consideran que no refleja la situación actual de los repartidores. En la manifestación, organizada por CCOO, se escucharon consignas como “Glovo atiende, el rider no se vende” y “Basta de cuentos, queremos un convenio”. El grupo sostiene que el contrato presente lleva dos décadas sin actualización y no protege sus derechos frente a condiciones laborales que definen como opacas y forzadas.
El colectivo acusa a la empresa de mantener a los repartidores bajo una figura de “falsos empleados”, obligándolos a usar sus propios vehículos y teléfonos para desempeñar su trabajo. Los manifestantes señalan que el régimen sancionador vigente deja desprotegidos a quienes son despedidos por causas ajenas a su trabajo.
Yolanda Díaz anuncia una nueva investigación sobre Glovo
La presidenta del comité comunicó que han presentado una solicitud formal para la actualización del convenio, así como garantías para la libre sindicalización. Los ‘riders’ denuncian que la empresa ha entorpecido la participación de representantes laborales, demorando elecciones y ejerciendo presión sobre quienes intentan organizarse. En respuesta, CCOO ha convocado una huelga nacional durante el fin de semana. La protesta en Valencia se suma a otras movilizaciones en diversas ciudades del país. Según el comité, la empresa persiste en su postura inflexible y no ha mostrado disposición para dialogar en los encuentros nacionales celebrados.
Los trabajadores afirman que la empresa ha intentado evitar el paro contratando personal de empresas de trabajo temporal, lo que consideran una práctica ilegal. “Nuestros compañeros han acudido unidos a la huelga y la empresa ha vulnerado nuevamente nuestro derecho a protestar”, afirmó Arvelaez, señalando tales sustituciones como contrarias a la legislación.
Exigencias sindicales y horizonte de negociación
El manifiesto leído al concluir la concentración denuncia que Glovo aplica un convenio “caducado e ilegal”. Entre las demandas principales están la suspensión inmediata del ERE, la negociación urgente de un nuevo convenio y el fin de la persecución sindical.
Según el comunicado, la presión sindical persistirá hasta que la empresa acepte negociar y detenga tanto los despidos como las sanciones disciplinarias. El movimiento de repartidores, respaldado por CCOO, enfatiza que la organización sindical y la modernización del marco laboral son esenciales para proteger sus derechos en el sector de la mensajería.
*Con información de Europa Press

