Datos de Idealista revelan que la mayoría de propietarios de habitaciones compartidas prefiere inquilinos fumadores antes que quienes tienen mascotas, aunque las cifras varían según la ciudad

La convivencia en pisos compartidos requiere establecer reglas claras desde el comienzo. Estas normas, que casi siempre se muestran en el anuncio, tienen como objetivo evitar conflictos posteriores y dejar explícito qué comportamientos o convivencias están permitidos. Los hábitos personales o la presencia de mascotas suelen ser algunos de los aspectos más conflictivos y que complican la búsqueda de un piso compartido. Según los datos de Idealista, quienes ofrecen habitaciones prefieren alquileres a inquilinos fumadores antes que a quienes poseen mascotas. Solo el 8% de los anuncios aceptan animales, en comparación con el 10% que tolera fumadores en la vivienda.
En Girona, el 36% de las habitaciones disponibles admite inquilinos con mascotas. Santa Cruz de Tenerife alcanza el 32%, mientras que en San Sebastián, Tarragona, Palma, Cádiz y Bilbao el porcentaje oscila entre el 20% y el 27%. Málaga destaca como el mercado más abierto a los animales, con un 14%. Cuando se desciende por debajo del 10%, la situación varía: en Sevilla y Barcelona solo el 9% de las ofertas permite animales. En Madrid, esta cifra disminuye hasta el 5%, y en Valencia apenas llega al 3%, según la información suministrada por Idealista. Teruel y Segovia son las provincias más restrictivas, con solo un 2% de habitaciones aptas para mascotas, mientras que Lugo, Albacete, Zamora y Lleida mantienen una tasa mínima del 3%.
Esto implica que, en ciudades como Girona o Santa Cruz de Tenerife, resulta mucho más sencillo encontrar alojamiento que acepte animales. Por otro lado, en lugares como Teruel o Valencia, la búsqueda para quienes tienen mascotas se torna considerablemente más compleja.
Qué provincias tienen mayor tolerancia a los fumadores
En Melilla, la probabilidad de que un fumador sea aceptado como inquilino llega al 30%, el porcentaje más alto en toda España. Cáceres le sigue con un 25%, luego se sitúan Lleida (18%) y varias ciudades con tasas alrededor del 17%, como Lugo, Zamora y Granada.
En grandes urbes, la permisividad varía notablemente: tanto Barcelona como Sevilla ofrecen el 14% de las habitaciones para fumadores. Les siguen Palma (13%), Málaga (12%) y Alicante (10%). En San Sebastián y Bilbao, la proporción baja al 9% y 7%, respectivamente. En contraste, en Valencia solo el 3% de los anuncios acepta fumadores, posicionándose como la capital más restrictiva para este grupo. Madrid y Las Palmas de Gran Canaria apenas superan el 6%, según datos de Idealista.
Comparación entre aceptación de mascotas y fumadores
En catorce capitales de provincia, la cantidad de habitaciones que permiten mascotas supera a las que aceptan fumadores. Entre estas se encuentran Santa Cruz de Tenerife, Girona, San Sebastián, Bilbao, Tarragona, Palma, Cádiz, Las Palmas de Gran Canaria, Vitoria, Santander, Oviedo y Málaga. En Pamplona, Córdoba, Ciudad Real y Valencia, la tolerancia hacia ambas situaciones es equivalente. No obstante, en la mayoría de las capitales, la preferencia se inclina hacia los fumadores.
Melilla, Cáceres, Lleida, Lugo, Zamora y Teruel son las ciudades donde la diferencia a favor de los fumadores es más marcada. Así, el mercado de alquiler de habitaciones en España presenta diferencias significativas según la ciudad y el tipo de restricción. La realidad es que, aunque existe una aceptación limitada tanto para fumadores como para dueños de mascotas, la tendencia general favorece la admisión de fumadores frente a la de animales en la convivencia compartida. Esto constituye un dato relevante para quienes buscan habitación y deben negociar las condiciones de su estancia.

