Feijóo estima en 300.000 millones de euros la inversión requerida en infraestructuras y prioriza asegurar su mantenimiento antes de comenzar nuevos proyectos

Exige una «auditoría completa» de la red ferroviaria y la restitución de las compensaciones por retrasos en la alta velocidad en el monto previo a la reducción aplicada

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ayer en el Comité de Dirección de su partido

Para el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, las deficiencias que muestra España en sus infraestructuras no son simplemente «fallos técnicos», sino una problemática «multiorgánica». En consonancia y tras criticar la gestión del Gobierno en obras públicas y transporte, el líder popular presentó este martes un decálogo con las medidas que impulsaría si alcanza La Moncloa, con el objetivo de «mantener un gran país». Esta propuesta, según sus cálculos, requeriría una inversión de «no menos de 300.000 millones de euros«, que Feijóo pretende activar apoyándose en la colaboración público-privada.

En primer término, el dirigente gallego propuso aumentar el presupuesto público destinado a infraestructuras, pues considera insuficiente la cuantía que destina a este fin el Gobierno de Pedro Sánchez. En esta línea, Feijóo volvió a reprochar que el Ejecutivo central no haya aprobado Presupuestos durante esta legislatura, incluyendo este tema en su decálogo de compromisos a aplicar si accede a La Moncloa. «Si no cuento con Presupuestos, no voy a paralizar a España», declaró, argumentando que «es inviable mantener y mejorar las infraestructuras de un país en ausencia de un proyecto».

En cuanto al destino que debería tener dicha inversión, Feijóo centró su atención en reforzar el mantenimiento de las infraestructuras ya existentes, tomando como referencia la cifra destinada en otros países europeos. Además, el popular estableció otro compromiso: «No se deben ejecutar nuevas obras sin que una entidad independiente certifique previamente que el mantenimiento de las existentes es adecuado». Asimismo, Feijóo aseguró que, si accede a la presidencia, llevará a La Moncloa un «plan completo de prioridades en infraestructuras», que incluirá calendarios vinculantes para la realización de obras públicas.

Al abordar el tema de infraestructuras, el líder popular considera que uno de los principales focos debe estar en el transporte ferroviario, debido a las múltiples incidencias que enfrenta diariamente. «Es urgente realizar una auditoría completa de la red ferroviaria que debía estar lista en febrero», reivindicó Feijóo, quien también solicitó «recuperar las indemnizaciones por los retrasos a los usuarios» [de alta velocidad] en las mismas cuantías ofrecidas meses atrás, antes de que se redujeran para atenuar la penalización a los operadores por demoras. Como en materia de obras públicas, el presidente del PP también defendió el «mantenimiento ferroviario», más allá de la implantación de nuevas líneas.

En lo referente a la gestión de infraestructuras en el nivel más alto, Feijóo fue especialmente crítico con el Gobierno de Sánchez. Primero, censuró una ausencia de «explicaciones»: se comprometió a comparecer al inicio de una nueva legislatura —si resulta presidente— «para informar sobre el estado real de las infraestructuras». Además, aseguró que el ministro de Transportes informará cada tres meses a las comunidades sobre el calendario de ejecución de las obras previstas.

El actual ministro, Óscar Puente, también fue objeto de las críticas de Feijóo este martes, al insinuar que es un «campeón de las redes sociales». «Al frente de la política de infraestructuras en España debe haber un gestor, ni un corrupto ni un agitador social», señaló, reprochando así a Puente y a quien ocupó antes su cargo en el mandato de Sánchez, José Luis Ábalos, actualmente acusado de corrupción.

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