Lugar en España donde Ágatha Ruiz de la Prada disfruta sus vacaciones: una isla con una impresionante casa y piscina infinita

Un rincón exclusivo en Mallorca alberga uno de los refugios estivales más sorprendentes, ubicado entre acantilados y panoramas infinitos. Naturaleza y tranquilidad se unen en un destino que cada año capta todas las atenciones

Foto: El rincón de España donde pasa sus vacaciones Ágatha Ruiz de la Prada. (Illes Balears)
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En el noreste de Mallorca se localiza un sitio reservado y exclusivo que durante el verano actúa como refugio para celebridades. Allí, entre pinares y acantilados, se encuentra una de las residencias más distintivas de la isla, con una piscina infinita con vistas al mar que ha generado gran interés entre turistas y aficionados. La finca atrae no solo por su diseño, sino también por su historia. Antes de ser propiedad de la diseñadora, fue adquirida por el dramaturgo y periodista Joaquín Calvo-Sotelo, quien compró el terreno cuando la zona mantenía un ambiente prácticamente natural y virgen.

Ese enclave es Son Servera, concretamente en el área de Costa de los Pinos, donde la diseñadora Ágatha Ruiz de la Prada pasa sus vacaciones en una vivienda que destaca tanto por su localización como por su arquitectura. Se trata de una villa edificada sobre un acantilado, integrada en el paisaje mediterráneo y orientada completamente hacia el mar. La construcción refleja el estilo de las viviendas de los años setenta, con formas horizontales, amplias terrazas y una conexión continua entre interior y exterior que convierte cada espacio en un mirador natural.

Qué descubrir en Son Servera y sus alrededores

Son Servera, en Mallorca, es un lugar con identidad propia en la zona noreste de la isla, que abarca núcleos reconocidos como Cala Bona, Port Verd, Port Nou, Port Vell y la apacible Costa de los Pinos, además del conocido centro turístico de Cala Millor. Aunque en la actualidad está fuertemente orientado al turismo, su pasado se vincula profundamente a la agricultura, la ganadería y la pesca, influencia que todavía se percibe en su atmósfera y rutina diaria. En el casco urbano, uno de los lugares más característicos es la Església Nova, un edificio modernista inacabado y sin techo que permanece abierto al cielo. Fue diseñado por Joan Rubió, discípulo de Gaudí, y constituye un emblema arquitectónico local.

También destaca el ambiente que se vive los viernes en la Plaça de Sant Joan, donde el mercado semanal congrega a residentes y visitantes en torno a productos locales. El entorno costero de Son Servera es otro de sus fuertes atractivos. Playas como Cala Millor, con más de dos kilómetros de arena fina; o Cala Bona, más pequeña y cercana a un puerto pesquero, sobresalen por la calidad de sus aguas y servicios. Además, espacios como Sa Marjal o Es Ribell proporcionan opciones más tranquilas y naturales, algunas con certificaciones ambientales que avalan su buena conservación

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En el noreste de Mallorca existe un enclave discreto y exclusivo que cada verano se convierte en refugio de celebridades. Allí, entre acantilados y pinares, se esconde una de las viviendas más singulares de la isla, con una piscina infinita frente al mar que ha despertado gran interés entre viajeros y curiosos. La propiedad no solo llama la atención por su estética, sino también por su pasado. Antes de pertenecer a la diseñadora, fue adquirida por el dramaturgo y periodista Joaquín Calvo-Sotelo, quien compró el terreno cuando la zona aún conservaba un carácter prácticamente salvaje.

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